Editorial HI
20/09/2019

Cómo crear empleo, por María Belén Aramburu

El trabajo, el empleo, es uno de los temas de agenda de debate de los candidatos

Cómo crear empleo, por María Belén Aramburu
Autor: María Belén Aramburu
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a tasa de desempleo aumentó para ubicarse en el 10,6% en el segundo trimestre de este año. En el primer trimestre de 2019 era de 10,1%. Es un 1% más respecto del mismo periodo de 2017. Con un nivel más alto encontramos el segundo trimestre de 2005.
 
La provincia de Buenos Aires supera el 12% en algunas localidades de Conurbano y en la ciudad de Mar del Plata.

Las más afectadas son las mujeres de 14 a 29 años con una desocupación que trepó del 21,5% al 23,4% en un año.
 
La tasa de empleo creció del 41,9% al 42,6% . Con la inserción laboral de quienes salieron a buscar trabajo, incluidos integrantes de familias que antes no habían trabajado pero se vieron obligadas por la necesidad de incrementar el salario familiar ante la crisis y algunos de los que habían perdido su trabajo, los empleos conseguidos son, en su mayoría, precarios.
 
La subocupación también creció, pasando del 11,2% al 13,1%. Son aquellas personas que perteneciendo a la población económicamente activa, o sea la que se encuentra en condiciones de trabajar, tiene menos empleo del que pretende, por lo que continúa buscando nuevas fuentes que le permitan tener mayores ingresos.
 
Las mayores pérdidas de actividad se dan en los sectores manufacturero y de comercio.
 
Todos estos datos apuntan a obtener un diagnóstico que brinden un panorama para buscar la manera de generar empleo.
 
El trabajo, el empleo, es uno de los temas de agenda de debate de los candidatos. Escucharemos sus propuestas.
 
Para crear empleo se necesita del crecimiento de la economía. Inversiones. Su contrapartida, el ahorro. Un sector público ordenado que no genere déficit. Un sector privado competitivo. Un mercado interno que permita el consumo público y privado pero también un incremento de las exportaciones. Para esto último el fortalecimiento del Mercosur como unidad regional y el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea son algunas de las vías. Insertarnos en el mundo cuidando nuestra industria y productos nacionales. Reducir el déficit fiscal logrando su equilibrio. Para ello debemos pagar los intereses de la deuda. El pago al Fondo Monetario Internacional. La deuda con el organismo financiero internacional merece una editorial aparte por lo cual no voy a desarrollar el tema en ésta.
 
Podemos observar las cifras de crecimiento de empleo, sobretodo del industrial, en el periodo que va del 2002 al 2008. Fue después de la crisis de 2001. Desempleo, capacidad ociosa , bajos salarios. En esa etapa los precios de las commodities aumentaron, se utilizó el capital para incrementar las exportaciones y donde se pudo se sustituyeron importaciones. Los salarios en el sector industrial también se incrementaron. Y si bien el contexto del país no es igual al del 2001, se encontrarán variables similares a atender en nuestra economía doméstica. El año 2008 vino acompañado de una crisis financiera internacional y adopción de políticas económicas que cuentan con adherentes y críticos.
 
Lo cierto es que el desafío de la generación de empleos de calidad y la mejora de los salarios deberá darse a través de un cambio estructural de la economía, con la disminución de la pobreza que será una meta, lamentablemente, a ir cumpliendo con el tiempo y que no será de corto plazo. Mientras esto se va concretando, un sector de la población económicamente activa deberá ser capacitada para insertarse en el mercado laboral, la que tiene un trabajo precarizado elevar su calidad laboral y reducir la franja de trabajo informal para convertirlo en formal que es otro de los grandes males que azota el mercado del trabajo.
 
El tipo de cambio que se sostiene por el momento en un determinado nivel tiene como contrapartida la intervención del Banco Central, el Tesoro y una alta tasa de interés. Para que se comprenda con facilidad: el dinero que va al sector financiero buscando una rápida rentabilidad ya sea al dólar, bonos, activos, tasas, es dinero que deja de ingresar al sector productivo. Por lo que uno de los desafíos a transitar será canalizar las inversiones al sector productivo para la creación de empleo. Porque si no hay inversión no hay demanda de trabajo como tampoco la hay de otras variables. La estimulación de la inversión se da en un contexto regulatorio que así lo permita y una legislación laboral que propenda al trabajo. Hay diversos proyectos en referencia a este tema tanto de oficialistas como de opositores que difieren en el marco a establecer para lograr este objetivo.
 
El Estado es generador de empleos en el ámbito de la administración pública, ya sea nacional como provincial y municipal y de ellos, como hemos visto, han dependido muchas fuentes de trabajo, sobretodo en el orden provincial. El tamaño del Estado y su función en cuanto a la generación y absorción de puestos de trabajo depende de la  idea que se tenga sobre el rol que debe desempeñar en este sentido y se basará en tener un Estado más grande o más chico. Lo que se debe evitar en situaciones de crisis es que el Estado se encuentre ausente y de la espalda a los sectores más vulnerables y necesitados.
 
Y si bien el Estado directamente no crea los puestos de trabajo en el sector privado como demandante de empleo sí genera las condiciones para que quienes lo integran soliciten la incorporación de nuevos trabajadores y mejoren las condiciones actuales de sus empleados.
 
Uno de los hitos fundamentales para el próximo gobierno será el de la creación de empleo, formal y de calidad.

 

Por María Belén Armaburu 

 

 


 

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