Editorial HI
13/07/2022

Los desafíos económicos y políticos de Batakis, por María Belén Aramburu

La inflación, el dólar, el equilibrio fiscal y el Fondo Monetario Internacional marcarán la pauta de la flamante ministra.

Los desafíos económicos y políticos de Batakis, por María Belén Aramburu
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os desafíos de la flamante Ministra de Economía, Silvina Batakis, son varios pero podrían verse resumidos en los principales que, por otra parte, fueron enunciados por ella misma, en la presentación de medidas acordes con un plan económico que es el que se le respeta al presidente como gestor de la política económica desde el Poder Ejecutivo.

Inflación: El cálculo de un índice inflacionario que, se estima, puede oscilar entre un 75% y un 80% anual es alarmante. En varias editoriales de @Haceinstantes, y más allá de la situación actual, establecí el concepto de la expectativa inflacionaria como un fenómeno de escalada de aumento de precios basada en una visión especulativa individual y social sobre los niveles a los que podrían verse incrementados, generando una espiral interminable. Si bien muchos productos se encuentran atados a precios de materias primas e insumos importados, con un dólar cada vez más alto, y una brecha entre el oficial y el blue, el contado con liquidación y el MEP o Bolsa, hay otros que se inflan “por las dudas”. Faltantes de productos que son básicos en una canasta familiar, son parte de las fotografías de los estantes de las grandes cadenas de supermercados y de almacenes de barrio en general. Del rubro alimentos y bebidas en adelante, no sólo escasean muchos productos si no que, a su vez, no establecen precios por las “subas que están por venir”. La cadena de provisión se corta en todos los eslabones, por lo que no hay cadena, por lo que no hay productos ni precios a fijar. Desde el gobierno, la Ministra de Economía señaló, para explicar la alta y creciente inflación, que “lo que sucedió no tiene explicación técnica, son especulaciones”. Los salarios aumentan para los que trabajan bajo convenios colectivos de trabajo pero, pese a los esfuerzos de los sindicatos, siempre van a estar rezagados respecto de la inflación reinante. Nunca se le gana a la inflación. Una verdad dolorosa pero verdad al fin.

Dólar: Con la suba del dólar paralelo en los últimos días, después bajó algo y luego volvió a subir, pero tiene una expectativa a la suba, la afectación en los precios resulta irreversible. Pese a que la Ministra Batakis afirmó que no ven “movimientos especulativos en ese sentido” y que “el tipo de cambio multilateral está en equilibrio”, la preocupación del gobierno se vio reflejada en un aumento de las tasas en pesos y el lanzamiento de un seguro emitido por el Banco Central, a través de un contrato llamado “put”, para la compra de los títulos del Tesoro con la garantía de poder luego vendérselos al Central, o sea, otorgándoseles una “garantía” de recompra. El anuncio incluyó bonos ajustables al CER (coeficiente de estabilización de referencia, o sea la inflación), y al dólar, entre otros. Eso sí, se aclaró explícitamente que no se prevé una devaluación.

Equilibrio fiscal: “Soy una persona que cree mucho en el equilibrio fiscal”, dijo Silvina Batakis cuando presentó las medidas económicas a implementar. Para ello, y en cumplimiento sobre todo con el compromiso acordado con el Fondo Monetario Internacional, se refirió puntualmente al congelamiento de personal de todos los organismos de la Administración Pública Nacional como parte del control del gasto público”. Subrayando que “las cuotas presupuestarias mensuales que el Ministerio de Economía otorga para hacer la ejecución de erogaciones va a ser acorde con la proyección de caja real”, quiso mostrar prolijidad en el manejo de las cuentas estatales. Convengamos además que el aumento de precios, así como tiene un impacto directo en los bolsillos de la población con el cobro del IVA, también lo tiene en la forma más fácil y eficiente de recaudación para las arcas del fisco estatal.

Fondo Monetario Internacional: Todas las medidas giran en torno a darle viabilidad a una economía en crisis pero también, y principalmente a cumplir con los objetivos acordados con el organismo financiero internacional. “Es un acuerdo que firmamos como Estado y tenemos que cumplir”, enfatizó Silvina Batakis. Además de los puntos señalados y desarrollados, “la segmentación de las tarifas para distintos tipos de población” es otro de los ítems del contrato que se llevará a cabo en breve.

Cuando en un principio pareció que la Ministra de Economía recibía apoyo por parte del Frente de Todos, aún no distinguiéndose su procedencia, si era del ala de Alberto Fernández o de Cristina Fernández de Kirchner, las aguas rápidamente hicieron un remolino en el que quedó envuelta, sobre todo, luego de dar a conocer una serie de medidas de política económica que, obviamente, tuvieron su raíz en el Poder Ejecutivo. La validación del acuerdo firmado con el Fondo Monetario alejó al kirchnerismo de la ecuación. Recordemos la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque oficialista de la Cámara Diputados sumada a las críticas en voz alta y fuerte, de la vicepresidenta y sus seguidores más acérrimos. La ratificación que se le dio al cuadro tarifario pautado por Guzmán con el esquema de subsidios energéticos fue otro punto álgido para los K. Como si esto fuera poco, desde el gobierno se busca demostrar el apoyo al Fondo para obtener su contrapartida desde el organismo multilateral, para lo cual el presidente Alberto Fernández deberá mostrar sus mejores cartas en la reunión bilateral que el próximo 25 mantendrá connsu par estadounidense, Joe Biden.

Recientemente aparecieron funcionarios del gabinete nacional en apoyo a la Ministra de Economía frente a los embates que sufrió estos últimos días con expresiones callejeras que se verán claramente esta semana a través de sendas y nutridas movilizaciones, además de concentraciones y el cese de comercialización dispuesto por las entidades agropecuarias agrupadas en la Mesa de Enlace. La similitud de Silvina Batakis con el ex Ministro de Economía, Domingo Cavallo, atribuida por Juan Grabois, titular del Movimiento de Trabajadores Excluidos y de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular, y Pablo Micheli, sindicalista, referente de la CTA Autónoma, resultó ser muy fuerte. Hugo Yasky, titular de la Central de Trabajadores de la Argentina, después de haber estado sentado al lado de Cristina Fernández de Kirchner en el plenario de junio que la organización efectuó en Avellaneda, opinó que Batakis “prefirió dar una señal a los mercados”, señalando que “el pueblo va a exponer sus reclamos en las calles”. Y, como si estas voces fueran pocas e insuficientes para golpear al gobierno en su elección del reemplazo de Martín Guzmán, apareció Pablo Moyano, líder del sindicato de Camioneros, para asimilarla con su antecesor, argumentando que “cumplirá el acuerdo con el FMI”. A la movilización del jueves se sumará otra, la que Moyano impulsará en la CGT, “contra los empresarios formadores de precios” y para que “el gobierno escuche”.

María Belén Aramburu

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