2026-05-26

El 25 de mayo patriótico mostró quién es quién para Milei

¿Qué significado tuvo el abrazo de Javier Milei con el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri? Hace pocos días, la foto del jefe del distrito porteño con el Ministro de Economía, Santiago Caputo, refirió a un buen entendimiento para pagar la deuda que la Nación tenía con la ciudad en concepto de coparticipación desde el año pasado, mediante la entrega de una cartera de bonos en pesos a siete meses. Si bien en los términos del acuerdo no se incluye la deuda contraída durante el gobierno de Alberto Fernández por un decreto que ordenó recortar el monto de transferencia en 2020, durante la pandemia, ni el coeficiente del 2,95%, que fijó la Corte Suprema de Justicia mediante una medida cautelar, menor al reclamo original del 3,5%, la sintonía entre el presidente Milei y Jorge Macri fue también interpretada como un acercamiento entre La Libertad Avanza y el PRO, aunque no tanto…

No tanto como para que cada uno ceda el más mínimo espacio en la Ciudad de Buenos Aires, considerado por el PRO como un bastión de su partido, en el cual ha instalado gobiernos consecutivos de su signo desde hace 20 años, ni los votos conseguidos por el oficialismo en las elecciones de medio término del año pasado, donde la estrella fue el actual cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Aún no hay un nombre que La Libertad Avanza pueda presentar como sostenible para hacer frente a las elecciones en este distrito, pero se sabe que, por el momento, lejos de una alianza con el PRO, está evaluando a cada probable y potable candidato. 

El PRO ha venido cuestionando al gobierno, a través del expresidente Mauricio Macri e incluso por medio de su primo Jorge. Las distancias muchas veces se acortan en los casos límite en los cuales La Libertad Avanza se ha visto imposibilitada de juntar los votos necesarios para la sanción de sus proyectos de ley, aunque hoy, ese aporte tendría la salvedad de resguardar al PRO de un desdibujamiento ante la posibilidad de que Mauricio se presente como candidato a presidente el próximo año, y Jorge a un segundo mandato consecutivo en la Ciudad de Buenos Aires. Lo cierto es que este 25 de mayo algo cambió después de ese gélido gesto de desencuentro auspiciado por Milei el año pasado en la misma secuencia y el mismo escenario.

Decía… Pero no tanto… No tanto como para que Javier Milei se encargase de asegurar, consultado sobre la posibilidad de competir contra el expresidente Mauricio Macri por una candidatura presidencial en 2027, que “yo no compito contra otros espacios políticos, yo compito contra mí mismo haciendo cada día un gobierno mejor”, para afirmar, muy seguro de sus palabras, que “si hacemos un buen gobierno, vamos a lograr la reelección”. Y para alcanzar su objetivo, entiende que debe concentrarse en “gobernar”, por lo cual se suceden las reuniones de Gabinete y el envío de proyectos propios al Congreso que conciernen a sus intereses, para los cuales no cesa en buscar el apoyo de gobernadores aliados, que a su vez ha contribuido a desactivar la bomba de la interpelación, plantada por la oposición, al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. 

¿Qué pasó con los gestos hacia la senadora Patricia Bullrich? La legisladora es una figura muy apreciada para el presidente en la Cámara Alta. ¡Cómo no serlo si no cuenta con su vicepresidenta Victoria Villarruel dentro del esquema de gobierno! Párrafo aparte para la titular del Senado, en referencia a Bullrich: si bien se dijo mucho sobre el hecho de no haber sido invitada al Cabildo, invitaciones que son cursadas por el área de Ceremonial y Protocolo que depende de la Secretaría General de la Presidencia a cargo de Karina Milei, es cierto que no fueron invitados los legisladores, salvo el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, pero no el resto. ¿Por qué entonces habría ella de ser invitada? ¿Por qué forma parte de las reuniones de la mesa chica del gobierno? Podría haber sido un gesto político importante para la senadora, pero también se hubiese tratado de una excepción a lo dispuesto por las más altas esferas en este sentido, ya que ella, si bien se destaca en la defensa del gobierno de Milei en el Congreso, no tiene una autoridad administrativa dentro de su esquema. 

El pedido de Bullrich de la pronta y urgente presentación de la declaración jurada de Manuel Adorni, sumado a la presentación de la suya por adelantado, incluso antes de que el resto de los funcionarios del gabinete lo hubiesen hecho, habiendo sido ambas acciones inconsultas con Javier y Karina Milei, pudieron haber llevado a un cortocircuito entre ella y la hermana del presidente. Pero nunca como para que el primer mandatario la excluya de tal manera que sienta que está fuera del circuito gubernamental, a diferencia de lo que sucede con la vicepresidenta. Se puede aplicar un acto de rigor para con ella, algún correctivo si se quiere, como cuando la hizo callar en una reunión de la mesa chica que derivó en que la senadora lo calificara de “muy emocional” en una entrevista televisiva, consultada al respecto, pero no para llegar tanto más lejos por el momento. Bullrich suena atractiva como candidata a jefa de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, aunque habría que ver si, llegado el momento de las candidaturas, Karina la acepta como tal. Aunque Patricia sabe, en base a las mediciones de las consultoras, que bien podría presentarse para postularse como candidata a presidenta, aunque allí habría más divisiones en la derecha y centro derecha, panorama peligroso para Milei en sus aspiraciones para ejercer un segundo mandato. La cuestión es que en un día patrio como el 25 de mayo, en el balcón de la Casa Rosada, luego del acto oficial en el Cabildo y el oficio religioso en el Tedeum, Milei la llamó para abrazarla en público y demostrarle lo mucho que aprecia su lealtad. Claro que además la necesita…

La necesidad de Patricia Bullrich como figura clave en el Senado se acrecienta ante la separación evidente de Victoria Villarruel dentro del esquema de gobierno. Definida como una traidora, su ingreso a la mesa chica le es tan vedado como bloqueada está su presencia en cualquier acto oficial, como los recientemente acontecidos a propósito de la celebración del 25 de mayo. Ni a la Catedral pudo ingresar, ella que es una ferviente y declarada fiel católica, tan cercana a la Iglesia. La ruptura entre ella y el presidente Milei y su entorno es irreversible. No hay vuelta atrás. Esa ruptura también la hace soñar con su propia candidatura presidencial, en alianza con partidos cercanos a su ideología, o con desmembramientos de dichos partidos. Como si se tratase de una opositora más, ha criticado al gobierno en reiteradas oportunidades, mientras que en estos últimos días, tras la investigación judicial que se cierne sobre el jefe de gabinete, se ha burlado de este, sobre el cual se ha referido en forma irónica y burlona, desmereciendo el apoyo que el resto del gobierno, a instancia de Milei, brinda al funcionario. Cada uno en su lugar; el de la vicepresidenta ha quedado relegado al de una opositora dentro del gobierno del cual forma parte.

Y el Te Deum, en la Catedral, con la homilía del arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, puso de manifiesto el pensamiento de la Iglesia respecto del gobierno de Javier Milei. “Basta de arengar la división y la polarización porque nadie se salva solo, como decía Francisco”, expresó García Cuerva, agregando que ‘nadie es descartable' y haciendo referencia al ‘desmembramiento social' entre las críticas al oficialismo. Todo esto se da en el marco del viaje de la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, de gira oficial por el Vaticano, cuando se aguarda la confirmación de la visita del papa León XIV, en el marco de una gira que realizaría por Sudamérica en noviembre, y que incluiría, además de nuestro país, a Uruguay y a Perú. Es, sobre todo en este contexto, que Milei evita enfrentarse con la Iglesia y sus autoridades. “García Cuerva ha dado una opinión válida dentro de un encuadre sobre las Sagradas Escrituras”, señaló Milei, para añadir que “no tengo nada que quejarme, me parece que abre un diálogo y es valioso”, bajando el tono de lo que podría derivar en un conflicto. “Me parece interesante, positivo y constructivo que una autoridad religiosa trate de mediar en esta situación donde la discusión entre los que proponemos el cambio y los que se resisten es áspera”, haciendo alusión a los dichos del arzobispo sobre la falta de entendimiento y peleas entre los dirigentes políticos, además de las internas.

Y en esa compulsión en que la política se pone en primer plano, el 25 de mayo puso frente a frente a opositores internos, tales como el asesor Santiago Caputo y los Menem, Martín y Lule, quienes debieron verse las caras y lo seguirán haciendo, incluso en reuniones privadas. El “terrorismo de redes”, tal como lo definió en su homilía García Cuerva, quedó desestimado por el presidente, quien presume de la utilización de las redes sociales como medio de comunicación eficaz, gozando muchas veces del intercambio feroz entre los usuarios, salvo cuando quedan expuestas rivalidades internas y sostenidas entre dirigentes de su propio partido y funcionarios de su gabinete, que encienden electricidad en el humor social, cargado de la resonancia del funcionamiento de la economía, de la cual se espera un pronto repunte y rápida recuperación.

Por María Belén Aramburu

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