lunes 23 de febrero de 2026
Lluvia ligera 24.5ºc | Buenos Aires
31/03/2025

Elecciones CABA: Atomización y “todos contra todos” confunde a los votantes

La decisión de ir por separados el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires hace y hará ruido entre los electores a la hora de votar.

Elecciones CABA: Atomización y “todos contra todos” confunde a los votantes

Falta poco para las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires. Hay que ir avisando para que ninguno se olvide de votar el 18 de mayo, fecha elegida por el Jefe de Gobierno de la ciudad, cuando tomó la decisión, en conjunto con su primo, el ex presidente y titular del PRO, Mauricio Macri, sobre el desdoblamiento de las elecciones, desprendiéndolas de las nacionales que serán en el mes de octubre.

Junto con el adelantamiento de la fecha de las elecciones locales se tomaron otras decisiones que ya están resueltas. Serán sin PASO, cuestión que tuvo tratamiento parlamentario en la legislatura porteña, y el PRO irá por su cuenta. Habiéndose presentado oportunamente todas las listas tal como marca la ley, tenemos a nuestro alcance la nominación de los candidatos, habiendo optado el partido de Macri por Silvia Lospennato como cabeza de lista y sin haber podido convencer a la ex gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, quien se sumó a la campaña a pedido del ex presidente, al igual que otras figuras fácilmente reconocibles por el electorado porteño.

Ahora bien, la decisión de ir por separados el PRO y La Libertad Avanza en la Ciudad de Buenos Aires hace y hará ruido entre los electores a la hora de votar. ¿Por qué? Porque, en primer lugar, es un distrito gobernado por el PRO desde hace muchos años, habiéndose encargado de su gestión Mauricio Macri durante dos períodos consecutivos, su Jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, en otros dos consecutivos también, que les sucedieron a las del ex presidente y, en la actualidad, el de Jorge Macri que aún no ha llegado a su mitad. Como si fueran pocas las divisiones, Rodríguez Larreta presenta su lista desde su propio espacio político, Volvamos Buenos Aires. Este aprovecha la asociación que el electorado puede hacer de él con sus anteriores gobiernos y su, aunque fallida, candidatura a la presidencia de la Nación que lo mantuvo en el candelero durante la campaña. Habrá que ver cuántos votos puede seguir traccionando Larreta. Lo que sí se sabe es que cada voto que vaya hacia su espacio habrá que descontarlo de los que vayan al PRO. Es decir que, a su vez, el votante deberá hacer una distinción entre aquellos que, durante mucho tiempo siguieron una misma línea para ahora diferenciarse. La campaña será “todos contra todos” entre estos dirigentes afines, no tan fácilmente distinguibles por parte del electorado por aquello que los separa, aunque identificables como figuras de variada identificación por el ejercicio de la función pública en el cargo que han desempeñado u ostentan en la actualidad.

Si en el bastión gobernado por el PRO durante tanto tiempo, el elector debe optar por quienes hasta hace poco navegaban en el mismo barco, también lo debe hacer para distinguir a este partido, que juega de oficialista en el distrito, respecto de La Libertad Avanza, espacio al que adhiere como aliado en el Congreso tantas veces como el presidente Javier Milei lo requiera para darle continuidad a su plan de gobierno y programa económico, y con quien converge en ideología y principales ideas, aunque se resalten las discrepancias según la oportunidad que corresponda. Pero cuando el PRO evaluó qué hacer en el distrito que considera propio, y optó por ir por su cuenta, sin una alianza con La Libertad Avanza, haciéndole frente a la pretensión de Milei de ir juntos “en todos los distritos o en ninguno”, Jorge Macri mostró sus diferencias con el partido del gobierno, generando una cuña que no se pudo superar. Por su parte, el ex presidente Mauricio Macri, en calidad de titular del PRO, sacó a relucir los obstáculos que el círculo más cercano de Javier Milei, su hermana Karina y Santiago Caputo interponían a la buena relación que había mantenido con el primer mandatario, interrumpiendo las “milanesas” compartidas que eran la excusa perfecta para el intercambio de opiniones, ideas y acciones conjuntas, sobre todo a los propósitos de combatir al enemigo común, el kirchnerismo, en el ámbito parlamentario, para lo cual el gobierno lo mandó a hacer el pedido al “Club de la Milanesa” para que “le mandan a su casa”.

Las críticas del ex presidente Mauricio Macri al gobierno de Javier Milei lo pusieron en la centralidad de la campaña electoral en la Ciudad de Buenos Aires, apenas comenzada, confrontando con La Libertad Avanza. Aparece otra actora. Es la Ministra de Seguridad del gobierno de Milei, dirigente asociada con el PRO habiendo sido candidata presidencial con buenas chances en su momento por haber ganado la interna contra Rodríguez Larreta, pero también fuertemente asociada con Milei por pertenecer a su gabinete y como tal, defender la gestión del presidente a capa y espada, habiéndose distanciado públicamente y en varias oportunidades de Mauricio Macri. Ella apoya a la lista porteña presentada por La Libertad Avanza. Por lo que, yendo los partidos políticos por separado, Juntos por el Cambio pone en juego bancas que pertenecen al PRO macrista, de Bullrich, de Rodríguez Larreta, la UCR mediante Evolución de Martín Lousteau con Lucille Levy como cabeza de lista y Paula Oliveto de la Coalición Cívica ARI. Tremenda fragmentación para el que hasta hace no tanto era un frente compacto, aunque con fisuras.

La Libertad Avanza propuso una carta fuerte como as de espada para las elecciones de este año. ¿Qué pretende el oficialismo nacional colocando al vocero presidencial en la cabeza de la lista de legisladores porteños? Manuel Adorni es una figura muy conocida por todos. Cuando me refiero a todos es todos de manera literal. Porque, ¿quién no lo ha visto y escuchado cuando se pronuncia casi a diario sobre cuestiones gubernamentales? Lo que siempre le faltó a La Libertad Avanza fueron dirigentes conocidos popularmente por el electorado. Representante de las ideas libertarias si las hay, trabajando codo a codo con el primer mandatario, su hermana Karina y Santiago Caputo, se ganó un lugar destacado en el llamado círculo de hierro y, si bien aclaró antes las consultas, que continuará desempeñándose como vocero hasta el 10 de diciembre, fecha en la que asuma como legislador porteño, será una ficha difícilmente reemplazable para el gobierno, que decidió apostar a lo seguro no sólo para ganar la mayor cantidad de bancas en el Poder Legislativo local, sino también para que La Libertad Avanza se gane el suyo en un distrito gobernado por el PRO, con la meta de hacerse de la Jefatura de Gobierno en las próximas elecciones.

A La Libertad Avanza también le aparece una interna que le hace frente, ya que el desterrado Ramiro Marra se presenta en nombre de la Ucedé que siempre comulgó con los postulados y principios de derecha cuando eran encarnados por Álvaro Alsogaray. Hay un tercer representante que pronuncia los mismos enunciados para ingresar a la campaña electoral de la Ciudad de Buenos Aires. Yamil Santoro colocó a su hermano Leandro al frente de la boleta de Unión Porteña Libertaria, aunque hace una década éste reside en Europa. Juego de nombres, logos y colores que, en este caso en particular, sólo trae a colación las enormes diferencias con quien pretendió ser Jefe de Gobierno de la Ciudad por Unión por la Patria, quien calificó esta presentación de “estafa”. Confusión para el electorado distraído si se quiere, pero sobre todo para los que sostienen las ideas libertarias.

A Leandro Santoro le fue muy bien en las anteriores elecciones. Sorprendió tratándose de un distrito adverso al Partido Justicialista, y en momentos en que se dirimía la votación por las candidaturas nacionales luego de la criticada gestión del presidente Alberto Fernández. Como no le alcanzaban los votos para ganar en una segunda vuelta decidió darle la derecha a Jorge Macri y evitar otro desgaste de campaña electoral que hubiese implicado un balotaje. Presentándose por Es ahora Buenos Aires, léase Unión por la Patria, se juega una gran oportunidad para lo cual se distancia de Cristina Kirchner con el argumento de que éste “no es el distrito de Cristina” y que “no se planteó su participación en la campaña”. El peronismo, también fragmentado, tiene otras dos listas, la de Juan Manuel Abal Medina, ex Jefe de Gabinete de Cristina, que irá con apoyo del Movimiento Evita y Alejandro Kim, en representación del partido del ex Secretario de Comercio del kirchnerismo, Guillermo Moreno, Principios y Valores. A diferencia del PRO y de La Libertad Avanza, el Partido Justicialista no cuenta con referentes nacionales para motorizar la campaña. La titular del partido, Cristina Kirchner no cuenta, en palabras de Santoro.

Está a su vez la representación de la izquierda que se divide en dos entre la lista que lleva como cabeza a Vanina Biasi, Frente de Izquierda, la de Federico Winokur, Nuevo Más y la de María Eva Koutsovitis, Confluencia por la Unidad y Sabiduría. Hay otros partidos que también se presentan. No crean que terminamos con las listas en estas elecciones atomizadas. Están el Frente Patriota Federal, con César Biondini al frente, Movimiento Plural con Marcelo Peretta, ambos de derecha, y el Movimiento de Integración y Desarrollo con el ex entrenador de fútbol, Ricardo Caruso Lombardi, cercano al PRO.

Puedo interpretar cierta confusión en el electorado cuando este, de manera inteligente, ve más claramente que los propios dirigentes, la división que, desde la política y sus enfrentamientos, se ha generado entre representantes de partidos afines, cuando se sabe que ninguno se llevará la totalidad de la torta a compartir, ni siquiera quizás, la porción más grande de la misma. Hoy por hoy se puede referir a tres tercios entre el PRO, La Libertad Avanza y el partido de Santoro en representación de Unión por la Patria. No se sabe aún si será una división entre cinco con Rodríguez Larreta y Marra pisándoles los talones. Más los votos que se lleven el resto.

En este abordaje de “todos contra todos” la campaña electoral de cada uno y de cada partido, potenciada por los referentes de los espacios políticos a los que pertenecen, los mensajes intentan ser claramente distintivos unos de otros. Entre parecidos no es tan fácil diferenciarse. Por eso es que se advierten ciertos lemas y gestos nacionales trasladados al distrito porteño. Al igual que el respaldo de dirigentes nacionales. Mauricio Macri es al PRO lo que Karina Milei es a La Libertad Avanza. Ambos son titulares de sus respectivos partidos y contrincantes en la Ciudad de Buenos Aires pese al accionar conjunto de los dos partidos cuando las papas queman en el Congreso de la Nación y los proyectos pueden naufragar y quedar en manos del kirchnerismo. Así es como se vio a Manuel Adorni, frente a la Jefatura de la Ciudad en el barrio de Pompeya, con la Secretaria General de la Presidencia con una motosierra, todo un símbolo del gobierno libertario. Por su parte, Mauricio Macri, poniéndose nuevamente la camiseta y saliendo a jugar a la cancha, responsabilizó una vez más al “Triángulo de Hierro” que “ha dicho que no” para “unir las fuerzas de él”, por el presidente Milei, “con las fuerzas del PRO”, resaltando que la “obsesión de Karina Milei” es “ir por el PRO”. Van en listas separadas los semejantes ahora contrincantes en la contienda electoral atomizada y segmentada. Con los resultados de las elecciones en sus manos, se echarán culpas mutuamente, entre todos, ya sean del PRO o libertarios, también entre peronistas, por los desacuerdos impulsados en desmedro de una alianza más efectiva.

Lo que claramente se advierte es que es un juego de “todos contra todos”, ya que los que podrían estar alineados por afinidad ideológica e ideas se presentan divididos coadyuvando a la fragmentación y atomización de partidos que llevará al electorado a la confusión en un distrito que, hasta el momento, gozaba de cierta homogeneidad. Serán elecciones locales que, si bien algunos pretenden que permanezcan en ese ámbito, trascienden el distrito para arrastrarlo a una confrontación electoral de orden nacional. El adelantamiento de la fecha de las elecciones de medio término en la Ciudad de Buenos Aires reflejan la campaña electoral nacional, a la vez que espejan la renovación del Congreso de la Nación en el Poder Legislativo local.

Por María Belén Aramburu

Te puede interesar
Últimas noticias