14/04/2025
¿Qué dejaron en claro las elecciones de Santa Fe para las distritales y nacionales?
¿Qué significado tiene este resultado que aventaja en 20 puntos porcentuales al peronismo que quedó segundo?
Quisiera trascender el resultado, aunque no prescindir de él, ya que lo que demostraron las elecciones en la provincia de Santa Fe puede impactar en aquellos que resulten de las distritales y nacionales que se avecinan para la renovación parcial de sus legislaturas.
El oficialismo obtuvo el triunfo. En la provincia de Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro, disfrutó del éxito que le otorgaron los casi 35% de los votos. ¿Qué significado tiene este resultado que aventaja en 20 puntos porcentuales al peronismo que quedó segundo? Y a los libertarios que quedaron terceros.
Comencemos el desarrollo del análisis posicionándonos en el tipo de elección en cuestión. Se trata de la reforma de la Constitución del distrito, para lo cual se eligen a los constituyentes que integrarán una asamblea para cumplir con tal propósito. Si bien algunos destacan que su modificación busca la posibilidad de la reelección del gobernador, que por el formato y contenido actual la ley magna local le tiene vedada, no sería la única consideración a ser tenida en cuenta al momento de la emisión del voto. Pero sí le habilitaría a Pullaro una segunda vuelta en su gestión, que él mismo resaltó se basaría en la confianza de la población en su mandato de resultar así, y no debido a un cambio que una nueva Constitución establezca, ya que, según el primer mandatario santafecino, remitiría a profundas modificaciones que se proyectarán a mediano y largo plazo en la provincia, más allá de una reelección.
Con el conteo obtenido hasta el momento de escribir esta editorial, Pullaro y por ende el oficialismo, contaría con entre 32 y 33 convencionales que, de llegar a 35, alcanzaría la mayoría de un total de 69. Si no es por los votos obtenidos sería por algún aliado que se lo permita a la hora de negociar, de modo de lograr la reforma constitucional pretendida. Son pocos porotos a contar para lograrlo, pero necesarios para dar cumplimiento al programa de gobierno actual, que pretende prolongarse en el tiempo.
Maximiliano Pullaro es radical. La Unión Cívica Radical fue a las elecciones, previo consenso de los temas puntuales a ser debatidos por la Asamblea Constituyente, con el PRO y los socialistas. Con el PRO gestiona su gobierno. La vicegobernadora que lo acompaña, Gisela Scaglia, pertenece a ese partido. Y los socialistas, luego de varios gobiernos provinciales que requirieron de auxilio de otros partidos o de parte de ellos, acompañaron a Pullaro tal como lo hicieron en oportunidad de presentarse a las elecciones del distrito y alcanzar la gobernación.
¿Qué pasó con el peronismo que salió segundo en esta votación? Fue dividido al encuentro de los resultados. El arrastre de la falta de unidad cuando se decidía el destino de la sucesión de Omar Perotti en 2023, se vio reflejada en la elección constitutiva de una asamblea, en tres opciones: Lewandowski, Sukerman y Monteverde, obteniendo cerca del 24%, con los 20 puntos de diferencia con el oficialismo que señalé anteriormente. Marcelo Lewandowski había alcanzado casi el 31% cuando se presentó como candidato en las elecciones a gobernador de la provincia.
Y los libertarios, que no llegaron a armar una estructura sólida y competitiva, cuando, a diferencia del 2023 en que no pudo presentar ningún candidato a la gobernación por no tener simplemente ninguno, supo crecer a nivel nacional, y sobre todo en algunos distritos en particular, no logró ser suficiente para alcanzar aunque sea un mínimo incremento de votos para llegar segundo en estas elecciones y, al menos, secundar al oficialismo provincial. Dato que deberá ser muy tenido en cuenta por La Libertad Avanza de resultar un espejo en próximas elecciones en otros distritos. Y si bien desde cierto sector del gobierno nacional y del partido se apuntó a Eduardo “Lule” Menem como responsable del armado provincial, jactándose de ir con lista propia desechando alianzas extra partidarias, los libertarios deberán asumir las derivaciones de las decisiones ejecutadas en cada uno de los territorios, especialmente en éste como ejemplo, para la consecución del logro de sus objetivos en pos de su programa político y económico.
La alianza de partidos le permitió a Maximiliano Pullaro obtener el mejor resultado de entre todos los que se presentaron en estas elecciones constituyentes. Pero también fue la misma que lo llevó a la gobernación. Perteneciendo a la Unión Cívica Radical fue su unión con el PRO, intencionada y fuerte en su convergencia en un solo gobierno, y con el Partido Socialista, conocedor histórico de la gestión del Ejecutivo en la provincia, aunque tampoco de manera solitaria, lo que lo llevó a detentar su cargo actual que intentará renovar, reforma constitucional mediante. Después de 60 años, el radicalismo retomó el poder con Pullaro, en la sucesión del gobierno de un peronista, Perotti, después de haber acompañado al Frente Progresista, fusión entre la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista, a través de diversos cargos, entre los que se destaca haber sido Ministro de Seguridad del gobernador Miguel Lifschitz. Es así que, desde esta plataforma política y su pertenencia al radicalismo se unió a Juntos por el Cambio, frente de integración de partidos que pudo emular en Santa Fe, siendo de los pocos que supo lograr hacerlo, en campaña electoral y con su llegada al Ejecutivo.
Prestemos atención a este asunto. Integrando Juntos por el Cambio llegó a la gobernación. Su vicegobernadora es del PRO. En la interna del frente apoyó a Patricia Bullrich como candidata a la presidencia de la Nación. Apoya la gestión de Javier Milei, del cual Bullrich forma parte, pero con cuestionamientos al gobierno nacional. Fue Martín Losteau, titular de la Unión Cívica Radical y líder de Evolución Radical, quien lo invitó a sumarse a Juntos por el Cambio. Tiene fuertes vínculos con dirigentes del propio partido, aliados y opositores como el peronismo y también los libertarios, siendo que estos últimos son oposición en su provincia. Se valió de una alianza para alcanzar el poder, a la vez que sustentándola en el tiempo, habiendo logrado que lo acompañaran en la iniciativa, por él propuesta, de reformar de la Constitución, mientras que Juntos por el Cambio a nivel nacional, dejó de ser un frente unido, quedando desguazado y dividido, advirtiéndose su fragmentación en cada uno de los partidos que lo componen, a la vez que en su interactuación.
Las recientes elecciones en la provincia de Santa Fe se entrelazaron con referentes políticos y candidatos a legislaturas locales y nacionales. Tal es el caso de, por ejemplo, la presencia de Silvia Lospenatto, cabeza de lista del PRO en la Ciudad de Buenos Aires para integrar su legislatura, junto con la vicegobernadora santafecina Gisela Scaglia, quienes se contactaron por videollamada con el titular del PRO, Mauricio Macri, conjuntamente con el gobernador, quien recibió las felicitaciones del ex presidente. Pablo Javkin, intendente de Rosario, también se sumó a todos ellos. Y, desde ya, se sintió la presencia de Martín Lousteau, a quien Pullaro califica como “hermano”, quien motorizó su candidatura en 2023, para ahora demostrar su incondicional adhesión para lo que también cree es una gestión que tendrá continuidad en el tiempo.
Las elecciones provinciales le pertenecen al distrito en cuanto al contenido de sus propuestas. Hay veces en que replican y quedan atadas a circunstancias del orden nacional y otras en las que repercuten en este último. Es por ello que hay que ser cuidadoso cuando de interpretaciones electorales se trata. Aproximándose las elecciones legislativas nacionales y en algunos distritos, los partidos tratarán de sacar ventaja de haberse sumado o formado parte del triunfo en la provincia de Santa Fe, mientras otros se alejarán de sus resultados, buscando minimizarlos por tratarse de una reforma constitucional local para no quedar salpicados por el impacto de sus consecuencias. Pero se trate de la elección que fuese, lo que se destacó fue el apoyo a la gestión de Pullaro, de la Unión Cívica Radical y el PRO con la representación de su vicegobernadora, y del Partido Socialista como claves del triunfo.
En la provincia de Santa Fe, el peronismo dividido en tres, se asemejó al que muestra en las urnas las diferencias entre el kirchnerismo, el peronismo federal, y aquellos aliados a los libertarios. Para zanjar diferencias con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, Cristina Kirchner, titular del Partido Justicialista, ratificó, en una carta que hizo pública, su rechazo al desdoblamiento de las elecciones en dicho distrito aunque apuntó a la unidad, colocando en la vereda de enfrente al presidente Javier Milei, atacando su política económica, especialmente al levantamiento del cepo que tilda de “devaluación” y al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, y expresando su apoyo al “compañero gobernador” solicitando que los bloques de la legislatura provincial acompañen su proyecto de ley, desistiendo del de concurrencia electoral. Pero entiende, lo cual transmitió con todas las letras, muchas veces en mayúscula, que “desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires es un error político”. En su carta pública la jefa del kirchnerismo relaciona las elecciones distritales, en este caso de una provincia en particular, con las nacionales, en busca de “votar una sola vez, el 26 de octubre”, pero entendiendo que la unidad del peronismo trasciende su desacuerdo y distancia con Kicillof.
El frente que tiene al gobernador Pullaro en el poder en la provincia de Santa Fe es aquel que no pudo mantener su unión a nivel nacional y fue desdibujándose en el tiempo. Juntos por el Cambio quedó como una construcción política obsoleta como para reflejar el éxito en las elecciones por venir. Se vienen las legislativas, las más próximas serán las de la Ciudad de Buenos Aires, en las que el PRO eligió no sólo adelantarlas al 16 de mayo, para lo cual falta muy poco, sino también ir por su cuenta, lo cual generará una dispersión indeseada de votos entre este partido y La Libertad Avanza, en un distrito gobernado por el PRO en el que éste pretende conservar su hegemonía. Pero, como en tantas ocasiones, sobre todo en instancias acuciantes para la sanción de proyectos de ley del Ejecutivo en el Congreso, Mauricio Macri, en apoyo al gobierno de Milei señaló, en relación con las medidas económicas recientes, que “esto es algo que debía hacerse”, que la salida del cepo era “una prioridad, una urgencia”, y que “habrá una devaluación, obviamente, pero no es algo tan dramático”, aunque desestimó que ésta se traslade a los precios teniendo en consideración el bajo consumo y las magras ventas. Al igual que la ex vicepresidenta, como líder del PRO apuntó a quien considera el verdadero contrincante en estas elecciones, poniendo de manifiesto que “estamos viviendo en una emergencia que nos dejó Alberto Fernández, Cristina y Sergio Massa, pero no se puede perpetuar, todo se construye en confianza y este gobierno hasta ahora la tiene”, agregando que cree que ahora van a volver las inversiones.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei, desde su lugar de gestión, continúa tomando medidas acordes con su programa económico. El levantamiento del cepo, ligado al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, fue su nueva carta de presentación para comenzar la semana. En lo político deberá definir quién es su verdadero contrincante, quiénes sus aliados, para construir alianzas a nivel nacional y en los distritos donde así lo amerite. Deberá entender que, pese a su crecimiento en afiliados y simpatizantes a sus ideas y al programa de gobierno de Milei, La Libertad Avanza deberá prosperar en cada distrito, muy especialmente donde se lleven a cabo elecciones, tal los resultados observados en la provincia de Santa Fe. Mientras ello acontece, la celebración de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires se da por carriles separados con el PRO y, en la provincia homónima están intentando aproximarse para llegar a un acuerdo electoral que, pese a las reuniones que trascendieron públicamente entre el gobierno y referentes del partido de Macri, aún no se ha arribado.
Por María Belén Aramburu
El oficialismo obtuvo el triunfo. En la provincia de Santa Fe, el gobernador Maximiliano Pullaro, disfrutó del éxito que le otorgaron los casi 35% de los votos. ¿Qué significado tiene este resultado que aventaja en 20 puntos porcentuales al peronismo que quedó segundo? Y a los libertarios que quedaron terceros.
Comencemos el desarrollo del análisis posicionándonos en el tipo de elección en cuestión. Se trata de la reforma de la Constitución del distrito, para lo cual se eligen a los constituyentes que integrarán una asamblea para cumplir con tal propósito. Si bien algunos destacan que su modificación busca la posibilidad de la reelección del gobernador, que por el formato y contenido actual la ley magna local le tiene vedada, no sería la única consideración a ser tenida en cuenta al momento de la emisión del voto. Pero sí le habilitaría a Pullaro una segunda vuelta en su gestión, que él mismo resaltó se basaría en la confianza de la población en su mandato de resultar así, y no debido a un cambio que una nueva Constitución establezca, ya que, según el primer mandatario santafecino, remitiría a profundas modificaciones que se proyectarán a mediano y largo plazo en la provincia, más allá de una reelección.
Con el conteo obtenido hasta el momento de escribir esta editorial, Pullaro y por ende el oficialismo, contaría con entre 32 y 33 convencionales que, de llegar a 35, alcanzaría la mayoría de un total de 69. Si no es por los votos obtenidos sería por algún aliado que se lo permita a la hora de negociar, de modo de lograr la reforma constitucional pretendida. Son pocos porotos a contar para lograrlo, pero necesarios para dar cumplimiento al programa de gobierno actual, que pretende prolongarse en el tiempo.
Maximiliano Pullaro es radical. La Unión Cívica Radical fue a las elecciones, previo consenso de los temas puntuales a ser debatidos por la Asamblea Constituyente, con el PRO y los socialistas. Con el PRO gestiona su gobierno. La vicegobernadora que lo acompaña, Gisela Scaglia, pertenece a ese partido. Y los socialistas, luego de varios gobiernos provinciales que requirieron de auxilio de otros partidos o de parte de ellos, acompañaron a Pullaro tal como lo hicieron en oportunidad de presentarse a las elecciones del distrito y alcanzar la gobernación.
¿Qué pasó con el peronismo que salió segundo en esta votación? Fue dividido al encuentro de los resultados. El arrastre de la falta de unidad cuando se decidía el destino de la sucesión de Omar Perotti en 2023, se vio reflejada en la elección constitutiva de una asamblea, en tres opciones: Lewandowski, Sukerman y Monteverde, obteniendo cerca del 24%, con los 20 puntos de diferencia con el oficialismo que señalé anteriormente. Marcelo Lewandowski había alcanzado casi el 31% cuando se presentó como candidato en las elecciones a gobernador de la provincia.
Y los libertarios, que no llegaron a armar una estructura sólida y competitiva, cuando, a diferencia del 2023 en que no pudo presentar ningún candidato a la gobernación por no tener simplemente ninguno, supo crecer a nivel nacional, y sobre todo en algunos distritos en particular, no logró ser suficiente para alcanzar aunque sea un mínimo incremento de votos para llegar segundo en estas elecciones y, al menos, secundar al oficialismo provincial. Dato que deberá ser muy tenido en cuenta por La Libertad Avanza de resultar un espejo en próximas elecciones en otros distritos. Y si bien desde cierto sector del gobierno nacional y del partido se apuntó a Eduardo “Lule” Menem como responsable del armado provincial, jactándose de ir con lista propia desechando alianzas extra partidarias, los libertarios deberán asumir las derivaciones de las decisiones ejecutadas en cada uno de los territorios, especialmente en éste como ejemplo, para la consecución del logro de sus objetivos en pos de su programa político y económico.
La alianza de partidos le permitió a Maximiliano Pullaro obtener el mejor resultado de entre todos los que se presentaron en estas elecciones constituyentes. Pero también fue la misma que lo llevó a la gobernación. Perteneciendo a la Unión Cívica Radical fue su unión con el PRO, intencionada y fuerte en su convergencia en un solo gobierno, y con el Partido Socialista, conocedor histórico de la gestión del Ejecutivo en la provincia, aunque tampoco de manera solitaria, lo que lo llevó a detentar su cargo actual que intentará renovar, reforma constitucional mediante. Después de 60 años, el radicalismo retomó el poder con Pullaro, en la sucesión del gobierno de un peronista, Perotti, después de haber acompañado al Frente Progresista, fusión entre la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista, a través de diversos cargos, entre los que se destaca haber sido Ministro de Seguridad del gobernador Miguel Lifschitz. Es así que, desde esta plataforma política y su pertenencia al radicalismo se unió a Juntos por el Cambio, frente de integración de partidos que pudo emular en Santa Fe, siendo de los pocos que supo lograr hacerlo, en campaña electoral y con su llegada al Ejecutivo.
Prestemos atención a este asunto. Integrando Juntos por el Cambio llegó a la gobernación. Su vicegobernadora es del PRO. En la interna del frente apoyó a Patricia Bullrich como candidata a la presidencia de la Nación. Apoya la gestión de Javier Milei, del cual Bullrich forma parte, pero con cuestionamientos al gobierno nacional. Fue Martín Losteau, titular de la Unión Cívica Radical y líder de Evolución Radical, quien lo invitó a sumarse a Juntos por el Cambio. Tiene fuertes vínculos con dirigentes del propio partido, aliados y opositores como el peronismo y también los libertarios, siendo que estos últimos son oposición en su provincia. Se valió de una alianza para alcanzar el poder, a la vez que sustentándola en el tiempo, habiendo logrado que lo acompañaran en la iniciativa, por él propuesta, de reformar de la Constitución, mientras que Juntos por el Cambio a nivel nacional, dejó de ser un frente unido, quedando desguazado y dividido, advirtiéndose su fragmentación en cada uno de los partidos que lo componen, a la vez que en su interactuación.
Las recientes elecciones en la provincia de Santa Fe se entrelazaron con referentes políticos y candidatos a legislaturas locales y nacionales. Tal es el caso de, por ejemplo, la presencia de Silvia Lospenatto, cabeza de lista del PRO en la Ciudad de Buenos Aires para integrar su legislatura, junto con la vicegobernadora santafecina Gisela Scaglia, quienes se contactaron por videollamada con el titular del PRO, Mauricio Macri, conjuntamente con el gobernador, quien recibió las felicitaciones del ex presidente. Pablo Javkin, intendente de Rosario, también se sumó a todos ellos. Y, desde ya, se sintió la presencia de Martín Lousteau, a quien Pullaro califica como “hermano”, quien motorizó su candidatura en 2023, para ahora demostrar su incondicional adhesión para lo que también cree es una gestión que tendrá continuidad en el tiempo.
Las elecciones provinciales le pertenecen al distrito en cuanto al contenido de sus propuestas. Hay veces en que replican y quedan atadas a circunstancias del orden nacional y otras en las que repercuten en este último. Es por ello que hay que ser cuidadoso cuando de interpretaciones electorales se trata. Aproximándose las elecciones legislativas nacionales y en algunos distritos, los partidos tratarán de sacar ventaja de haberse sumado o formado parte del triunfo en la provincia de Santa Fe, mientras otros se alejarán de sus resultados, buscando minimizarlos por tratarse de una reforma constitucional local para no quedar salpicados por el impacto de sus consecuencias. Pero se trate de la elección que fuese, lo que se destacó fue el apoyo a la gestión de Pullaro, de la Unión Cívica Radical y el PRO con la representación de su vicegobernadora, y del Partido Socialista como claves del triunfo.
En la provincia de Santa Fe, el peronismo dividido en tres, se asemejó al que muestra en las urnas las diferencias entre el kirchnerismo, el peronismo federal, y aquellos aliados a los libertarios. Para zanjar diferencias con el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, Cristina Kirchner, titular del Partido Justicialista, ratificó, en una carta que hizo pública, su rechazo al desdoblamiento de las elecciones en dicho distrito aunque apuntó a la unidad, colocando en la vereda de enfrente al presidente Javier Milei, atacando su política económica, especialmente al levantamiento del cepo que tilda de “devaluación” y al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, y expresando su apoyo al “compañero gobernador” solicitando que los bloques de la legislatura provincial acompañen su proyecto de ley, desistiendo del de concurrencia electoral. Pero entiende, lo cual transmitió con todas las letras, muchas veces en mayúscula, que “desdoblar las elecciones en la provincia de Buenos Aires es un error político”. En su carta pública la jefa del kirchnerismo relaciona las elecciones distritales, en este caso de una provincia en particular, con las nacionales, en busca de “votar una sola vez, el 26 de octubre”, pero entendiendo que la unidad del peronismo trasciende su desacuerdo y distancia con Kicillof.
El frente que tiene al gobernador Pullaro en el poder en la provincia de Santa Fe es aquel que no pudo mantener su unión a nivel nacional y fue desdibujándose en el tiempo. Juntos por el Cambio quedó como una construcción política obsoleta como para reflejar el éxito en las elecciones por venir. Se vienen las legislativas, las más próximas serán las de la Ciudad de Buenos Aires, en las que el PRO eligió no sólo adelantarlas al 16 de mayo, para lo cual falta muy poco, sino también ir por su cuenta, lo cual generará una dispersión indeseada de votos entre este partido y La Libertad Avanza, en un distrito gobernado por el PRO en el que éste pretende conservar su hegemonía. Pero, como en tantas ocasiones, sobre todo en instancias acuciantes para la sanción de proyectos de ley del Ejecutivo en el Congreso, Mauricio Macri, en apoyo al gobierno de Milei señaló, en relación con las medidas económicas recientes, que “esto es algo que debía hacerse”, que la salida del cepo era “una prioridad, una urgencia”, y que “habrá una devaluación, obviamente, pero no es algo tan dramático”, aunque desestimó que ésta se traslade a los precios teniendo en consideración el bajo consumo y las magras ventas. Al igual que la ex vicepresidenta, como líder del PRO apuntó a quien considera el verdadero contrincante en estas elecciones, poniendo de manifiesto que “estamos viviendo en una emergencia que nos dejó Alberto Fernández, Cristina y Sergio Massa, pero no se puede perpetuar, todo se construye en confianza y este gobierno hasta ahora la tiene”, agregando que cree que ahora van a volver las inversiones.
Por su parte, el gobierno de Javier Milei, desde su lugar de gestión, continúa tomando medidas acordes con su programa económico. El levantamiento del cepo, ligado al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, fue su nueva carta de presentación para comenzar la semana. En lo político deberá definir quién es su verdadero contrincante, quiénes sus aliados, para construir alianzas a nivel nacional y en los distritos donde así lo amerite. Deberá entender que, pese a su crecimiento en afiliados y simpatizantes a sus ideas y al programa de gobierno de Milei, La Libertad Avanza deberá prosperar en cada distrito, muy especialmente donde se lleven a cabo elecciones, tal los resultados observados en la provincia de Santa Fe. Mientras ello acontece, la celebración de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires se da por carriles separados con el PRO y, en la provincia homónima están intentando aproximarse para llegar a un acuerdo electoral que, pese a las reuniones que trascendieron públicamente entre el gobierno y referentes del partido de Macri, aún no se ha arribado.
Por María Belén Aramburu
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