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22/07/2025

¿Cómo quedan estructurados los partidos para las elecciones?

Las internas de cada partido político influyeron fuertemente en el armado de las listas, que reflejan alianzas meramente electorales basadas en evitar el triunfo del rival, desavenencias profundas de base y acuerdos circunstanciales.

¿Cómo quedan estructurados los partidos para las elecciones?

Las internas de cada partido político influyeron fuertemente en el armado de las listas para las próximas elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires. Con sus fieles, y también sus detractores, pudieron armar alianzas meramente electorales basadas en un triunfo creen está por venir, pero principalmente para evitar el del rival. Vamos a ver qué pasó con cada armado electoral y el resultado que se reflejará en el Congreso a partir de las peleas, choques y divisiones que estos acuerdos trajeron aparejados. Porque no se sale indemne de los arreglos circunstanciales y muchas veces de conveniencia, habiendo desavenencias profundas de base.

El Frente Fuerza Patria no quedó tan intacta como el kirchnerismo hubiese deseado. ¿Cómo se explica que Axel Kicillof haya inscripto, a poco tiempo del cierre de las candidaturas, otro partido? Sorprendidos muchos por lo que se interpretó como una manifiesta desconfianza de parte del gobernador de la provincia de Buenos Aires, se preguntaron cuál era la estrategia implementada por el primer mandatario, sospechando de que la hubiese pergeñado desde hace tiempo y quizás también, de haber abusado de lo que se había considerado un acuerdo cerrado entre todas las partes en cuestión.

De este modo quedó registrado el partido del Trabajo y la Equidad, con candidaturas a todos los rubros que competen a la próxima elección del 7 de septiembre, debido al desdoblamiento que el mismo gobernador perpetró. En el caso de los diputados y senadores provinciales, Axel Kicillof pretende ocupar un lugar de preponderancia en la composición del Poder Legislativo de la provincia de Buenos Aires, habida cuenta de su enfrentamiento con la ex presidenta Cristina Kirchner y su hijo Máximo a través de La Cámpora, que quedó disimulado en el armado de un frente, pero que, sin embargo, no menguó. Mientras todo esto acontecía, Cristina Kirchner supervisaba atenta las listas desde su prisión domiciliaria en San José 1111, por lo cual nadie quiso y nadie se quedó de hecho afuera de la presentación de las candidaturas, siendo que cada una de las partes tironeó, lo más que pudo, para su lado, pero sin romper la soga.

Candidatos repetidos en las dos listas, dos cortes de luz en el centro de la ciudad de La Plata que fueron interpretadas como especulaciones para dilatar la presentación en tiempo y forma establecida por la Junta Electoral, llevará a otro enfrentamiento cuando, vía judicial, se deba dirimir quién es quién en las elecciones provinciales, cuando de definiciones de partidos políticos se trata. Nadie sale indemne de este tipo de circunstancias que marcan los contratiempos que el peronismo está teniendo en su organización, en el rol de oficialismo en la provincia de Buenos Aires, y de opositor nacional en el gobierno de Javier Milei.

¿Axel Kicillof pretendió mostrar su poder de representación en el armado de una lista propia y escindida del frente, pese a la repetición de algunos nombres en las candidaturas? ¿Se quiso plantar frente al armado consensuado con el kirchnerismo como una demostración de que podrá seguir gobernando con un Poder Legislativo que cuente con numerosos legisladores afines, pese a cualquier intención que su aliado electoral pueda tener respecto de sus proyectos de ley?  No nos olvidemos que había fundado el Movimiento Derecho al Futuro, aunque eso fue antes de presentarse la conveniencia de sentarse a negociar con los opositores peronistas dentro de la provincia que gobierna, para asegurarse que la otra oposición, la de los libertarios instalados en el Poder Legislativo provincial, crezca y desespere al gobernador en la ejecución de su plan de gobierno. Aunque sabe que son ambos frentes a los que debe frenar, el propio, de raíz peronista, es el que le es más conocido. Porque, al fin y al cabo, la reunión entre Axel Kicillof, Sergio Massa y Máximo Kirchner, sirvió para acordar, de manera coordinada, un acuerdo de partes en el Frente Fuerza Patria para las listas que se presentarán el 7 de septiembre.

Lo que le sucede al peronismo, que hoy se refleja en el armado de listas en el contundente distrito de la provincia de Buenos Aires, en el que se verán reflejados resultados que traspolarán los números a obtenerse a nivel nacional, el PRO y la Libertad Avanza no escapan a esta situación. Con varios desacuerdos y desavenencias, la complicada relación que venían manteniendo ambas fuerzas se agudizó en el armado conjunto de listas, que terminó en el pragmatismo planteado por ambos sectores, para alcanzar un consenso que les permitiese juntar la mayor cantidad de votos posibles para enfrentar al gobernador en el Congreso provincial, y a la oposición en el nacional.

Así es como se vivieron episodios muy tensos en un distrito en el que tallan fuerte los intendentes. Basta con poner el ejemplo de aquellos que no se sumaron a una alianza electoral con la que no concordaron, como los casos de Javier Martínez, de Pergamino, quien argumentó que La Libertad Avanza votó “sistemáticamente” en contra de su gestión, optando por irse del PRO y sumándose al espacio Hechos de los hermanos Santiago y Manuel Passaglia y de Pablo Petrecca, de Junín, que juega por Somos Buenos Aires, rompiendo de este modo con el PRO. María José Gentile, intendenta de 9 de Julio, a quien días atrás La Libertad Avanza pugnaba por destituirla y Diego Reyes de Puan, son otros dos mandatarios que reflejaron en hechos sus diferencias con el acuerdo entre el PRO y los libertarios.

Los intendentes que dejaron plantado el acuerdo y emigraron a otras filas para presentar sus listas coinciden con la idea de que no pueden integrar a La Libertad Avanza, que constituye la oposición en sus distritos, a la lista de concejales, menos que menos en porcentajes de igualdad, ya que deben priorizar la relación con sus vecinos que son los que depositaron su confianza en ellos. El caso de Soledad Martínez, intendenta de Vicente López, sucesora en el cargo del actual Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, y de su riñón, se inclinó por sumarse a los intendentes separatistas, para luego ceder ante la exigencia que el partido de Mauricio Macri había marcado como la mejor salida partidaria para estas elecciones. Otros pasaron a engrosar las filas de una tercera vía que está creciendo al compás de los desencantos con las fuerzas políticas originarias. Anteriormente el PRO había vivido el desguace con intendentes de su partido que se pasaron a La Libertad Avanza, tal como lo hizo Diego Valenzuela en su oportunidad. Ahora Valenzuela encabezará la boleta de senadores provinciales en la primera sección. Otro caso es el de Maximiliano Bondarenko quien, habiendo pasado por el PRO, jugará en representación de La Libertad Avanza en la tercera sección.

Jorge Macri, distanciado de Javier Milei, habiéndose diferenciado del presidente en el armado de las listas para las elecciones distritales en la Ciudad de Buenos Aires, afirmó que no descarta ir por un acuerdo con La Libertad Avanza en octubre, en línea con lo que su partido ha venido haciendo en la provincia homónima. “La verdad es que se logró un buen acuerdo y es bueno que podamos consolidar una fuerza que le gane al kirchnerismo en la provincia, es un buen paso en ese sentido”, recalcó en relación con el reciente cierre de listas. Si bien el Jefe de Gobierno de la Ciudad consideró que el PRO no quedó absorbido por La Libertad Avanza en la postulación de candidaturas, no todos coinciden en este punto, que es el que mayor ruido que por estas horas le está haciendo a algunos integrantes de su partido que creen que las listas se tiñeron de violeta. Será Mauricio Macri quien tendrá que convencerlos y llevarles la evidencia de lo que cree ha sido un buen acuerdo con Milei para enfrentar al kirchnerismo en la provincia.

Merced a la gestión de los históricos negociadores del PRO con los libertarios, Cristian Ritondo junto con Diego Santilli y Guillermo Montenegro, quien será candidato a senador por la quinta sección electoral, sin tratarse de una “candidatura testimonial”, según aclaró, se arribó a un acuerdo, no sin tropiezos como los señalados anteriormente, con La Libertad Avanza, que incluyó a dirigentes como Karina Milei, titular del partido a nivel nacional y a Sebastián Pareja en el provincial, junto con Lule y Martín Menem, y con una mínima participación de Santiago Caputo, este último en disputa con el poder ejercido por la Secretaria General de la Presidencia y titular del partido.

Será Mauricio Macri, como señalé anteriormente, quien, como titular de su espacio político, deberá disipar las dudas que pueden expulsar a los disidentes de sus huestes, muy especialmente cuando una tercera vía se está convirtiendo en una posibilidad concreta tanto para los macristas como para los peronistas desencantados, sumándose a los que ya decidieron rumbear en ese otro camino. En el caso del peronismo serán varios los que deberán poner un freno a la huida de los propios. Cristina Kirchner y su hijo con La Cámpora por un lado, Axel Kicillof por el otro y Sergio Massa, quien supo integrarla hasta que apareció Cristina en el escenario en 2019 como candidata a vicepresidenta, optando por sumarse y no enfrentarse a la ex presidenta. Y advierto, en este sentido, que no es sólo una tercera vía, ya que, por lo que vislumbro, son varias las que, entremezclándose en su composición, podrían restar fuerza a los partidos más consolidados, siendo una posibilidad concreta tanto para dirigentes como para votantes.

Por María Belén Aramburu

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