Milei, Macri, Kicillof y hasta Cristina se reacomodan para 2027
Las definiciones de las candidaturas presidenciales, gubernamentales o municipales dependen de cómo se plantearía el panorama electoral, de haber o no primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, mientras los dirigentes esperan el desenlace.
Es cierto que hay algo que los frena un poco a todos, y es la llegada a la Argentina del papa León XIV. Por lo cual, algunos temas, ríspidos, por cierto, están siendo pateados para más adelante, aunque, a decir verdad, como son los que más les interesa al gobierno, si pudieran adelantar la votación y que esta sea exitosa, allí irían con los timones propios y los de los gobernadores afines con la consiguiente representación de sus legisladores. Pero al gobierno no le está siendo fácil juntar los votos de los gobernadores que lo han acompañado en el Congreso durante debates parlamentarios. Y hay fecha de vencimiento. Me refiero a los proyectos sobre las PASO y el presupuesto principalmente.
Milei y su mesa política chica pretendían tener cerrado el tema de las PASO para hoy, cosa que no sucedió. Viene el Papa, así que mejor dejar los enfrentamientos, que no se sabe hasta dónde pueden llegar, para cuando el sumo pontífice se vaya. Milei no ha recibido buenos comentarios públicos de referentes eclesiásticos, por lo que tampoco se sabe cuál será el mensaje que en forma directa, o por elevación indirecta, proferirá León XIV. No sea que se le dé un motivo más, o un motivo siquiera, para ser reprendido ante una multitud de fieles, léase en términos políticos, votantes, con el efecto multiplicador de los medios y las redes sociales, nada menos que por el jefe de la Iglesia Católica.
El tema de las PASO puso en vilo a todos los dirigentes, sobre todo a los aspirantes a ser candidatos, ya sea presidenciales, gubernamentales o municipales, al igual que a postulantes a integrar ambas Cámaras del Congreso, ya que muchos definirían su situación a través de decisiones partidarias supeditadas a cómo se plantearía el panorama electoral, de haber o no primarias abiertas, simultáneas y obligatorias, ya sea eliminándolas, como pretende el gobierno, suspendiéndolas en términos de resultados de negociaciones avanzadas, o quitándoles su obligatoriedad, esta última idea de algunos radicales, hoy potenciales aliados importantes para alcanzar el objetivo del gobierno. Cabe entonces preguntarse qué reacomodamiento están teniendo los partidos políticos y sus dirigentes en relación a las PASO, ya que, si bien esperan el desenlace, ellos mismos son actores directos para producir un resultado, más allá de adonde se incline la balanza. Por lo cual, están, al igual que el oficialismo, siendo parte directa, por medio de sus actos, los cuales se verán en el Congreso a través de los legisladores, a la vez que accionando en consecuencia con lo que en el Poder Legislativo se determine.
En este sentido, la oposición juega un papel muy fuerte. El kirchnerismo no quiere la eliminación de las PASO. Esto está pesando no solo en cuanto a las definiciones de las candidaturas presidenciales, sino también en las de gobernadores, teniendo en cuenta que en las provincias hay algunos que optan por el paladar negro y van por su cuenta en su presentación, mientras otros no tienen otra alternativa que forjar alianzas con otros partidos afines, incluyendo a los locales. Axel Kicillof, quien se pronunció como candidato presidencial, se atrevió a decir en voz alta lo que piensa, haciéndolo a manera de advertencia puertas adentro del peronismo, pero también por temor a las jugadas que viene observando de parte de Cristina Kirchner desde su prisión domiciliaria, de La Cámpora y del hijo de la expresidenta, Máximo, además del Frente Renovador, de Sergio Massa, quien ya se ha mostrado cercano a los dos referentes políticos anteriores. Lo que dijo el gobernador bonaerense puso en alerta al kirchnerismo en su conjunto.
“Compitamos, sin decisiones a dedo”, advirtió Kicillof, entusiasmándose con una interna peronista que lo podría poner al frente, y con el temor de que Cristina, junto con la Cámpora, estén diseñando un plan para dejarlo fuera de juego, debiendo sacrificar su gran sueño, el de ser presidente. Pero la utilización de la palabra “dedo” le jugó en contra. Fueron varios los que le recordaron que fue “el dedo de Cristina” el que lo ubicó en la gatera de una carrera política de más de 15 años. Le recordaron que incluso fue “ese dedo”, que ahora desprecia y del cual se aleja, el que lo colocó en la gobernación bonaerense, siendo que en ese entonces, 2019, ni siquiera contaba con la adhesión del peronismo del distrito. Que Cristina lo haya elegido cuando era presidenta para acompañarla como parte de su gabinete, otorgándole el destacado rol de Ministro de Economía, y que ni siquiera la visite en su prisión domiciliaria, enoja al entorno de los Kirchner, que no demoran en ponerlo en el sitio por ellos asignado. Cristina quiere las PASO. En algunos distritos, el kirchnerismo ha recurrido a las PASO para definir candidaturas, pero también se sabe que, en otros casos, como en el ámbito nacional, para no desgastar a sus dirigentes, se ha digitado a quien se iba a presentar. Temiendo que esto suceda, y quedar afuera de una contienda al menos, Kicillof se adelantó, señalando que “está dispuesto a acordar, pero no a negociar, o sea, no al toma y daca”.
Y hasta Cristina Kirchner apareció en medio de un mar revuelto peronista, para confirmar que quiere ser candidata presidencial. “Cuando recupere mis derechos políticos, ¿por qué no?”, dijo. Para ello eligió a un medio norteamericano, The Washington Post, en el que expresó que, para concretar su deseo, debiese prosperar la presentación que hizo ante el Comité de Derechos Humanos de la ONU para que se haga una revisión sobre su caso, debido a lo que atribuye como debidas garantías procesales y derechos fundamentales que le fueron negados. Lo señalado se condice con lo argumentado por el gobernador bonaerense, resuelto a competir con quien se quiera postular a dicha candidatura. Quizás el triunfo de su amigo Lula da Silva le dio un nuevo impulso. Aprovechó también para vaticinar una derrota de Donald Trump en las próximas elecciones legislativas. El intento de impregnar de una determinada ideología a la región está presente en todos los dirigentes, sea para una inclinación de derecha o de izquierda. Y el de ubicarse en el mapa político ante los votantes seguros y los probables.
Desde el PRO, Mauricio Macri dijo que “no se avanzó nada” en las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza, de cara a las elecciones de 2027. Pero las internas en el espacio político que lidera el expresidente les vinieron bien al gobierno, para sostener que no pueden avanzar con el PRO si sus dirigentes no se ponen de acuerdo entre ellos. Es más, hasta sostuvieron que no hay con quién negociar. Sin embargo, el espacio de Macri envió a sus emisarios para concretar acuerdos, o al menos para comenzar con ellos, ya que, se sabe, se trata de un proceso. Fernando de Andreis y Cristian Ritondo son quienes van y vienen con inquietudes a la vez que condiciones de uno u otro lado, para arribar a propósitos electorales en común, que se verán plasmados mediante alianzas previas en el Congreso, vale decir, si se sigue un mismo recorrido respecto de las PASO, y también del presupuesto, aunque bajo otros términos. Mauricio Macri ha descartado presentar su candidatura. Eso no significa que dentro del espacio se pueda forjar alguna otra para su desembarco, de no llegar a un acuerdo con el oficialismo. Ambos se necesitan, pero Macri, desconfiando de Milei y su hermana Karina, pone condiciones tales como la aprobación de 7 puntos que La Libertad Avanza está evaluando.
Tanto Javier Milei como Mauricio Macri quieren mantener, cada uno, su estructura territorial. Y para ambos sigue siendo un dilema; de no congeniar, ¿cómo será la representación de cada espacio, si por separado o en conjunto, para los principales distritos, con preponderancia en decisión que se tome en la Ciudad de Buenos Aires, gobernada por Jorge Macri, quien mantiene diferencias con su primo y viceversa, y en la provincia homónima? Se preguntan también por la autonomía que tendría cada partido político de ir en alianza con el otro presentando una candidatura común. La reforma política es de mutuo interés porque define si el electorado va a participar de internas abiertas o, de no haberlas, quedaría en el ámbito de los afiliados de cada espacio. En relación a esta cuestión, no hay mucho que discutir entre ellos. Y respecto del presupuesto, el PRO está cuestionando algunos puntos, entre los cuales se encuentra el superávit fiscal; caballito de batalla de La Libertad, avanza si los hay. Lo que plantea gira en torno a su calidad. También cuestiona el desempeño de los equipos que el gobierno ha armado para su gestión, reducción de impuestos, solo por mencionar algunos. Y, para sumar otro desacuerdo, Macri felicitó al recientemente electo presidente de Brasil, Lula da Silva, criticado y vilipendiado por Milei. Con gentileza devuelta por el brasileño, quien aprovechó para hacer un tiro por elevación para el mandatario argentino, al afirmar que recuerda “con nostalgia” cuando las diferencias en la relación entre ambos países “se discutían y se solucionaban de manera civilizada y republicana”, vale decir, en la era Macri.
No nos olvidemos de la premura de Javier Milei para apurar la modificación que espera de las PASO; también tiene que ver con las pretensiones de una de las de su tropa, Patricia Bullrich, quien dijo “estar preparada para la presidencia”, habiéndosele escapado dicha posibilidad en las elecciones pasadas. Ahora es libertaria. Así que, de querer lograr su puesto, tendría que competir contra el presidente, ya sea en internas del espacio, lo cual sería difícil, de continuar planteándose que el único candidato es Javier Milei, o en las abiertas, de ser obligatorias, para lo cual no habría escapatoria para que el oficialismo evitase la confrontación. Ya dejó claro que apoya el proyecto impulsado por este gobierno, con lo cual significaría una opción de continuidad del modelo, pero bajo el mando de su figura, con las variantes por ella mencionadas, y las que seguirá enumerando con el correr de los días. Como los demás dirigentes esperan, para una definición, que dijo podría ser en marzo o abril, tener en claro qué pasará con el rumbo económico para saber con qué ventaja o desventaja cuenta. Ya se sabe. La gente vota con el bolsillo. Acá y en el resto del mundo.
Sin la certeza de contar con los votos necesarios para lograr la sanción de los proyectos de ley de reforma electoral y de presupuesto para el próximo año, el gobierno prefiere esperar que pase la tan esperada visita del Papa a nuestro país, con feriados mediante y con el despliegue que ello implica para resguardar la seguridad del Sumo Pontífice, de modo de dejar de lado, aunque sea por unos días, las confrontaciones que dichas propuestas traerían aparejadas, y mientras continúa, eso sí, negociando con sus hasta ahora aliados y los que aparezcan como potenciales.
Por María Belén Aramburu
20ºc