Allanaron una clínica trucha en La Matanza
La denuncia de la médica Romina Neira permitió descubrir una organización que operaba clínicas ilegales, falsificaba matrículas de profesionales y comercializaba medicamentos de origen dudoso.
La investigación se inició en diciembre de 2025, cuando la secretaria de Romina Neira, médica esteticista, recibió el llamado de una colega que le advirtió que su sello figuraba en certificados médicos sospechosos investigados en La Matanza. La profesional confirmó que le habían falsificado la identidad y que la documentación era emitida por una clínica llamada “Argentina Salud”, que funcionaba en distintas sedes del distrito bonaerense.
“Busqué el teléfono y el mail, y mandé una carta documento a este lugar”, relató Neira. Desde la clínica le respondieron que “supuestamente no había ninguna persona” con su nombre trabajando allí y prometieron abrir una investigación interna. “Después de ahí nunca supe más nada hasta ahora”.
La denuncia derivó en una causa encabezada por la Fiscalía N°1 de Laferrere, a cargo del fiscal Fernando Garate, que detectó al menos cinco sedes de “Argentina Salud” operando en Virrey del Pino, González Catán y San Justo. De acuerdo con la investigación, los responsables utilizaban sellos falsificados y datos obtenidos de internet para confeccionar certificados médicos y atender pacientes de manera irregular.
Durante los 13 allanamientos ordenados por el juez de Garantías Rubén Ochipinti, los investigadores secuestraron más de 50 sellos de profesionales de la salud, historias clínicas, ambulancias no habilitadas y medicamentos presuntamente robados. Además, en una de las sedes encontraron a un ciudadano cubano sin documentación definitiva que atendía pacientes utilizando la identidad de un médico argentino.
Entre los detenidos figuran Alberto Rubén Santarceri y Gabriel Musse, señalados como responsables de la estructura y con antecedentes penales por homicidio. También fueron arrestados familiares directos de Santarceri y otras personas acusadas de ejercer ilegalmente la medicina. La Justicia además investiga una posible conexión con bandas dedicadas a la piratería del asfalto para el robo y comercialización clandestina de medicamentos.
“Gracias a Dios la fiscal sospechó que eran certificados truchos y yo hice esa carta documento. Todos los médicos damnificados se están enterando gracias a esto”, comentó Neira. Y concluyó, “Es de gravedad la parte médica, pero mayor para los pacientes. Espero que al menos esto sirva como una guarda para todos, médicos y pacientes”.

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