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15/04/2024

La única salida al conflicto en Medio Oriente es la diplomacia por la Paz

Con el enorme logro en el avance tecnológico a su alcance, tantos conocimientos aprehendidos, ¿por qué le cuesta tanto a la humanidad comprender lo que es la Paz?

La única salida al conflicto en Medio Oriente es la diplomacia por la Paz

La utilización de una combinación 300 drones y misiles por parte de Irán, para atacar a Israel, fue repelido tanto por el sistema de defensa israelí como por la aviación estadounidense, su principal aliado. El tiempo que se tomó Irán para el lanzamiento de este ataque, desde aquel aéreo contra un complejo diplomático en Damasco, se analiza ahora como un período ventana de preparación para contrarrestarlo y evitar daños mayores.

Desde que el ex presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ordenó el asesinato del Jefe de la Unidad de la Fuerza Quds, Qassem Soleimani, en Bagdad, en 2020, no se tenía registro de un ataque de esta naturaleza, hasta que la ofensiva aérea en la que murieron siete miembros del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, entre ellos, Mohammed Reza Zahedi, de élite de alto rango, tuvo lugar el 1ro de abril pasado. Bajo consulta del gobierno norteamericano, el gobierno de Benjamin Netanyahu, aclaró que la instalación que sufrió el ataque “no era un consulado ni una embajada”, sino “un edificio militar de las fuerzas Quds, disfrazado de edificio civil en Damasco”. El propio presidente de los Estados Unidos, Joe Biden había declarado, después de ese episodio, que “mi expectativa es que sea más temprano que tarde” un ataque de Irán a Israel. El lapso transcurrido entre un hecho y otro, abrió la posibilidad de la preparación de una certera defensa, según la perspectiva de la política internacional.

El ataque iraní tuvo la apariencia de espectacularidad, si bien tuvo un significado simbólico, que incluyó a multitudes en Teherán, televisadas por medios locales, que vitoreaban el accionar de su gobierno. Hasta los legisladores, dentro del Parlamento, fueron registrados clamando a viva voz: “¡Salve a los combatientes del Islam!” Muchos otros consideran nefasta la situación que puede atravesar un país sumido en una guerra constante, siendo que además atraviesa una crisis económica que afecta a gran parte de su población. La lectura del gobierno norteamericano y los aliados de Israel, es que Irán actuó apoyado por Irak, Siria, Líbano y Yemen. De todos modos Irán se ocupó de aclarar que su ataque a Israel fue “disuasorio” y que “no busca aumentar la tensión en la región”. Pero el ataque se perpetró y el conflicto se perpetúa en el tiempo, de no encontrar un freno accionado por las naciones del mundo.

Medio Oriente sigue siendo una zona de conflicto, que podría intensificarse luego del ataque de Irán a Israel, y aún más, si este decidiese responderle. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, maniatado a encuestas que, después de catorce años en el poder, expresan que dos tercios de la población consideran que debe renunciar cuanto antes, y seguramente se verá sometido a una comisión de investigación oficial que estudiará los errores cometidos por Hamas en la Franja de Gaza, que aún mantiene rehenes reclamados por sus ciudadanos y el mundo entero. Siendo enemigo del principio de dos Estados, consideró que era una prioridad debilitar a la Autoridad Nacional Palestina, liderada por Mahmoud Abbas, mientras que Hamas se iba fortaleciendo con ayuda financiera, sobre todo qatarí, supuestamente “humanitaria”. Lo cierto es que su baja popularidad se profundiza luego del ataque de Irán, mientras los más extremistas dentro de su gabinete exigen una respuesta inmediata y contundente.

Habiéndose mostrado eufóricos por la demostración de fuerzas conjuntas estadounidenses e israelíes por haber repelido el ataque iraní, habiendo derribado casi todo el armamento lanzado, y declarado el Ejército israelí que interceptó “el 99% de los drones y misiles lanzados”, el gobierno de Joe Biden pretende frenar una escalada bélica en Medio Oriente. La idea de construir una alianza regional que frene cualquier iniciativa igual o parecida de Irán, está reforzada con la de no buscar una “guerra más amplia” con dicho Estado.

La “Cúpula de Hierro”, el sistema defensivo del Ejército de Israel, que utiliza un sistema de tecnología de avanzada, funcionando como detector de lanzamiento de proyectiles hasta 70 km, teniendo una respuesta de tecnología de avanzada que dispara un misil que intercepta al que se encuentra en el aire, detonándolo en el espacio, funcionó a la perfección. Pero Irán también demostró una acción conjunta y simultánea con sus aliados de la región, con el objetivo de castigar y aturdir las defensas aéreas con las que cuentan los israelíes. Incluso escuché a analistas internacionales, en medios extranjeros, asimilar su táctica a la empleada por Rusia en sus ataques a Ucrania, respecto de las defensas aéreas y antimisiles utilizados por Occidente.

Por su parte, el panorama se complicó aún más, cuando se supo que el movimiento palestino Hamás, rechazó la última propuesta de tregua en la Franja de Gaza, que había sido presentada por Estados Unidos, Egipto y Qatar, lo cual estaría demostrando que no se pretende un acuerdo humanitario ni la devolución de rehenes.

Si bien la última palabra de lo que Israel pretenda hacer como respuesta al reciente ataque, la tiene el gobierno de Benjamin Netanyahu, Joe Biden lo disuadió, por el momento, de no responder inmediatamente con una represalia, dejando en claro, una vez más, su férreo compromiso con la seguridad de Israel, aunque también señalando, que “había demostrado una notable capacidad para defenderse y derrotar incluso ataques sin precedentes, enviando un claro mensaje a sus enemigos de que no pueden amenazar eficazmente la seguridad de Israel”. Estados Unidos además teme que Israel lo arrastre a una guerra a gran escala en la región. Mientras tanto, Joe Biden, busca apoyo en el Congreso para darle impulso a un paquete de ayuda militar a Israel.

Estados Unidos, y el gobierno de Joe Biden en particular, que además se juega, a través de sus decisiones en política doméstica e internacional, su reelección, brega por la Paz. Así también lo hace el G7, quien condenó enérgicamente el ataque de Irán a Israel e instó a las partes a abstenerse de “cualquier acción”que pueda aumentar la tensión en la región, ya que temen por una escalada de violencia, ante la posibilidad de generarse respuestas y contra respuestas. Advirtieron a su vez a Irán, que “adoptarán nuevas medidas ahora” de continuar con sus “iniciativas desestabilizadoras” en Medio Oriente, acusando a este país de haber “dado un paso más allá hacia la desestabilización de la región”. En una declaración conjunta, los jefes de Estado de Italia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón, mostraron su “pleno apoyo” a Israel. La OEA, a su vez condenó “inequívocamente el ataque de la República Islámica de Irán al Estado de Israel, y manifiesta su total solidaridad con el gobierno y el pueblo de Israel en estos momentos”.

“Ni la región ni el mundo pueden permitirse más guerras”, afirmó el Secretario General de la ONU, António Guterres, quien entendió muy bien el conflicto y la derivación de sus consecuencias a la región y al mundo, exigiendo “máxima moderación” en la reunión de emergencia del Consejo de Seguridad, convocada luego del ataque de Irán a Israel. Fustigó el ataque contra el consulado iraní en Damasco, apelando al criterio de “inviolabilidad” de las representaciones diplomáticas, y recalcó que “Oriente Medio se encuentra al borde del precipicio”.

La condena de la ONU al reciente ataque a Israel no evitó que este último, ahora contenido por la posición adoptada por los Estados Unidos como país y como parte de organismos internacionales, a través de su embajador en dicho organismo internacional, subrayara que se reservaba el derecho a las represalias, y que Irán advirtiera que “no tuvo más opción que ejercer su derecho a la autodefensa” y que si bien responderá a “cualquier amenaza o agresión”, “no busca la escalada ni la guerra en la región”, ni tiene intención “de entrar en conflicto con Estados Unidos en la región”.

"¡Basta con la guerra, basta con los ataques, sí al diálogo y sí a la paz!”, alentó quien es el Jefe de la Iglesia Católica y del Estado del Vaticano, el Papa Francisco. El Sumo Pontífice aprovechó para, una vez más, hacer un llamado a “que se liberen de inmediato a los rehenes”, aludiendo a los israelíes, capturados por Hamas el 7 de octubre, lamentable y condenable hecho que inició el conflicto. Reclamó, quien bien entiende y sabe sobre la Paz, que “todas las naciones se pongan de parte de la paz y ayuden a Israel y los palestinos para que se llegue a un cese de fuego en Gaza y se sigan las vías de la negociación con determinación, que se ayude a esa población en conflicto, que ha derivado en una catástrofe humanitaria”, instando a la coexistencia de dos Estados, uno junto al otro.

Por su parte, el presidente de nuestro país, Javier Milei, declaradamente alineado con el Estado de Israel, decidió suspender el último tramo de su gira por Europa y regresar a la Argentina. A través de la reunión de un comité de crisis, se elevó el nivel de seguridad en “todos los objetivos, sitios o espacios que se cree son más sensibles para este momento”, a la vez que el vocero presidencial, Manuel Adorni, remarcó la defensa de las “democracias libres del mundo”. El embajador de Israel en la Argentina, Eyal Sela, relativizó que se pueda producir un nuevo atentado en nuestro país, destacando que “no tenemos información sobre algo en Argentina y es importante decirlo”.

Resulta de suma importancia aplicar la diplomacia, que busca aliviar las tensiones antes que desemboquen en conflicto, o si este estalla, actuar rápidamente para contenerlo y resolver sus causas subyacentes. La diplomacia siempre tiene por objetivo la Paz, y su obligación es la de actuar antes, para prevenir un conflicto, y de desatarse, su accionar durante y después del mismo, serán fundamentales.

Creo que la humanidad no aprendió nada de su historia precedente, creo que no aprendió nada de lo que una guerra y sus consecuencias significan. Con el enorme logro en el avance tecnológico a su alcance, tantos conocimientos aprehendidos, ¿por qué le cuesta tanto a la humanidad comprender lo que es la Paz? Comencemos cada uno, haciéndonos responsables de nuestros pensamientos, sentimientos y acciones, a entender, en primer término lo que es la Paz, lo que significa para cada uno de nosotros, nuestro entorno más próximo y el mundo, y comprometernos a irradiarla incondicionalmente para contribuir, desde nuestra esencia más íntima, a que ésta sea una realidad tangible.

Por María Belén Aramburu

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