Milei recalibra su gobierno mientras el peronismo recobra esperanza
La unidad electoral del kirchnerismo fortaleció a Axel Kicillof y proyecta su liderazgo hacia 2027, mientras el oficialismo enfrenta autocrítica y busca sostener reformas en el Congreso.
La derrota de La Libertad Avanza en la provincia de Buenos Aires fue contundente. La balanza se inclinó hacia el peronismo, léase kirchnerismo, candidatos de Axel Kicillof y los que se fueron sumando en una alianza electoral que pretende permanecer como una unidad compacta para enfrentar a Javier Milei en el Congreso.
¿El electorado votó al peronismo o en contra del gobierno? Primero habría que establecer que las elecciones bonaerenses se nacionalizaron. ¿Convenía hacerlo? Para el que gana sí, mejora su posición además de sumar a propios en el Poder Legislativo local. De lo contrario, al haber un desdoblamiento de las elecciones, de no recuperarse quien es derrotado, el magro resultado puede trasladarse fácilmente al próximo escrutinio a nivel nacional, que determinará la composición del Congreso, de modo de facilitar o impedir los proyectos de ley del Ejecutivo para continuar implementado el plan del gobierno en curso. ¿Tendrá tiempo suficiente el gobierno de Milei de revisar y realizar cambios sobre el resultado de las elecciones bonaerenses para revertirlo en las nacionales de octubre?
¿Qué votó el electorado que decidió pronunciarse a través de las urnas? Me refiero al que fue, ya que un 37% prefirió quedarse en su casa y renunciar a su derecho tanto como a su obligación a votar. Con el antecedente en la Ciudad de Buenos Aires, en el que sólo el 53,3% de la ciudadanía fue a las urnas, podría decirse que esta elección contó con un caudal un poquito mayor, pero pobre a la hora de la observación en cuanto al interés asumido, por lo cual habrá que prestar atención para loa que se viene en octubre, teniendo en cuenta que tanto el peronismo como los libertarios instaron a la población a dirigirse a los centros de votación, asumiendo como crucial el aporte que cada uno podía hacer a sus partidos. Volviendo a los que sí concurrieron a las urnas. ¿Votaron al peronismo? El núcleo duro desde ya que sí. Pero también se sumaron los desencantados y los descontentos con el gobierno, con su plan económico y las sospechas de corrupción, depositando un voto castigo.
La microeconomía hizo ruido. El bolsillo de la gente incidió fuertemente en la inclinación de su voto. Los que apoyaron el plan económico del gobierno y le dieron la derecha a Javier Milei hace dos años, hoy le dieron la espalda por dos motivos que, desde mi punto de vista están concatenados. Por un lado su economía doméstica no les permite cubrir sus necesidades básicas y, de hacerlo, no logran repuntar sus ingresos ni a través de sus salarios, ni sus prestaciones de servicios, ni por medio de sus pequeñas o medianas empresas, otros no tienen crédito o éstos resultan impagables, tanto los que se puedan obtener a título personal o productivo, se agregan los que no pueden afrontar el pago de impuestos y demás motivos que en esta área se tengan en cuenta. Todo esto sumado a las sospechas de corrupción: las presuntas coimas en discapacidad, la criptomoneda Libra, las víctimas del fentanilo contaminado y las investigaciones en ciernes, produjeron una fuerte implosión difícil de atajar.
Despejado el núcleo duro de derecha que votó por Javier Milei en 2023, sumado al votante del PRO que fue instado por el ex presidente Macri y por la actual Ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, a votar a favor de La Libertad Avanza en su oportunidad, hubo quienes confiaron en el mensaje del luego devenido presidente, Javier Milei, sobre la lucha que iba a emprender para combatir la corrupción y desarmar y desestructurar un Estado vinculado al sobredimensionamiento que, a sus ojos resultaba ineficaz en cuanto a su funcionamiento. Una vez logrado el objetivo de la baja de la inflación que el votante de su confianza dio por hecho, se pusieron en consideración las sospechas de corrupción que azotaron en los últimos días al gobierno a la hora de votar. Seguramente porque era una de las razones por las que ese voto errático y no cautivo se iba direccionando en pos del candidato que mejor cumpliera con sus expectativas. La disrupción de la política en la persona y el personaje de Milei se vieron diluidas por las acusaciones contra funcionarios del Gabinete, en especial, la que concierne a la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el gobierno no supo enfrentarlas para disiparlas. No tuvo capacidad de respuesta incluso.
En vistas a las elecciones de octubre, ¿qué hará el gobierno? ¿Cambiará su rumbo económico? ¿Profundizará una investigación por las sospechas de corrupción con consecuencias visibles y contundentes? Respecto del primer punto pareciera que no va a haber modificaciones sustanciales. El presidente Javier Milei afirmó en su discurso que “hay que aceptar la derrota, pero el rumbo se confirma y vamos a acelerar”. Confesando que se hará “un profundo análisis de los resultados”, prometió “una profunda autocrítica”, focalizada en “corregir todos los errores”. ¿Podrá el gobierno verse reflejado en la adversidad para avanzar en las correcciones a realizar? Porque si bien adujo el triunfo del peronismo a que “han puesto el aparato que tienen desde hace 40 años y lo ejecutan de manera eficiente”, los errores propios si bien son rápidamente advertibles, deben ser reconocidos como tales. La mentada lucha contra la corrupción debe ser demostrada, aceptando las consecuencias que cualquier investigación al respecto traiga aparejada, los sectores sociales postergados y vulnerables protegidos, y las maneras y modos de la comunicación suavizados porque, pudieron haber calado hondo en momentos de campaña, pero actualmente han pasado a ser disonantes y molestos. Quizás la advertencia más clara refiera a la humildad del aprendizaje frente a la soberbia que del poder emana, la moderación y prudencia en forma y fondo.
Quien desestime el resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires se equivoca. Concentra el 38% del electorado y el 37% de la recaudación nacional. La derrota en el distrito más densamente poblado se suma a los resultados de las anteriores elecciones. Y más allá de su peso específico cabe señalar que el gobierno nacionalizó las elecciones bonaerenses centrando la campaña en la figura del presidente Javier Milei. De haber obtenido el triunfo esperado y proyectado en una primera instancia lo hubiese podido capitalizar. En la circunstancia de la derrota se ve en la obligación de revisar hasta lo que aparenta ser más obvio.
Mientras tanto, el peronismo, bajo la consigna de la unidad, tal cual se vio reflejada mediante una alianza electoral, habiendo logrado un triunfo en lo que fueron las elecciones locales, desdobladas de las nacionales, punto de desencuentro entre el gobernador Axel Kicillof y la ex vicepresidenta Cristina Kirchner, mira al mes de octubre, de modo de capitalizar este triunfo, y al 2027 en el que Kicillof pretende erguirse como candidato presidencial a la vez que líder del Partido Justicialista. El resultado electoral a favor le brindó mayor gobernabilidad a quien podría haber sido derrotado por La Libertad Avanza en lo que en un principio fue advertido como empate técnico dándole algún pequeño margen a favor a los libertarios, lo cual hubiese sido de gran envergadura en un territorio con las características políticas de la provincia de Buenos Aires. Lo sucedido en las últimas semanas, tal cual expliqué anteriormente, derivó en la suma de votos hacia el peronismo. Pero, ¿este triunfo alcanza para ganar en octubre? ¿Y para postularse como candidato a presidente en 2027?
De no encontrar el camino del armado de una fuerte estructura partidaria, Kicillof tendrá un arduo camino, en primer lugar, alcanzar el consenso para dicha postulación y, en segundo término para llegar a la presidencia de no obtener el respaldo necesario para luego conservar e incrementar su poder, sobre todo después de la imagen que para el kirchnerismo dejó el gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner y la condena que pesa sobre la ex vicepresidenta con prisión domiciliaria. Para ser jefe del partido primero se tendría que convertir en jefe de la oposición durante el actual gobierno para, desde allí, ir por más. Pero ahora aprovecha la oportunidad que el triunfo, en su propio territorio, le brindó. Explícitamente refiere a ponerle “un freno” a Milei exigiéndole “un cambio en el rumbo de la economía”, advirtiéndole que “no puede gobernar por vetos y por decretos” además de que el presidente “tiene que escuchar que sus políticas están haciendo sufrir a toda la gente”.
Por el momento el gobernador Axel Kicillof y la ex vicepresidenta Cristina Kirchner se encuentran y se muestran unidos. Hace poco acontecieron las elecciones y aún están saboreando el triunfo. Es por ello que también Cristina festeja desde San José 1111, instando al electorado a replicar el resultado a nivel nacional: “por eso, el próximo 26 de octubre, kirchnerismo y peronismo… ¡Más que nunca!”, en respuesta al consabido “kirchnerismo nunca más” de Milei. Y aunque el gobernador esté diseñando una estrategia para encarar el 2027, no puede decirlo en voz alta por el momento, ya que se debe a su mandato por dos años más. Es el instante en el que se le van acercando los intendentes y, desde ya, los dirigentes, de su propio movimiento. Con la ex vicepresidenta pretenden estar unidos pero no pegoteados. Nunca se sabe cuánto puede durar el dulce sabor del néctar ya que ambos conocen también el amargo.
El gobierno mira hacia adelante con la proyección de las elecciones de octubre. A través del Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, intensificó la autocrítica, para preferir seguir trabajando en lo que vendrá. Por eso afirmó que “la elección nacional es la que nos va a permitir tener los legisladores necesarios para poder, en el Congreso y en Diputados, avanzar con las reformas que necesitamos”, lo cual no sólo constituye un mensaje para los de adentro del espacio, sino también para los de afuera, por lo que pueda contribuir o afectar en la continuidad de la aplicación del plan económico por el que el electorado votó hace dos años. Las alianzas serán otro motivo de movimiento hacia el afuera para La Libertad Avanza. Pero esta vez vendrán cargadas de reclamos que deberán al menos ser escuchados para establecer si serán o no viables en su probable ejecución. Cualquiera fuesen los resultados de octubre Milei necesitará aliados en el Congreso para viabilizar sus proyectos y frenar a la oposición en su embestida, ya que además, tanto ésta como el oficialismo, tendrán la mira en el 2027, mientras ejercen sus respectivos roles.
Por María Belén Aramburu
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