¿Cuál será la agenda del gobierno para salir de la causa Adorni?
El gobierno está intentando buscar una salida lo más airosa posible ante el caso Adorni a través del Congreso y de una agenda propia que resulte lo más atractiva posible.
El gobierno está intentando buscar una salida lo más airosa posible ante el caso Adorni. ¿Cómo pretende hacerlo? Esta semana, a través del Congreso. ¿Con qué agenda? La presentación del nuevo RIGI, el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, de modo de lograr atraer el interés de las divisas del exterior a nuestro país, la denominada “Ley de Hojarasca”, que busca derogar alrededor de 70 leyes consideradas obsoletas, inútiles o que restringen libertades individuales, los pliegos de los jueces, además del tratamiento en comisiones del proyecto del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes, que será un punto importante en materia internacional, sobre todo por tratarse de un punto estratégico planteado en el acuerdo comercial con Estados Unidos.
Otros temas de agenda en el Congreso son: la modificación al Régimen de Zonas Frías, que busca recortar subsidios a la tarifa de gas para los usuarios que residen en lugares en los que la geografía los azota con sus bajas temperaturas, a la vez que reuniones constitutivas de una bicameral y otra de fiscalización. El Registro Nacional de Barrios Populares también está en la mira con la pretensión de sacar dictamen por el proyecto de propiedad privada. En este caso, el oficialismo podría dejar de lado la eliminación del capítulo vinculado con dicho registro, para alcanzar un acuerdo y lograr su tratamiento parlamentario durante la próxima semana.
De todos estos temas de agenda parlamentaria, seguramente el que tenga mayor repercusión será el de los pliegos concernientes a la designación de jueces, para lo cual la Comisión de Acuerdos, presidida por Juan Carlos Pagotto, está llevando a cabo una serie de audiencias públicas de modo de evaluar a los candidatos propuestos. De la primera etapa de 78 candidatos previstos, ya lo han sido 47. Habiendo sido avalados 16, se busca el voto de los pliegos en el recinto. Pero tengamos en cuenta que, con el objetivo de cubrir cargos judiciales, el total de los pliegos enviados asciende a 110, lo cual llevará su tiempo, pese a la premura del gobierno.
Recordemos que la designación de los jueces federales comienza en el Consejo de la Magistratura, que realiza concursos y eleva una terna de candidatos. Cuando el Poder Ejecutivo elige uno de ellos, envía su pliego al Senado. La Comisión de Acuerdos interviene convocando a audiencias públicas y emitiendo dictámenes. Pero quien vota finalmente, para aprobar o rechazar por mayoría simple de los presentes a los candidatos en pugna, son los senadores Vale decir que, si el gobierno quiere que los pliegos prosperen, y con la celeridad pretendida, deberá sentarse a negociar lo antes posible. Varios de los candidatos propuestos hicieron ruido en los oídos de muchos legisladores que tienen la potestad del voto. El caso AFA se infiltró entre algunos de los candidatos cuestionados y quedó a merced de una discusión que busca sacar a flote la propuesta del gobierno, que deberá también, forzosamente, quedar atada a una negociación con los bloques aliados y con cada senador en particular, de resultar necesario.
El que estará a cargo de dichas negociaciones, una vez más, será el Ministro del Interior, Diego Santilli, quien deberá sostener conversaciones convincentes con los gobernadores y miembros del Congreso. Pero tanto él como el resto de los funcionarios del gabinete de Javier Milei saben que hoy es difícil marcar agenda y, de hacerlo, poder instalarla para que prosperen sus proyectos, sin sacrificar gran parte de lo estipulado en el marco de una negociación. En el caso de los jueces, esto se debería a los nombres de algunos candidatos rechazados que, incluso para tratar los pliegos, contraponen la idea de una ampliación de los miembros de la Corte Suprema, como ya lo hizo el PRO, su principal aliado, demostrando que su apoyo no será a cualquier costo ni tampoco incondicional. Una reforma electoral estancada, que tiene por objetivo eliminar las PASO, objetada por algunos aliados, mientras la oposición busca que el proyecto de Ficha Limpia se trate por separado en el Congreso, mantiene en vilo al gobierno, que mira las próximas elecciones. A la mesa de negociaciones se sumarán, como siempre, los Menem, además de la senadora Patricia Bullrich, la espada fuerte del gobierno en la Cámara Alta.
Mientras toda esta agenda busca ser puesta sobre el despliegue del Congreso, la Cámara de Diputados tendrá un condimento complicado para el oficialismo: la oposición intentará impulsar una interpelación al jefe de Gabinete debido a su situación judicial. Es que la causa Adorni es la que tiene enredado al gobierno, quien podría seguir acusando a los medios de comunicación en su discurso. Pero mientras la investigación judicial continúe su curso, los detalles que trasciendan serán expuestos públicamente. Y más allá de la interpelación política buscada por la oposición, que seguramente no prosperará, el revuelo que esto conllevará en el Congreso tendrá la suficiente repercusión en la opinión pública, cuestión más que buscada por su conveniencia por parte del peronismo, que aún no ha logrado recomponerse y rearmarse. Quizás creen muchos de sus dirigentes que hasta la permanencia de Adorni en el gobierno los beneficie. Lo cierto es que el gobierno apuesta a una baja de la densidad de esta información, suplantándola por una agenda propia que resulte lo más atractiva posible.
Pero es en el propio oficialismo en que las aguas respecto de la permanencia o salida del jefe de Gabinete se encuentran divididas. Habiendo sido la más explícita respecto del camino a transitar en relación con una pronta presentación de los papeles requeridos en la declaración jurada de bienes del funcionario sospechado y expuesto, el reclamo del presidente Milei y su hermana Karina ha sido por demás explícito en cuanto al apoyo que le debe ser brindado a Manuel Adorni. La decisión la ha tomado el primer mandatario y ahí no hay margen para discutir nada al respecto. Cerrar filas en torno a Adorni ha sido el lema principal de la defensa que en los medios debió ejercer cada miembro del gobierno consultado por este tema, que dominó la grilla pública y política, multiplicada por la utilización de las redes. El propio Adorni, al ser entrevistado, mandó el tema al freezer, encasillándolo en el ámbito judicial, donde la causa se encuentra prosperando.
El viraje rápido a un cambio de agenda pasará entonces por el Congreso, pero sobre todo y primordialmente, por la economía. ¿Por qué? Porque, si bien la parlamentaria es una agenda que atañe a la repercusión que cada uno de esos temas tendrá en la ciudadanía, a la gente le interesa, por sobre todas las cosas, el desenvolvimiento de la economía y, en particular, de su bolsillo. El que mediáticamente está tomando protagonismo es el Ministro de Economía, Luis Caputo, quien se ha plantado sobre los últimos datos que se han dado a conocer sobre el crecimiento interanual de la industria de un 5%, de la construcción de un 12%, la creación de 130.000 puestos de trabajo desde 2023, pese a la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, y el sostén de un equilibrio fiscal y una estabilidad de la macroeconomía, que han actuado como pilares fundamentales.
Pero Luis “Toto” Caputo se arriesgó a más. A predecir una baja de la inflación, que se ubicará entre el 2,5% y el 2,8% en el mes de abril. Hoy se dio a conocer el primer dato oficial que marcaría un retroceso del 0,5% respecto de la inflación del mes anterior, para ubicarse en el 2,5%. Y, de este modo, vaticinar que, a partir del mes de junio, vendrán los “mejores meses” de la economía argentina, con el comienzo de un proceso virtuoso que podría extenderse por los próximos 18, 20 meses. El dato oficial del INDEC estará listo recién para el 14. Otro dato que hoy sumó el área de economía es el del riesgo país, que rompió la barrera de los 500 puntos por primera vez desde enero, para llegar a los 498 puntos. Recalcar las buenas noticias en materia económica será uno de los ejes centrales del discurso del gobierno para no continuar atrapado en la causa Adorni que tanto lo aqueja y enreda.
Por María Belén Aramburu
13.8ºc