Ataque en San Cristóbal: confirman que el tirador integraba una “subcultura digital transnacional”
La investigación descartó un brote psicótico y reveló vínculos con una red internacional
A poco más de una semana del tiroteo en la Escuela Normal Superior N° 40 “Mariano Moreno” de San Cristóbal, donde un adolescente mató a un estudiante e hirió a otros ocho, las autoridades confirmaron este miércoles que el atacante formaba parte de una subcultura digital internacional que glorifica crímenes violentos. El caso fue presentado en conferencia por la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, quienes brindaron detalles sobre la investigación.
El mandatario provincial descartó que se haya tratado de un hecho impulsivo o motivado por situaciones personales no comprobadas: “Quiero decir con claridad que no fue un brote psicótico de este adolescente y que no tiene que ver con el bullying que podría haber tenido o haber sido víctima, que tampoco eso está probado o materializado en la investigación”, afirmó, y agregó que el joven “participaba de una red internacional que se denomina TCC”.
“No es un caso aislado”, planteó Monteoliva. “Estamos frente a la presencia de subculturas digitales en las cuales niños o adolescentes que las integran se centran en el estudio, análisis y fascinación de asesinatos y tiroteos masivos", desarrolló y dijo que estos grupos buscan ejecutar actos de violencia.
Los avances clave surgieron del peritaje al celular del atacante, realizado por el área de investigaciones antiterroristas de la Policía Federal Argentina, que permitió identificar su vínculo con otro menor. “Empezamos a observar la estrecha vinculación del tirador activo con otro menor, e identificamos puntualmente a otro menor, que, asimismo, lo identificamos en forma real”, explicó el comisario a cargo.
A partir de esa información, se desplegó un operativo conjunto con la fiscalía y la Policía de Investigaciones de Santa Fe que derivó en la detención del presunto colaborador. “Durante esta tarea, el menor egresa del domicilio junto a sus padres. En forma inmediata, la policía procede a hacer la detención en la vía pública. Posteriormente, el fiscal ordena los allanamientos, donde se proceden a realizar el secuestro de diferentes aparatos electrónicos y simbología referente al tema que nos trata”, detalló.
Según los investigadores, el caso se inscribe dentro de la subcultura digital TCC, un fenómeno transnacional que tiene su origen en la masacre de Columbine de 1999 y que evoluciona en distintas etapas: desde la fascinación por crímenes reales hasta la planificación de ataques. “La principal preocupación es la emulación hasta una cuarta etapa, donde empiezan a planificar ataques, porque ellos quieren imitarlos. Estos chicos pasan a ser héroes”, advirtió el comisario, al subrayar la necesidad de detectar estas conductas de forma temprana.
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