El cómo hace a una gestión de Gobierno, por María Belén Aramburu
Así como a qué partido o frente político se vota, es así como también influye quién va a asumir la función del Poder Ejecutivo, quiénes lo van a acompañar en su gestión, siendo tanto funcionarios del Gabinete de la Nación, como legisladores en el Congreso. El cómo, la manera en que se gestiona un gobierno, marca la estructura y la forma en que este deviene. Los votantes de Juntos por el Cambio reparan en la diferencia de cómo gobernará cada uno de los dos candidatos del PRO, Horacio Rodríguez Larreta por un lado, y Patricia Bullrich por el otro. Los potenciales votantes de este frente, con inclinación a las ideologías e ideas que sustentan, también advierten qué es lo que distingue a cada candidato, de modo tal de depositar su voto acorde a la propuesta que más los represente.
Hace bastante tiempo que, en las editoriales de @Haceinstantes, vengo remarcando las diferencias entre Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta. Porque siempre me parecieron muy evidentes, porque marcan el estilo de cada uno, y porque también, y principalmente, entiendo que el cómo, hace al fondo de la cuestión, de incluso cualquier tema en la vida, como a su vez creo que las formas hacen al fondo de una cuestión.
Para diferenciarse, siendo que pertenecen al mismo partido y al mismo frente político, que sostienen, en líneas generales, además de su ideología, ideas que los sustentan a uno y a otra, Rodríguez Larreta y Bullrich, han decidido, hace un tiempo pero, sobre todo, en los últimos días de campaña, y avecinándose la fecha de las PASO, subrayar acaloradamente sus diferencias para que el votante las tome en cuenta a la hora de emitir su voto, resultado que, en las primarias, determinará quién será el aspirante a la presidencia de la Nación, elecciones generales mediante.
El ex presidente, Mauricio Macri, tomó buena nota de esto, y señaló la diferencia de cómo pretenden gestionar Bullrich y Larreta, con las claras declaraciones públicas que, al respecto, hacen ambos. Aprovechó la oportunidad, para demostrar, aún más claramente que como lo había hecho con anterioridad, su inclinación, que ahora es sumamente explícita, hacia Patricia Bullrich, quien sigue más fielmente los lineamientos del trazado fundacional del PRO, que más tarde dio lugar a Cambiemos y posteriormente a Juntos por el Cambio.
Mauricio Macri fue muy directo cuando afirmó que “Patricia cree que, con el apoyo de la gente, y el mayor peso que hoy tenemos en Diputados y el Senado, hay que arrancar en un cambio inmediato y profundo”, para contrastarla con Horacio, de quien dijo que “cree en la misma oportunidad del cambio, pero con una mayoría ampliada, donde participen otros protagonistas de la dirigencia”. Agregó que, por su experiencia, sabe que “es difícil que aquellos que han sido y siguen siendo responsables de esta degradación y decadencia argentina, estén dispuestos a colaborar con un cambio que arranca con ellos perdiendo sus privilegios “, aprovechando además, para marcar sus diferencias y las diferencias con quienes son los verdaderos adversarios del frente. Por lo que a establecer qué rumbo quiere que tome una probable gestión de Juntos por el Cambio, su identificación con Bullrich no dejó dudas, y su distinción de Larreta, tampoco, al expresar que “ahí es donde tengo la diferencia con él”.
Lo que Rodríguez Larreta pretende, y lo viene haciendo incluso antes de las PASO, y por ende, de conocer los resultados electorales de las primarias, es, por un lado, expandir el horizonte del PRO hacia el frente que este partido integra, poniendo foco en la Unión Cívica Radical, integrando a su espacio a quienes han aspirado a la presidencia de la Nación como precandidatos, como Gerardo Morales, quien se ha convertido en su candidato a vicepresidente, o Facundo Manes, quien seguramente, de ganar Larreta, tendrá, supongo, un lugar asegurado y destacado en materia de educación y/o ciencia y tecnología, habida cuenta de su plataforma profesional, u otro, por qué no, dentro de un probable futuro gobierno de Larreta.
Así como Larreta abrió sus brazos hacia la Unión Cívica Radical, lo hizo también con el peronismo no kirchnerista, en todas las provincias donde pudo, con la demostración mas fuerte, que fue la de su fallida intención de sumar a su proyecto, al cordobés Juan Schiaretti. En la Ciudad de Buenos Aires, la foto de unidad en apoyo al candidato a Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, contó con la presencia de Larreta junto con Bullrich, y del ex presidente Mauricio Macri. Pero aquella no desmereció la recorrida que, horas antes, había realizado con el otro precandidato de Juntos por el Cambio, que representa a la Unión Cívica Radical, Martín Lousteau. Ni que estableciera elecciones concurrentes en la Ciudad que gobierna, obligando a los porteños a votar en boleta de papel para presidente de la Nación y, para jefe de gobierno, emitir un voto electrónico.
Las palabras pronunciadas por Mauricio Macri, forzaron a Larreta a blanquear de un modo aún más explícito su jugada: “Necesitamos leyes en el Congreso y las leyes se votan por mayoría”. El Jefe de Gobierno sabe que el Congreso presentará una composición demasiado atomizada, con dificultad para concentrar la mayoría, con lo cual podrían verse obstaculizados los proyectos de ley enviados al Poder Legislativo desde el Ejecutivo. Teme que, de llegar a ser presidente, no pueda canalizar su gestión con una base legislativa que le permita sancionar leyes de modo tal de poder gestionar y gobernar con holgura, comodidad y tranquilidad. Serán, de ser el caso, cuantiosas las negociaciones a llevar a cabo con el resto de los partidos, de modo que decidió hacerlo cuanto antes, incluso, como dije anteriormente, aún antes de conocerse los resultados de las PASO.
Todos los protagonistas mencionados, Macri, Larreta, Bullrich, y los no mencionados, reconocen que, después del 13 de agosto, deberán, no sólo mostrarse unidos en una foto, si no que también deberán hacerlo en los hechos, tanto de resultar electos para gobernar, como para ser oposición.
María Belén Aramburu