viernes 16 de octubre de 2026
Muy nuboso 14.7ºc | Buenos Aires
29/06/2023

CFK ejerce el liderazgo de Unión por la Patria, por María Belén Aramburu

La interna del frente continuó mostrando sus heridas cuando la vicepresidenta en el discurso de presentación de la candidatura del Ministro de Economía, denostó al presidente por haber pretendido una interna a través de las PASO.

CFK ejerce el liderazgo de Unión por la Patria, por María Belén Aramburu

Luego del armado y presentación de candidatos y listas, que tuvieron varias idas y vueltas, algunos quisieron disipar dudas, por si quedaban, de quiénes lideran sus espacios para presentar fortaleza en sus candidaturas o quién la tiene, detrás de la candidatura de otro.

Unión por la Patria sorprendió, después de haber cambiado la denominación que representaba el conglomerado del Frente de Todos y del actual gobierno, con la candidatura de Sergio Massa. La interna del frente continuó mostrando sus heridas cuando la vicepresidenta, Cristina Kirchner, en el discurso de presentación de la candidatura del Ministro de Economía, denostó al presidente Alberto Fernández por haber pretendido una interna a través de las PASO, con la postulación del embajador en Brasil, Daniel Scioli, para competir contra la que iba a ser la precandidatura del Ministro del Interior, Eduardo “Wado” de Pedro.

Fue Cristina Kirchner quien escuchó a varios referentes del frente, entre ellos a los gobernadores de La Rioja, Ricardo Quintela, de Catamarca, Raúl Jalil y de Santiago del Estero, Gerardo Zamora, quienes venían apostando por la presentación de una candidatura de unidad, al igual que a La Cámpora, su hijo Máximo especialmente, a intendentes y quien, ante la iniciativa de contar con Sergio Massa presidente, quien siempre fue un interlocutor válido entre la vicepresidenta y el presidente, especialmente en los momentos de mayor tensión entre ambos, este fue tocado con su varita mágica, para imponerlo por Unión por la Patria, y dejarlo ungido como el elegido.

La vicepresidenta deseaba una fórmula de unidad, y vio complicarse su esperanza ante la insistencia de Daniel Scioli de que no se iba a bajar, bajo ningún motivo, de su aspiración a la presidencia. Dispuesto a luchar en una interna, apoyado por el albertismo, fue también este sector quien dejó caer sus aspiraciones, en el mismo momento en que apareció Massa como único candidato, proponiendo además, un candidato a vicepresidente que actualmente se desempeña como Jefe de Gabinete, Agustín Rossi, quien, además, no hubiese aceptado, de no ser que hubiese partido la iniciativa de Cristina Kirchner, o su nombre no hubiese sido propuesto desde el consenso.

Fue la misma Cristina la que convocó tanto a Sergio Massa como a Daniel Scioli al Senado para calmar las turbulentas aguas en las que se muestra sumergido el frente de cara a las PASO. Importaba lo que dijese sobre Scioli, ya que Massa es candidato y el embajador en Brasil se queda sin cargo alguno, más allá de que haya expresado que no le interesan los cargos, habiéndose quedado sin lo que realmente le interesaba: la probabilidad de convertirse en presidente. “Hablamos mucho, con sinceridad y con el respeto de siempre”, afirmó la vicepresidenta sobre Scioli, reconociendo que se conocen desde 1997, “cuando ambos éramos Diputados Nacionales”.

Pero al ex gobernador bonaerense le quedó el olor a traición, la que sintió de parte del presidente Alberto Fernández, con quien participó del encuentro que este mantuvo con su par brasileño, Lula da Silva, en el país vecino, en el marco de las celebraciones que se llevan a cabo por los 200 años de la relación bilateral entre ambos países. Había lanzado su candidatura en el teatro ND Ateneo, junto a la entonces precandidata por la gobernación de la provincia de Buenos Aires, la Ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, y el canciller Santiago Cafiero. Lo cierto es que los actuales funcionarios del gabinete de Alberto Fernández se quedaron con un puesto cada uno en la lista de diputados. Y, Scioli, quien estaba supuestamente candidateado para figurar primero en la lista de legisladores del Parlasur, sin nada.

La reunión entre Cristina Kirchner y Daniel Scioli fue luego del lanzamiento de la fórmula Massa-Rossi. Públicamente la vicepresidenta había revelado que “algunos me sugerían que le hablara a Daniel Scioli”, obviamente para que desistiera de su postulación a la candidatura presidencial, pero, a renglón seguido, manifestó que “ni con una 45 en la cabeza me hacían hablarle a nadie para subirlo o bajarlo, yo respeto las decisiones de cada persona, es la responsabilidad de cada militante y dirigente”. Y, como el dolor del embajador en Brasil podía sentirse desde lejos, y, también de los candidatos del armado de su lista, pese a las críticas que recibieron Tolosa Paz y Cafiero, aunque compensados con cargos en las listas de legisladores, el recalentamiento de la interna con acusaciones cruzadas, generó la gestión de otra reunión cumbre, la de Massa, el candidato, y Scioli, el que tuvo que dejar sus sueños sin haber probado suerte siquiera. La reunión entre ambos funcionarios, celebrada en el Ministerio de Economía, fue un pedido de Cristina Kirchner. La excusa: seguir trabajando en la relación bilateral Argentina-Brasil. La realidad: no dispersar esfuerzos que desvíen la unidad requerida para ganar las elecciones. La expresión visible del acuerdo: la foto con abrazo incluido.

Como podemos observar, el armado y la articulación del aparato electoral es Cristina Kirchner. Así como en 2019 dio nacimiento a una fórmula de unidad con Alberto Fernández, de la cual sólo quedaron afuera algunos dirigentes peronistas que, yendo por una tercera vía, no alcanzaron suficiente caudal en la intención de votos, hoy lo hizo con Sergio Massa, sin estar incluida en la postulación a cargo alguno, por la supuesta “proscripción” en su contra, a la cual ya he hecho referencia en otra editorial de @Haceinstantes.

Cabe preguntarse entonces, en base a este análisis, si será Cristina Kirchner, quien, sin ningún cargo, detente el poder de ser electo Sergio Massa, presidente de la Nación. ¿Gobernaría Massa o Cristina a través de Massa? A cualquier dirigente massista al que le pregunte me respondería con firmeza que el Ministro de Economía tiene suficiente entidad, acompañada de personalidad y trayectoria política, como para valerse por sí mismo y desentenderse de imposiciones y sugerencias ajenas con las cuales no concordase. Recordemos además que Massa se postuló a la presidencia en 2019, pero declinó su pretensión, ante la fórmula producto del armado de Cristina Kirchner. Para los dirigentes de su agrupación, el escenario que vivió Alberto Fernández durante su presidencia, no es previsible para Sergio Massa.

Pongamos como ejemplo un tema concreto y muy vigente: la negociación con el Fondo Monetario Internacional. Incluso con Sergio Massa sentado a su lado y en plena proclamación de la candidatura del Ministro de Economía, la vicepresidenta eligió criticar al organismo financiero. Y como si esto no fuera suficiente, es necesario agregar que, actualmente, Massa está intentando lograr un acuerdo con el Fondo para obtener algunos de los dólares que necesita nuestra economía y negociar los pagos de la deuda, capital e intereses, evitando someter al país a una situación extenuante e insostenible. No comparten ni compartirían la misma mirada sobre este tema acuciante para la Argentina. Pese a las diferencias, como Massa es Ministro de Alberto Fernández, se desempeña cómodamente en su rol, evitando las fuertes olas que, a otro en su lugar, con los altísimos índices inflacionario, de pobreza y otras variables económicas que se muestran vulnerables, lo harían tambalear hasta caer.

Pero esta es una teoría anticipativa a resultados por ahora inexistentes. Pero que ya se plantean en el presente, a sabiendas de que Cristina Kirchner continúa ejerciendo el liderazgo del frente, basándose en su legitimidad en cuanto al caudal electoral que empuja al resto a la votación. Bien saben los actores protagonistas de estos acuerdos que uno va de la mano con la otra y viceversa, de cara a las próximas elecciones, y que de la unidad depende el probable triunfo.

María Belén Aramburu

Te puede interesar
Últimas noticias