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17/07/2023

PASO Santa Fe: alcance de su nacionalización, por María Belén Aramburu

¿Los exitosos resultados obtenidos por Juntos por el Cambio se trasladarían a los de las PASO y elecciones generales de agosto y octubre, y quizás también a noviembre de haber segunda vuelta?

PASO Santa Fe: alcance de su nacionalización, por María Belén Aramburu

Cada vez que hay elecciones en una provincia, ya sea las PASO o las generales, sobre todo teniendo en cuenta su antelación a las nacionales y su desdoblamiento respecto de ellas, sus resultados son capitalizados por quienes, en nombre de su postulación partidaria más amplia, pretenden lograr un efecto cascada para sí y su agrupación, y mimetizarse con el candidato del distrito, hasta amalgamarse y hacer suyo el triunfo obtenido. De lo contrario, se sabrán barajar excusas, o justificaciones. Siempre resulta de este modo.

Ahora bien, ¿hasta qué punto se pueden nacionalizar las elecciones? En términos generales se podría decir que es esperable que pudieran tener el efecto arrastre de la provincia a la Nación. Tal es así que los partidos políticos y los frentes, sacan las cuentas de los distritos ganados o por ganar, y los encuestadores los muestran con un color distintivo para cada uno, para señalar, cual si fueran puntos, las provincias a adherir al conjunto global, que servirán a los propósitos de las mediciones nacionales.

¿La mirada y el análisis sobre la reproducción de votos de un distrito provincial a la Nación es más bien desde un lugar de centralidad que asumen los candidatos nacionales? En concreto y más puntualmente, poniendo el reciente caso de las PASO en la provincia de Santa Fe, ¿los exitosos resultados obtenidos por Juntos por el Cambio se trasladarían a los de las PASO y elecciones generales de agosto y octubre, y quizás también a noviembre de haber segunda vuelta? ¿Y los resultados adversos al peronismo, que quedó 35 puntos porcentuales por debajo de la oposición, siendo su peor elección en el distrito, desde 1983? Se podría decir que sí. Esta provincia cobra mayor relevancia cuando se la observa bajo la lupa de un electorado cuya ponderación está en más del 8% del electorado nacional, ubicándose tercera en este sentido, cerca de Córdoba que aparece segunda, con casi un 0,70% más respecto de Santa Fe, con la enorme preponderancia que, con su peso específico de un 37% del electorado, ejerce la provincia de Buenos Aires, ubicándose primera en el podio y cautivando, por este motivo, la mayor de las atenciones.

Hilando más fino aún, ¿los votos que fueron a las urnas consolidando el triunfo de Juntos por el Cambio fueron direccionados por los votantes hacia el frente opositor? Esta pregunta tendría una respuesta desde una perspectiva más centralizada o descentralizada. La mayor de las veces los análisis se desprenden poniendo el foco de atención fuera del distrito que es el punto en cuestión. En este caso, que podría ser trasladado a cualquier otra provincia, sería un eje colocado en los votantes, fuera del hecho de su origen, vale decir, de la provincia de Santa Fe. Esto equivaldría a establecer que no se puede sacar la mirada de los sujetos comprendidos bajo esta evaluación, en este caso los santafecinos. Entonces, ¿el votante que vive en la prov  Santa Fe y vota por la que considera la mejor opción, piensa en el mejor destino para su provincia en la elección de gobernador y vicegobernador? O lo hace desde una proyección nacional? Creo que lo hace desde la perspectiva del distrito a ser gobernado, análisis que lo llevará a una proyección más general en las PASO y elecciones nacionales de octubre, teniendo en cuenta la anticipación y desdoblamiento de elecciones en su provincia.

Focalizando la perspectiva en los candidatos del distrito y sus fuertes vínculos con los de la Nación, ¿querría decir que el voto se centra en el mejor candidato para la provincia o se piensa a su vez en el candidato nacional que lo apoya? En el caso concreto de la provincia de Santa Fe, ¿el que votó a Maximiliano Pullaro pensó en la relación de su voto con quienes lo apoyaron y después festejaron el triunfo junto con él? ¿Pensaron en el Jefe de Gobierno porteño y en el Senador Martín Lousteau, siendo que pertenece a Evolución, corriente de la Unión Cívica Radical? ¿Y el que votó a Carolina Losada pensó que su voto estaba vinculado con quien la respaldó, a su vez precandidata a la presidencia de la Nación? No. La proyección la hacen los candidatos nacionales, reitero, desde su perspectiva, buscando su trascendencia en caso de verse favorecidos por su apoyo al candidato que obtuvo mayor caudal de votos. Y, si bien, sólo se trata de las PASO, la abrumadora mayoría obtenida por Juntos por el Cambio, sitúan al frente junto a su candidato con mayor caudal de votos, en un franco triunfo para el mes de septiembre y un arrastre de votos a nivel nacional, que es difícil disgregar a la hora de establecer preferencias en los votos de los santafecinos hacia los candidatos de la contienda: Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich.

Claro está que, en estos casos y más allá de los festejos individualizados por categoría de candidatos, tanto provinciales como nacionales, el mensaje es que se seguirá trabajando juntos, juntos por el cambio. Así lo dejó claramente establecido, a través de sus palabras, Patricia Bullrich, quien vivió la derrota de su candidata, Carolina Losada, por más del 20% de diferencia. Y si bien Losada se expresó en el mismo sentido, luego de las duras acusaciones vertidas sobre su contrincante en la contienda electoral, a quien calificó de “cómplice” de los narcotraficantes que azotan, principalmente, a la ciudad de Rosario, durante su función en el ejercicio a cargo del Ministerio de Seguridad provincial, será difícil revertir esta situación luego de sus palabras referidas a que si ganaba las elecciones no iba a “convocar a ninguna persona que haya tenido o tenga vínculos con el narcotráfico”. Confiada en que no iba a acompañar a Pullaro, la tendencia de ir con el frente que integra, la obligará a acompañarlo, como de lo contrario, Pullaro se hubiese encontrado en la misma situación. Por su parte, este último manifestó que va a convocar a todos los sectores, tal como lo hizo antes de las elecciones que le dieron el triunfo.

Otra cuestión es la del triunfo que, cuando la diferencia es marcadamente observable, pone a alguno de los partidos del frente que compone, en una situación preponderante, sobre todo, en este caso en el que Maximiliano Pullaro gana, en representación de la Unión Cívica Radical, que no lograba hacerse del cargo del Poder Ejecutivo desde 1963, en que Santa Fe fue gobernada por el peronismo y por el Partido Socialista. El ex Ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe sigue al Senador Martín Lousteau en la corriente Evolución, pero no se debe perder de vista que el éxito también se vio acompañado de una candidata a la vicegobernación que es del PRO, Gisella Scaglia, en un contexto de integración de un frente como Juntos por el Cambio.

Desde una lectura que mira al Poder Justicialista provincial, y con una contundente derrota de la gestión del actual gobernador de la provincia, Omar Perotti, el precandidato apoyado por el Jefe de Gabinete de la Nación y candidato a vicepresidente de la Nación en la fórmula con Sergio Massa, Agustín Rossi, obtuvo menos del 3% de los votos. Así fue que la derrota de Leandro Busatto y el triunfo de Marcelo Lewandowski, frente a sus otros dos contrincantes, siendo que Massa se había mostrado con Perotti hace algunos días, dejó al peronismo local en franca desventaja, al igual que lo hace para una proyección nacional desde esta agrupación. Y la ventaja que en Rosario obtuvo en relación con el resto de los referentes del peronismo, el candidato de Juan Grabois, Juan Monteverde, también brindó material para analizar.

Del desarrollo de esta editorial se desprende que las elecciones distritales con sus resultados tienen una proyección hacia el partido y/o frente del cual es parte el candidato electo, pero también se personaliza dirigiéndolo a uno en particular en las PASO, siendo varios en la opción de voto, y no necesariamente hacia el candidato nacional que lo apoyó, en una PASO nacional. Las generales ya tendrán un solo candidato definido y hacia allí irán los votos previamente definidos.

Y nunca habría que perder la perspectiva del ciudadano votante de cada provincia, que, en el caso puntual de la provincia de Santa Fe, exige, además de todas las cuestiones económicas con las que se lidian en la Argentina, se vota la seguridad de la población frente al narcotráfico y sus artífices, sobre todo, en la ciudad de Rosario.

María Belén Aramburu

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