¿Por qué Milei asume la centralidad política en las elecciones legislativas?
La centralidad política que el presidente Javier Milei asume en las elecciones legislativas tiene muchos motivos a comprender. El primero de ellos es que es él la cara visible de un partido de poco tiempo de vida, en el que las visibles y reconocibles de La Libertad Avanza son escasas. No escapan a esta consideración los candidatos a legisladores, en especial los de la provincia de Buenos Aires que es donde el partido, al igual que el resto, está poniendo la lupa.
Dicho esto, la presencia de Milei en un acto en la Ciudad de La Plata, junto a ocho candidatos bonaerenses, cabezas de listas, muestra a las claras su objetivo de hacerlos visibles, reconocibles y registrables para el votante afín o aquel cercano a sus ideas e ideales. El presidente intentará identificar su peso político con el que pretende se acreciente el de sus candidatos en la provincia, otorgándoles cierta preponderancia, sin prescindir, todo lo contrario, de la propia centralidad en la escena política y en cuanto escenario se realicen actos de campaña. Milei y los candidatos a legisladores que representarán a La Libertad Avanza en las boletas tendrían que ser uno solo en la intención de voto. Grande es el apuro por apuntalarlos, sacarlos a relucir en los medios, en las redes sociales, aprovechando también la oportunidad que brindan los actos públicos en espacios álgidos como lo es la capital provincial, sede del gobierno de Axel Kicillof.
Por su parte, haciendo mención de las caras visibles e identificables de La Libertad Avanza, Karina Milei ha logrado ubicarse en el centro de la escena política como titular de La Libertad Avanza y, a través de éste, a nivel nacional. Nadie duda de su incidencia en el gobierno nacional, ocupando su cargo de Secretaria General de la Presidencia, sumado al poder que le otorga el armado partidario. Como tal, siempre está presente en los actos que se organicen a los propósitos electorales y, con ella, en el caso del distrito provincial, Sebastián Pareja, a quien designó para el armado puntual en este territorio. José Luis Espert es quien mejor representa a los libertarios en la provincia. Su imagen pública ha alcanzado niveles de visibilidad inconfundibles que lo identifican con la figura presidencial en cuanto a sus ideas y el contenido de sus expresiones.
Y, para atrapar al votante del PRO, referentes de este espacio político aparecen en los actos que hoy se presentan en conjunto con algunos dirigentes libertarios. Se trata de los más cercanos al gobierno, los que lograron concretar una alianza electoral para enfrentar al kirchnerismo en las urnas. Son Cristian Ritondo y Diego Santilli preferentemente, ya que cargaron sobre sus hombros el peso de las negociaciones. A ellos se le suma Guillermo Montenegro, quien por el cumplimiento de sus funciones como intendente del partido de General Pueyrredón, no siempre podrá asistir a los actos a celebrarse públicamente. Todos ellos gozan del conocimiento del votante y , por su intermedio, y a través de la alianza electoral pactada con La Libertad Avanza, ésta pretende, a su vez, que ellos sean identificados con el programa del gobierno, para sumar sus votos en la provincia tanto para los legisladores del distrito como los que, en su representación, ocupen sus bancas en el Congreso de la Nación. El ex presidente Mauricio Macri brindó su total apoyo y bendición a esta alianza, pese a sus grandes diferencias y desentendidos con Karina Milei y Santiago Caputo. La sola dea de que el kirchnerismo triunfe una vez más en la provincia inclinó la balanza, aunque resignando puestos de preponderancia en las listas de la provincia y de la Ciudad de Buenos Aires.
Al reconocimiento de quienes representarán a la ciudadanía de la provincia de Buenos Aires, se suma el incentivo al sufragio. La apatía demostrada en los últimos períodos electorales ha preocupado a los dirigentes políticos. Los esfuerzos puestos en las recorridas por las distintas y variadas secciones con las características de las que están impregnadas cada una de ellas y que las identifica por sus particularidades y las distingue por su variedad, aunque unificadas por su pertenencia a un único distrito, más amplio, numeroso y preponderante como lo es la provincia de Buenos Aires, sólo podrían alcanzar el éxito esperado si el votante concurre a las elecciones. Siendo en este caso dos veces la esperada concurrencia, debido al desdoblamiento orquestado, se supone que estratégicamente, por el gobernador Axel Kicillof, habrá que redoblar las voluntades para evitar un gran porcentaje de ausentismo, meta por la que bregan por igual, libertarios y kirchneristas, sin distinción partidaria, aunque claro está, cada uno por su cuenta en su empeño.
A lo ya mencionado se agrega que las elecciones de medio término históricamente constituyen un plebiscito, y el éxito o la derrota que tenga el partido gobernante será tomado como del gobierno en sí mismo. La fortaleza o debilidad del Poder Legislativo en cuanto a su composición permitirá que los proyectos de ley enviados por el Ejecutivo prosperen o fracasen en los tratamientos parlamentarios por venir. De crecer en número los legisladores propios, se necesitará una menor cantidad de aliados, que bastante le cuesta a Milei hoy por hoy conseguir y, con ello, de negociaciones, ásperas por cierto, para sumar voluntades ajenas.
Vale la pena analizar la situación de Javier Milei en el Congreso. Son tiempos por demás difíciles. La oposición está más firme que nunca para derogar los decretos que implican un achicamiento del Estado, tarea en manos del Ministro Federico Sturzenegger, como son la quita de autarquía del INTI y del INTA, el cierre de organismos que dependen de la Secretaría de Cultura y otros. Es ésta misma oposición la que se empeña en sancionar los dos proyectos que fueron aprobados en la Cámara de Diputados: el de la emergencia pediátrica en el Hospital Garrahan y el del aumento del presupuesto para la educación universitaria. El funcionamiento de las respectivas comisiones tendrá un papel fundamental para lo que sería su posterior tratamiento parlamentario en el Senado. Y la oposición, no pudiendo tampoco, jugar sola, buscó aliados que va encontrando en el radicalismo y en los escindidos del PRO, ya sea que se trate de los que están a favor de estos proyectos, o porque son los que no admiten una alianza electoral con La Libertad Avanza. De hecho la oposición ha logrado tener su propia agenda, trascendiendo el rechazo a los proyectos del Ejecutivo. Y el gobierno sabe que es más fuerte en la Cámara Alta que en Diputados, por lo cual sus iniciativas podrían fácilmente prosperar y dificultar sus planes en el corto plazo.
Para sostener sus proyectos, evitando que la oposición los derrumbe, e imponer los suyos, el presidente Javier Milei, como siempre, necesitará de aliados. Del PRO consiguió una alianza electoral, bastante firme y sustanciosa, por lo que se desprende de los dichos del titular del partido, Mauricio Macri, y por el rechazo que ellos generaron en los que la rechazaron de plano. Algunos gobernadores lograron afianzarse en una tercera vía, de la cual di cuenta en una editorial anterior de @Haceinstantes, y otros están todavía buscando un guiño de Milei, que los auxilie con fondos imprescindibles para la gestión de sus gobiernos, de modo de brindarle al presidente, el apoyo que saben necesita en el Congreso, principalmente en el Senado. Este apoyo estaría supeditado a la negociación sobre el reparto de los Aportes del Tesoro Nacional, ATN. Quienes se contactaron directamente con la Casa de Gobierno, fueron Alfredo Cornejo, de Mendoza, Claudio Poggi, de San Luis, Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, y Leandro Zdero, de Chaco. La pretensión que era analizada en la Comisión de Presupuesto, versa sobre la iniciativa del reparto automático, y no discrecional de dichos aportes, que también se extenderían a una nueva distribución de lo recaudado por el impuesto a los combustibles. Podrían sortear el Congreso para tener su propio acuerdo con el gobierno, luego de haberse gestado la alianza electoral.
La centralidad de Milei en la escena política, y como antesala de las elecciones legislativas y motor en la campaña de La Libertad Avanza, se manifestó mediante el discurso que, en cadena nacional, pronunció para explicar por qué decidió vetar las leyes de emergencia en discapacidad, aumento de las jubilaciones y moratoria previsional, todos ellos proyectos de la oposición, por tratarse de “leyes dirigidas a destruir el superávit fiscal” que “es la piedra angular para que la recuperación económica sea sostenible en el tiempo”, dijo. Los logros económicos como ser que “la inflación se ha desplomado, sacamos de la pobreza a más de 12 millones de personas” y que “los salarios le vienen ganando a la inflación” fueron eje de este discurso, como en todos los que se ha expresado, pero son palabras que valen mucho más en estos tiempos de campaña.
El achicamiento del Estado fue también base de su discurso, anclado en la idea de que “aumentar el gasto público es destructivo” porque “cuando un Estado gasta más de lo que gana, genera emisión y eso produce inflación“. Avanzando en este objetivo advirtió sobre lo que implicó su firma dándole “una instrucción al Ministerio de Economía para prohibir que el Tesoro financie el gasto primario con emisión monetaria” además de un proyecto de ley que enviará para “penalizar la aprobación de presupuestos nacionales que incurran en déficit fiscal” y “una sanción penal a los legisladores y funcionarios que no cumplan con estas nuevas reglas fiscales”.
El presidente Javier Milei mostró fortaleza a través de un discurso directo que apunta al corazón de su plan económico y descarta, hasta con penalidad, todo aquello que lo obstaculice. Aún hoy continúa recibiendo fervorosas repercusiones, tanto a favor como en contra, pero el primer mandatario y su entorno saben que ello está vinculado con la puja electoral, siendo el objetivo lograr cautivar la atención del electorado constituido por el núcleo duro para conservarlo, pero, principalmente, apuntando al indeciso, al antikirchnerista e incluso al apático, que podrían mejorarles un resultado que hoy se presenta muy apretado y justo en un empate técnico que dispara algún que otro punto para arriba o para abajo, de acuerdo con las encuestas. La centralidad política del presidente a través de su discurso, con la consecuente repercusión e incluso rating que supo atraer, convirtieron su misión en puro esplendor.
En estas elecciones el presidente se juega la aprobación o desaprobación de su gestión de gobierno. Además de la necesidad de control del Poder Legislativo Nacional y distritales, en especial el de la provincia de Buenos Aires, va por la próxima gobernación de dicho territorio a manos de quien considere más conveniente, y por otra vuelta suya a cargo del Ejecutivo para finalizar los logros del inicio de su plan económico que, según se sostiene en el entorno presidencial, requiere de un segundo período gubernamental para su completitud y afianzamiento.
Por María Belén Aramburu