Del celular al volante: cómo la inteligencia artificial busca anticipar los riesgos en el tránsito
El análisis de imágenes, los sistemas de asistencia a la conducción y los semáforos inteligentes ya permiten detectar conductas peligrosas y prevenir situaciones de riesgo.
La inteligencia artificial empieza a cambiar la manera de controlar y prevenir los problemas del tránsito. A través del análisis de imágenes y grandes volúmenes de datos, estas herramientas permiten reconocer comportamientos peligrosos, identificar situaciones de riesgo y generar alertas antes de que se produzcan siniestros. El objetivo es avanzar hacia un modelo de seguridad vial que no se limite a registrar infracciones, sino que también permita anticiparse a posibles conflictos.
Uno de los principales campos de aplicación es el reconocimiento de imágenes mediante cámaras y algoritmos. Estos sistemas pueden detectar el uso del celular al volante, giros indebidos, circulación en contramano y el incumplimiento de señales. También permiten identificar situaciones de conflicto entre vehículos, peatones y ciclistas, procesar información en tiempo real y reconocer patrones de comportamiento. Desde el Observatorio Vial de CECAITRA señalaron que estas herramientas plantean nuevos desafíos para los procedimientos de fiscalización.
En ese sentido, remarcaron la diferencia entre las nuevas aplicaciones de inteligencia artificial y los instrumentos tradicionales de medición. La constatación de velocidad mediante cinemómetros, por ejemplo, está alcanzada por la Ley de Metrología Legal 19.511, que establece requisitos específicos para los instrumentos y métodos utilizados. La incorporación de tecnologías de análisis de imágenes requiere, por su parte, una actualización normativa que permita integrarlas adecuadamente a los controles.
Otra aplicación se encuentra en los semáforos inteligentes, que utilizan cámaras y sensores para analizar el flujo vehicular y adaptar los tiempos de circulación según la demanda. También pueden detectar peatones, priorizar vehículos de emergencia y mejorar la coordinación de las intersecciones. En rutas, el procesamiento de imágenes y datos permite identificar deterioros del pavimento, problemas de señalización y sectores donde se concentran situaciones de riesgo.
La industria automotriz también incorpora estas herramientas a través de los sistemas avanzados de asistencia a la conducción (ADAS), capaces de advertir salidas involuntarias de carril, reconocer peatones y ciclistas, detectar vehículos en puntos ciegos y activar el frenado automático de emergencia. A esto se suma el desarrollo de vehículos autónomos, que utilizan cámaras, sensores y programas de inteligencia artificial para interpretar el entorno y tomar decisiones durante la conducción.
Desde la Cámara advirtieron que la tecnología debe formar parte de un sistema integral de seguridad vial y no reemplaza la responsabilidad de los conductores ni la necesidad de contar con caminos, rutas y señalización adecuados. Para Argentina, su incorporación representa una oportunidad para modernizar la gestión del tránsito, aunque también requiere inversiones en infraestructura y mejores condiciones de circulación. La inteligencia artificial puede contribuir a prevenir siniestros, pero su impacto dependerá de cómo se combine con controles eficaces, educación vial y vehículos más seguros.
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