¿Cómo se reacomoda el PRO frente a la tirantez con Milei?
De ser un hecho la candidatura, ¿cómo se presentará? ¿Como parte del PRO? ¿O como parte de un acuerdo electoral con La Libertad Avanza?
La única urgencia que tienen los partidos políticos hoy es posicionarse ante la inmediatez de las elecciones de medio término de este año, con una percepción propia y autoreferencial ya que para el electorado todavía falta mucho tiempo con un reloj interno que está inclinado a la consideración diaria en cuanto a la toma de decisiones personales, familiares y sociales, de acuerdo con el ritmo de la economía.
Dicha urgencia requiere un análisis de mayor profundidad al respecto de la institucionalidad que se supone atañe a cada partido. Rediseñar en contextos de dificultades luego de haber salido airoso de las mismas, solicita de parte de sus dirigentes prudencia y acciones inteligentes que brinden respuestas asertivas y no acaloradas que conlleven reacciones inmediatas que no han pasado por los filtros de la razón y la emoción. Porque eso es lo que se espera de ellos.
Analicemos los temas más inmediatos en el tiempo. Uno de estos consiste en la medida adoptada por el gobierno a través de su anuncio sobre la baja de retenciones a los granos y su eliminación en el caso las economías regionales. Fue el ex presidente y titular del PRO, Mauricio Macri, quien celebró la resolución gubernamental a través de su cuenta de X felicitando al Presidente y al Ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo “por darle al campo un alivio con esta baja parcial de las retenciones” agregando que “ojalá se siga bajando el gasto público inútil y terminemos con las retenciones que son un impuesto injusto y destructivo para la economía del país”. Fue un gesto de acercamiento y apoyo hacia el primer mandatario, pese a las inquietudes del sector por tratarse de una medida temporal, hasta el 30 de junio, sin saber a futuro qué sucederá, y hasta con algunas dudas sobre su implementación. Pero éste es otro tema.
Hábil de reflejos, Mauricio Macri se sumó al apoyo al campo a través de una medida que tomó el oficialismo. Mostró sintonía con este sector al que también desea captar como parte del electorado que lo pueda votar de presentarse como candidato a legislador en representación de su partido en las próximas elecciones, cabeza de lista. Sí, porque su primo, Jorge Macri, ya lo hizo saber por medio de sus declaraciones públicas. Sin ser confirmada la candidatura, y existiendo esa posibilidad, se puede ir teniendo una aproximación a las repercusiones a través de los medios, los analistas y el electorado en su conjunto, pudiéndose traducir el dato en mediciones de modo de poder tomar una decisión al respecto.
De ser un hecho la candidatura, ¿cómo se presentará? ¿Como parte del PRO? Macri es su titular además. ¿O como parte de un acuerdo electoral con La Libertad Avanza? El presidente Milei lanzó esta última propuesta para hacerla extensiva a todos los distritos. O en todos o no va el acuerdo, así de tajante fue Milei, fiel a su estilo. Pero siempre hay un pero para llegar a un acuerdo. El PRO se dispuso a conformar una mesa política nombrando delegados para el inicio del diálogo, Cristian Ritondo, muy cercano al presidente y su entorno y hasta tentado para engrosar las filas del oficialismo, Silvia Lospennato, Soledad Martínez, delfín de Jorge Macri y actual intendenta de Vicente López, Hernán Lacunza y Ana Clara Romero. La propuesta vino de la mano de Mauricio Macri directamente. Y la hizo por X. Parece que antes de levantar un teléfono o hablar personalmente, los dirigentes prefieren hacerlo por las redes sociales, independientemente de la generación a la que pertenezcan. Y fue muy mal recibido por el gobierno. No por el medio utilizado, ya que éste es de preferencia de Milei y su entorno, si no porque, ¿por qué debían como contrapartida también ellos designar una comisión para dialogar con la que conformó el PRO? Desde el gobierno se lo tomó tan mal que se lo interpretó como una negativa a la iniciativa de Milei. O una dilación al menos.
En medio de todo esto, fue Jorge Macri el que propuso eliminar las PASO en la Ciudad de Buenos Aires. Al fin y al cabo esto no sería un problema ni un escollo en la relación con el gobierno, quien pretende hacerlo a nivel nacional, dependiendo ambos de los Poderes Legislativos correspondientes. Pero se mostró proclive a adelantar las elecciones locales, separándolas de las nacionales. Y le agregó otro condimento. Que el PRO vaya por su cuenta, léase, sin acuerdo electoral con el oficialismo. Y otro condimento más: la probable candidatura de Mauricio Macri. Y lo repitió, para que quede claro. Volvió a decirlo este fin de semana para que no quepan dudas. Y suponemos que su discurso está en franca sintonía con la de Mauricio. ¿Si no por qué estaría lanzando permanentemente la idea de su candidatura?
El Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires entendió que hoy “no es imprescindible tratar de buscar una unidad” alentando a que “cada uno lo haga por su lado en una elección que es “legislativa, intermedia”. Diferenció esta decisión a aquella que se podría tomar en “2027 donde le discutiremos el asiento a Axel Kicillof”, añadiendo que “la elección de este año no es ejecutiva”. Cuando Javier Milei lanzó la propuesta de un acuerdo, lo hizo en pos de “ir juntos” y “arrasar con el kirchnerismo”, cuestión que hoy, desde el PRO no se ve como urgente para tal propósito en vistas a que, lo que se define, es la conformación del Poder Legislativo y, en este sentido, “tratar de lograr la mayor cantidad de legisladores en todos los niveles que acuerden una política pública razonable”. Además, Jorge Macri destacó el papel de Mauricio en cuanto a su apoyo generoso para que Milei fuese presidente, “sin ninguna especulación”. Pero, como siempre establecí, no es un apoyo incondicional, sino con las reservas que se permite un partido que tiene identidad propia y pretende no perderla en pos de un acuerdo electoral o de una participación en el gobierno, cualquiera sea ésta.
No se trata de un apoyo incondicional al presidente. Porque el PRO pretende conservar su identidad y no quedar fagocitado por La Libertad Avanza que va ganando voluntades a la par de un crecimiento ostensible y notorio que ha generado incluso la migración de dirigentes del PRO al oficialismo, drenando al principal partido aliado. Para que cada uno juegue su juego debe ser él mismo, más allá de las coincidencias, ideológicas e ideas. Por eso es que, cuando, por ejemplo, el presidente Milei pronuncia su discurso en Davos, en el que, poniendo como ejemplo a una pareja homosexual que fue condenada por abusar y filmar a sus hijos adoptivos durante más de dos años, calificó a “la ideología de género “como la que “constituye lisa y llanamente abuso infantil” y que, por lo tanto, “son pedófilos”, Jorge Macri le respondió que “tomar un caso, y de eso plantear que son todos iguales a eso, me parece una injusticia brutal” y que “me gustaría ver a un Presidente que abogue por la unidad y no por instalar nuevas divisiones”, recalcó que la Ciudad de Buenos Aires “va a seguir siendo un lugar donde la diversidad va a subsistir”. Y marcó su cancha.
A Javier Milei le molestaron y mucho las declaraciones que el Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires brindó en el marco de una entrevista. “No se pongan en nuestro camino”, advirtió. Es por este motivo y otros que, desde el interior del PRO, consideran que el presidente Javier Milei tiene un sesgo autoritario. De hecho así lo dejaron saber en oportunidad de una carta pública publicada a mediados de enero, en que el PRO cuestionó a Milei por no haber incluido al presupuesto entre los temas a tratar en sesiones extraordinarias del Congreso, señalando al gobierno por su interés en “reforzar una visión autoritaria”. Consideran que con frecuencia se cierra a un diálogo fructífero y que las cosas deben hacerse tal como él considera y pretende.
Con el ex presidente presente en Buenos Aires, se reunirá la Mesa Ejecutiva del PRO con otros dirigentes, pero antes lo hará la mesa chica por Zoom. Al escribir estas líneas no están disponibles las conclusiones de dicho encuentro, pero se sabe que son varios los temas por desarrollar, o al menos dejar la inquietud para un posterior análisis con gobernadores, legisladores e intendentes del partido, tales como la posición que adoptarán en el debate parlamentario de los temas propuestos para las sesiones extraordinarias como el proyecto de Ficha Limpia, que el propio Mauricio Macri había impulsado, sin asidero por parte del oficialismo, y el de la eliminación de las PASO, que el PRO pretende sea por el término de este año.
El PRO debe maniobrar rápidamente. Y los números de la economía, de prosperar la baja en la inflación, el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, la recuperación productiva y de consumo, y otras variables, favorecerán claramente al gobierno. No puede seguir permitiendo el éxodo de dirigentes hacia el oficialismo, algunos con más guiño hacia el gobierno que otros, como los gobernadores Rogelio Frigerio de Entre Ríos e Ignacio Torres de Chubut, que aceptaron bajar impuestos en sus distritos en línea con el reclamo de Milei, y Maximiliano Pullaro de Santa Fe y Martín Llayora de Córdoba, quienes aplaudieron las medidas a favor del campo. Jorge Macri, mientras tanto, se muestra como un férreo exponente y defensor del PRO. Pero se sabe que son muchos más de los que emigraron, los tentados a engrosar las filas de La Libertad Avanza, lo cual podría llevar al partido a quedarse con pocos dirigentes propios y la amenaza latente de lo que perciben como una búsqueda de su destrucción ya que al gobierno le serviría contar con sus dirigentes más como propios que como aliados eventuales.
El partido de Mauricio Macri va por una respuesta superadora. Sabe que el enfrentamiento con el oficialismo es inconducente en los términos planteados y que se está poniendo en juego la integración de un Congreso que pretende tener dirigentes que vayan en un mismo sentido, trascendiendo las fórmulas pasadas, y planteando un futuro mejor para los argentinos, que son los que verdaderamente quedan en el medio de estas peleas mediáticas. A la vez bogará contra todo oleaje para continuar siendo un partido político diferenciado de otros, pero con capacidad de aliarse con el resto, de ser necesario, tal como lo hizo en su momento por medio del frente Juntos por el Cambio. La construcción de puentes personales y políticos son imprescindibles para esta tarea, por lo que también considera que no pueden ser constantemente incendiados por el oficialismo. Pretenden un diálogo sincero, que no esté signado por la violencia verbal. De lo ideal a lo fáctico hay un trecho que sólo se hará visible en el tiempo y a través de hechos concretos, de modo de no permanecer en el plano de lo ilusorio. De lo contrario, a todos se los llevará puestos la verdadera oposición para ambos, el kirchnerismo.
Por María Belén Aramburu
24.5ºc