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30/06/2025

¿Por qué Milei está convencido que pisa fuerte en la provincia de Bs As?

Con la mira puesta en la elección bonaerense, Milei refuerza su enfrentamiento con el kirchnerismo, mientras el peronismo busca acuerdos tácticos sin lograr una unidad plena.

¿Por qué Milei está convencido que pisa fuerte en la provincia de Bs As?

Javier Milei tiene la certeza de pisar fuerte en el bastión histórico del peronismo, en el reducto donde quedó parte del gobierno que fue de la entonces presidenta Cristina Fernández, pero que hoy trabajan con y para Axel Kicillof en la provincia de Buenos Aires, observando, como en una mesa de ping pong para dónde pasa la pelota y cuándo.

Cristina Kirchner, hoy condenada y presa, sin poder rodearse presencialmente de dirigentes políticos de modo de demostrar la centralidad política que pretende, lo hace vía las redes sociales. Elige enfrentarse al gobierno de Javier Milei. Desde ya, apunta a su política económica y larga frases contundentes, ésa es la idea, frases cortas y punzantes, que lleguen al corazón del presidente, su entorno y sus votantes, como que: “ya sabemos que sos cruel, lo que no podés ser, hermano, es ser b… y no darte cuenta que estás yendo a un callejón sin salida” sentencia, tras su regreso a “Che Milei”. Mientras tanto, celebra las victorias del gobernador formoseño, Gildo Insfrán, por el resultado del peronismo en la elección de convencionales constituyentes y de legisladores provinciales, y al concejal rosarino, Juan Monteverde, quien ganó las elecciones legislativas municipales, por apenas dos puntos porcentuales respecto de Pedro Aleart, de La Libertad Avanza.

Pero Javier Milei elige a Axel Kicillof como blanco. Por varias razones. Con quien hasta hace poco se enfrentaba, Cristina Kirchner, hoy está condenada y presa, y allí la encasilla en el escenario político. Axel Kicillof, con una Cristina más restringida, sin acceso a su candidatura que hubiese devenido en cargo de legisladora en la tercera sección de la provincia de Buenos Aires, es el gobernador del distrito, aquel al que apunta como objetivo principal de fustigamiento, para obtener un triunfo en las próximas elecciones que, habiéndose desdoblado, permitirán avizorar resultados anticipados en el mes de septiembre. Es un dirigente que, además, y despejado el camino de parte del peso que tiene la ex presidenta con quien se ha enfrentado en varias oportunidades, se erige como pretendiente a dirigir el peronismo y candidatearse para el 2027. Aunque falta un trecho para ello.

Veamos qué pasa con el peronismo en la provincia de Buenos Aires para el proceso de selección la elección de candidatos a legisladores locales y en representación nacional, al que Milei y su hermana Karina como titular de La Libertad Avanza, miran con suma atención. Porque los tiempos se acortan y ninguno quiere mostrar las cartas anticipadamente. La reunión entre el gobernador Axel Kicillof, el titular del partido en el distrito, Máximo Kirchner y el ex Ministro de Economía, Sergio Massa, en la Ciudad de La Plata, le brindaron al primer mandatario provincial el privilegio de ser el anfitrión de dicho encuentro, aunque no la preponderancia en la resolución pendiente de candidaturas. Al igual que Cristina, y atendiendo a la cuestión de que su hijo Máximo actúa en su representación, el blanco serán las críticas al gobierno del presidente Javier Milei, desechando un enfrentamiento entre las partes que derivaría en una mutua destrucción en vistas a las próximas elecciones. Eso lo entendieron.

No se puede hablar de unidad, aunque sí de acciones conjuntas con un mismo propósito, de modo de elaborar estrategias conducentes a tal fin, el de ganar las elecciones y conservar el poder en la provincia de Buenos Aires. La motosierra de Milei será combatida en todos los frentes por los tres sectores, de acuerdo a lo consensuado. Y, en defensa de la ex vicepresidenta, se instaló el lema “Cristina libre”, con el cual no todos comulgan. La reunión entre Kicillof, Kirchner y Massa permitió arribar a un discurso común entre las partes que sostendrá la idea de la inocencia de Cristina. Pero no existe la confianza plena entre las partes como para hablar de unidad en el peronismo bonaerense. Menos, en el nacional.

La elección de Axel Kicillof como blanco al que apunta el presidente Javier Milei con dardos envenenados, engrandece al gobernador. Para que se entienda mejor: Cristina resiste desde su prisión domiciliaria para ser el eje del peronismo y marcar territorio en la provincia de Buenos Aires, pese a no poder ejercer un cargo de legisladora desde el distrito pero, Kicillof, quien también va por el mismo reconocimiento dentro del mismo espacio político, ha logrado centralizar la atención, no desde el peronismo, sino desde La Libertad Avanza que lo ha elegido como su principal contrincante. Es más, el peronismo lo colocó en un lugar en el que juega a la par con otros dirigentes como Máximo, representante de La Cámpora con quien el gobernador no comulga y ya se lo hizo saber en reiteradas oportunidades, siendo esta vez también el vocero predilecto de Cristina, aspirante a sucederla en su frustrada postulación y correspondiente cargo, y a futuro gobernador de ser posible, y Sergio Massa quien pasó de ser candidato a presidente por Unión por la Patria en las últimas elecciones generales, a acercarse al espacio para armar estrategias electorales conjuntas, siendo a su vez partidario de “Cristina libre”.

Las listas de armado conjunto que, como aclaré anteriormente, no significa que sean de unidad, no son del agrado de las tres partes en cuestión representadas por los mencionados dirigentes políticos, entre ellos el gobernador del distrito. Pero saben que, de presentarse en forma separada, le darían a Milei toda la ventaja necesaria como para que se imponga en estas elecciones y vaya por la gobernación en dos años más. Pese a los logros que hoy exhiben los peronistas en Formosa y Rosario, reconocen que son magros a la hora de ser contabilizados como éxitos, si es que pueden llegar a perder la provincia de Buenos Aires con una mala elección. Podría ser el principio del fin, pese a los esfuerzos de Cristina y sus aliados.

Por un tema o por otro Cristina se mantendrá en la escena política. Cada vez son menos los que la acompañan en la puerta de su domicilio particular pero la ex vicepresidenta puede seguir expresándose a través de redes sociales y continuar siendo centro en el escenario que ella misma monta y plantea. El fiscal general Diego Luciani volvió a insistir sobre el cumplimiento de la condena por el caso Vialidad por parte de Cristina Kirchner, en una cárcel común y no en su domicilio de San José 1111, cuestión que deberá ser resuelta por la Cámara Federal de Casación Penal. Esto reflotará el lema interpuesto del peronismo a favor de Cristina, que cuenta tanto con adeptos como con retractores y, quienes la defiendan, volverán a referirse acerca de su libertad.

Volvamos a Milei. Lo expuesto le brinda al presidente un contexto de mayor seguridad respecto de su ubicación en el ámbito político electoral y la probable proyección que pueda tener, sobre todo si triunfa en las elecciones provinciales. En el análisis podemos sumar al PRO, un tanto desconcertado desde la percepción de su titular Mauricio Macri, en cuanto a su entendimiento sobre el funcionamiento del andamiaje de La Libertad Avanza, dejando en manos de Cristian Ritondo, Diego Santilli y Guillermo Montenegro, las negociaciones por el armado de las listas en las dos elecciones que se disputarán en la provincia de Buenos Aires, a sabiendas que, cualquier ruptura de un acuerdo electoral con el partido del gobierno, podría llevar al triunfo del kirchnerismo en este distrito, con las consecuencias que ello podría devenir para la fortaleza o debilitamiento del programa del gobierno de Milei. Ambos reconocen que el verdadero contrincante en esta contienda electoral es el kirchnerismo, aunque se muerdan los labios para no decir lo que cada uno piensa del otro. Y aunque a veces se les escape de la boca.
 
Con encuestas a favor, y el apoyo popular con el que cuenta, Milei se mete de lleno en la campaña, engrandeciendo la figura de José Luis Espert, su principal caballito de batalla y a quien pretende ungir como candidato a gobernador para ocupar este puesto luego de lo que cree será una fuerte paliza para el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, no sin antes recurrir a aliados, por temor al fallo estadístico si lo hubiera. Y para enfrentarse al kirchnerismo también elige a su adversario que, en este espacio geográfico es el mismísimo gobernador. A éste lo llena de insultos e improperios, modalidad que le es propia en las formas y que, como fueron utilizadas con logros a su favor en las elecciones presidenciales hoy, en ejercicio del poder, las continúa empleando para la obtención de resultados idénticos. También lo calificó de “pichón de Stalin” para colocarlo en la vereda del comunismo, opuesto a la corriente liberal libertaria que él comanda y dirige, no tanto por consideraciones profundas sobre el referente soviético, sino para su clara identificación para el electorado.
 
Pese a su confianza en sí mismo y en la de su partido, Milei debiese ser cauteloso en el manejo de la campaña electoral que encabeza, siendo que es el presidente en funciones principalmente y que tiene en mente ganar las elecciones en la provincia de Buenos Aires y desde allí lanzar su candidatura para garantizarse la continuidad de su gobierno en un segundo mandato, de modo de afianzar su programa político y económico.

Por María Belén Aramburu

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