2025-10-22

¿Cómo se preparan el gobierno y el PJ para las elecciones legislativas?

Cuando la expectativa del gobierno es que vaya a votar la mayor cantidad de gente respecto de la que se presentó en las elecciones anteriores, que demostró apatía, desinterés, incredulidad y desgano ante las ofertas políticas y las de los candidatos, prefiriendo simplemente quedarse en su casa o haciendo otro programa de fin de semana, salvo participar de los comicios. La esperanza libertaria se basa en la especulación sobre que la población tome conciencia sobre la importancia de estas elecciones de medio término y la consideración de que la inasistencia es funcional al kirchnerismo.

Elecciones de carácter plebiscitario y con una proyección de obtener el mayor dominio y poder posible en el Congreso las convierten en cruciales. Siendo la aspiración de La Libertad Avanza llenar un tercio de las bancas del Poder Legislativo, con grandes chances, consideran, en el Senado, apuestan estratégicamente al devenir de la economía. Dejando de lado los núcleos duros de cada partido y/o frente, teniendo en cuenta que el kirchnerista va a votar por el kirchnerismo, que el libertario lo va a hacer por los propios, esté cada uno más o menos conforme con lo que se plantea y cómo se está implementando, ya que con sus más y sus menos siempre va a depositar su voto inclinándose hacia su ideología e ideas, queda un gran resto de la población. Este resto, que se caracteriza por su indecisión, puede tener una cercanía a alguno de estos dos polos. Un peronista que dude entre votar al kirchnerismo o a cualquiera de las terceras vías que el justicialismo armó para presentarse podría ser un ejemplo claro de cómo se va a manejar parte de este resto, de llegar a decidir ir a votar. Otro ejemplo son los votantes del PRO, ya que entre ellos se encuentran aquellos que se inclinan por el gobierno y los libertarios y los que no, siendo que la alianza electoral pactada los arrincona en su elección de voto. Y hay muchos más que, insatisfechos con unos y con otros, decidirán a último momento, eligiendo el “mal menor”, expresión que usualmente se escucha decir a los votantes.

Para captar a tantos indecisos y para seguir conservando el voto propio, el presidente Javier Milei se puso nuevamente al frente de la campaña, mostrando los candidatos de los distritos con mayor ponderación en los comicios. En la provincia de Buenos Aires pudo colocar a Diego Santilli en el primer lugar de la lista, luego de la renuncia obligada de José Luis Espert, por la supuesta colaboración de Fred Machado, sospechado de narcotráfico y lavado de dinero, en su campaña electoral presidencial. Le faltó la impresión de las boletas con su cara, pero la justicia le permitió avanzar con el reclamo de la Alianza La Libertad Avanza. Tratándose de un dirigente del PRO, negociador de este partido con Milei, es de aquellos que apoya al gobierno en cualquiera sea el asunto del que se trate.

El principal caballito de batalla de Milei es la economía. No sólo porque es economista y es el mejor terreno en el que se desempeña, sino a su vez porque es el tema en el que la ciudadanía centra su atención, ya sea por compartir su ideología y sus ideas, o porque lo ha apoyado, creyendo en él y sus propuestas para mejorar su calidad de vida y la del país. Algunos quedaron conformes y otros no, pero el rumbo de la economía que se torció poco antes de las elecciones fue atribuido por el gobierno al golpe político que, en el caso del escándalo surgido con Espert, tuvo su efecto cascada con impacto en los datos de la macro y la microeconomía, siendo esta última la más visible y palpable para el ciudadano de a pie. Del otro lado se encuentran quienes rechazan de plano el modelo económico planteado por Milei, los cuales resultan inconquistables en la seducción ejercida desde el gobierno.

¿Cómo pudo Milei revertir el impacto negativo sobre la economía? Con el fuerte respaldo del presidente norteamericano Donald Trump, quien ya diría que es un gran amigo del nuestro, porque se ha jugado por él en cuerpo y alma. He brindado detalles en la editorial anterior de @Haceinstantes, por lo que no me voy a explayar sobre este tema en particular, pero sí enfatizar en el gran apoyo que Estados Unidos le dio a la Argentina, desde lo económico-financiero y político, a la vista de todo el mundo. Hasta fue motivo de debate en los programas de televisión norteamericanos. Se discutió si el dinero que se le otorgó a la Argentina, los US$ 40.000 millones, en forma de swap y provenientes de bancos privados, debían ser destinados a nuestro país o quedarse en territorio de los Estados Unidos para auxiliar a sus ciudadanos y los distintos sectores de la economía a los cuales les urge que se les de una mano, porque hasta pesos compró el Tesoro norteamericano con sus dólares. Los demócratas fueron los que más enfáticos resultaron ser a la hora de oponerse a esta medida del primer mandatario.

Pero Trump hizo una férrea defensa de las necesidades de nuestro país y de los argentinos, dando explicaciones a los cronistas que se cruzaban en su camino y le consultaban por su decisión. Vi varios noticieros en los que el presidente Donald Trump salió respondiendo que “Argentina está luchando por su vida”, para agregar, mirando fijamente a los ojos del periodista: “Se están muriendo, ¿de acuerdo?, se están muriendo”. Y, entre otras cuestiones, afirmar que comprará más carne argentina para bajar los precios en los Estados Unidos. Después vino la aclaración de Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina, a la secretaria de Agricultura norteamericana, quien había dicho que nuestra carne tiene “un problema de aftosa”, cuando esto no es cierto, ya que la Argentina está libre de esta enfermedad desde 2001, por lo que Pino le respondió que “la señora está mal informada”. No son detalles menores, pero no me voy a detener en ellos, ya que lo que pretendo recalcar es la sintonía de Trump con Milei para garantizarle gobernabilidad desde el Congreso y continuidad en un segundo mandato que coincida con otro suyo en casi simultaneidad, conservando la afinidad de intereses en común e intentando evitar un nuevo triunfo del kirchnerismo, al que ambos tienen identificado como progresismo. Llevándolo al paroxismo, Trump aseguró que solo va a apoyar a la Argentina si gana La Libertad Avanza, aclarando que “si pierde, no seremos generosos con la Argentina”.

Desde ya que Javier Milei no ha cesado con sus elogios hacia su par norteamericano. Cada vez que puede afirma que “Trump entiende la batalla cultural”, motivo por el cual le brinda su apoyo. Y en el mismo camino de rescate del norteamericano, Milei se anticipa a asegurar que “entre 7 y 10 años vamos a superar el PBI de España”, aseverando, una vez más, que “la dirección es la correcta” y que “es el momento de decidir si quieren seguir siendo esclavos del régimen o abrazamos las ideas de la libertad”.

Tal es el tenor de estas elecciones que algunas de las frases de Javier Milei para combatir a la oposición en las urnas es: “libertad o barbarie kirchnerista” y “La Libertad Avanza o retrocede”, entre otras. La ex vicepresidenta, Cristina Kirchner, arengó con “el 26 es Milei o la Argentina”, apuntando directamente contra el presidente, a lo cual este respondió con un “yo soy argentino, gobierno para los argentinos”. Y fue Juan Grabois, con aspiraciones presidenciales, quien se mostró muy activo durante la campaña, quien lanzó, ante la calificación que sobre Cristina hizo Milei respecto de que “anda en tobillera y no puede pisar la calle”, que “prefiero un dirigente a la que el poder le puso la tobillera por defender la patria, a un presidente al que ese mismo poder le puso collar de perro para venderla”.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, con el éxito a cuestas luego del triunfo por una diferencia de 13 puntos porcentuales en las elecciones locales, y con aspiraciones a ser el próximo presidente de los argentinos, trata de desvincularse de cualquier resultado que pueda resultar más ajustado que lo predecible, como ser un dígito, ya que el armado lo hicieron “ellos”, como dicen en su entorno, por los kirchneristas, mientras que, en las elecciones anteriores, la lapicera fue retenida en su mayoría por el mandatario distrital. En declaraciones recientes a Radio Delta, incluso defendió el desdoblamiento de las elecciones, que fue su propia decisión, aclarando que “hoy todo el mundo está preocupado por cómo va a votar con la Boleta Única de Papel, Cuando la expectativa del gobierno es que vaya a votar la mayor cantidad de gente respecto de la que se presentó en las elecciones anteriores que demostró apatía, desinterés, incredulidad y desgano ante las ofertas políticas y las de los candidatos, prefiriendo simplemente quedarse en su casa o haciendo otro programa de fin de semana, salvo participar de los comicios. La esperanza libertaria se basa en la especulación sobre que la población tome conciencia sobre la importancia de estas elecciones de medio término y la consideración de que la inasistencia es funcional al kirchnerismo.

Elecciones de carácter plebiscitario y con una proyección de obtener el mayor dominio y poder posible en el Congreso las convierten en cruciales. Siendo la aspiración de La Libertad Avanza llenar un tercio de las bancas del Poder Legislativo, con grandes chances, consideran, en el Senado, apuestan estratégicamente al devenir de la economía. Dejando de lado los núcleos duros de cada partido y/o frente, teniendo en cuenta que el kirchnerista va a votar por el kirchnerismo, que el libertario lo va a hacer por los propios, esté cada uno más o menos conforme con lo que se plantea y cómo se está implementando, ya que con sus más y sus menos siempre va a depositar su voto inclinándose hacia su ideología e ideas, queda un gran resto de la población. Este resto, que se caracteriza por su indecisión, puede tener una cercanía a alguno de estos dos polos. Un peronista que dude entre votar al kirchnerismo o a cualquiera de las terceras vías que el justicialismo armó para presentarse podría ser un ejemplo claro de cómo se va a manejar parte de este resto, de llegar a decidir ir a votar. Otro ejemplo son los votantes del PRO, ya que entre ellos se encuentran aquellos que se inclinan por el gobierno y los libertarios y los que no, siendo que la alianza electoral pactada los arrincona en su elección de voto. Y hay muchos más que, insatisfechos con unos y con otros, decidirán a último momento, eligiendo el “mal menor”, expresión que usualmente se escucha decir a los votantes.

Para captar a tantos indecisos y para seguir conservando el voto propio, el presidente Javier Milei se puso nuevamente al frente de la campaña, mostrando los candidatos de los distritos con mayor ponderación en los comicios. En la provincia de Buenos Aires pudo colocar a Diego Santilli en el primer lugar de la lista, luego de la renuncia obligada de José Luis Espert, por la supuesta colaboración de Fred Machado, sospechado de narcotráfico y lavado de dinero, en su campaña electoral presidencial. Le faltó la impresión de las boletas con su cara, pero la justicia le permitió avanzar con el reclamo de la Alianza La Libertad Avanza. Tratándose de un dirigente del PRO, negociador de este partido con Milei, es de aquellos que apoya al gobierno en cualquiera sea el asunto del que se trate.

El principal caballito de batalla de Milei es la economía. No sólo porque es economista y es el mejor terreno en el que se desempeña, sino a su vez porque es el tema en el que la ciudadanía centra su atención, ya sea por compartir su ideología y sus ideas, o porque lo ha apoyado, creyendo en él y sus propuestas para mejorar su calidad de vida y la del país. Algunos quedaron conformes y otros no, pero el rumbo de la economía que se torció poco antes de las elecciones fue atribuido por el gobierno al golpe político que, en el caso del escándalo surgido con Espert, tuvo su efecto cascada con impacto en los datos de la macro y la microeconomía, siendo esta última la más visible y palpable para el ciudadano de a pie. Del otro lado se encuentran quienes rechazan de plano el modelo económico planteado por Milei, los cuales resultan inconquistables en la seducción ejercida desde el gobierno.

¿Cómo pudo Milei revertir el impacto negativo sobre la economía? Con el fuerte respaldo del presidente norteamericano Donald Trump, quien ya diría que es un gran amigo del nuestro, porque se ha jugado por él en cuerpo y alma. He brindado detalles en la editorial anterior de @Haceinstantes, por lo que no me voy a explayar sobre este tema en particular, pero sí enfatizar en el gran apoyo que Estados Unidos le dio a la Argentina, desde lo económico-financiero y político, a la vista de todo el mundo. Hasta fue motivo de debate en los programas de televisión norteamericanos. Se discutió si el dinero que se le otorgó a la Argentina, los US$ 40.000 millones, en forma de swap y provenientes de bancos privados, debían ser destinados a nuestro país o quedarse en territorio de los Estados Unidos para auxiliar a sus ciudadanos y los distintos sectores de la economía a los cuales les urge que se les de una mano, porque hasta pesos compró el Tesoro norteamericano con sus dólares. Los demócratas fueron los que más enfáticos resultaron ser a la hora de oponerse a esta medida del primer mandatario.

Pero Trump hizo una férrea defensa de las necesidades de nuestro país y de los argentinos, dando explicaciones a los cronistas que se cruzaban en su camino y le consultaban por su decisión. Vi varios noticieros en los que el presidente Donald Trump salió respondiendo que “Argentina está luchando por su vida”, para agregar, mirando fijamente a los ojos del periodista: “Se están muriendo, ¿de acuerdo?, se están muriendo”. Y, entre otras cuestiones, afirmar que comprará más carne argentina para bajar los precios en los Estados Unidos. Después vino la aclaración de Nicolás Pino, titular de la Sociedad Rural Argentina, a la secretaria de Agricultura norteamericana, quien había dicho que nuestra carne tiene “un problema de aftosa”, cuando esto no es cierto, ya que la Argentina está libre de esta enfermedad desde 2001, por lo que Pino le respondió que “la señora está mal informada”. No son detalles menores, pero no me voy a detener en ellos, ya que lo que pretendo recalcar es la sintonía de Trump con Milei para garantizarle gobernabilidad desde el Congreso y continuidad en un segundo mandato que coincida con otro suyo en casi simultaneidad, conservando la afinidad de intereses en común e intentando evitar un nuevo triunfo del kirchnerismo, al que ambos tienen identificado como progresismo. Llevándolo al paroxismo, Trump aseguró que solo va a apoyar a la Argentina si gana La Libertad Avanza, aclarando que “si pierde, no seremos generosos con la Argentina”.

Desde ya que Javier Milei no ha cesado con sus elogios hacia su par norteamericano. Cada vez que puede afirma que “Trump entiende la batalla cultural”, motivo por el cual le brinda su apoyo. Y en el mismo camino de rescate del norteamericano, Milei se anticipa a asegurar que “entre 7 y 10 años vamos a superar el PBI de España”, aseverando, una vez más, que “la dirección es la correcta” y que “es el momento de decidir si quieren seguir siendo esclavos del régimen o abrazamos las ideas de la libertad”.

Tal es el tenor de estas elecciones que algunas de las frases de Javier Milei para combatir a la oposición en las urnas es: “libertad o barbarie kirchnerista” y “La Libertad Avanza o retrocede”, entre otras. La ex vicepresidenta, Cristina Kirchner, arengó con “el 26 es Milei o la Argentina”, apuntando directamente contra el presidente, a lo cual este respondió con un “yo soy argentino, gobierno para los argentinos”. Y fue Juan Grabois, con aspiraciones presidenciales, quien se mostró muy activo durante la campaña, quien lanzó, ante la calificación que sobre Cristina hizo Milei respecto de que “anda en tobillera y no puede pisar la calle”, que “prefiero un dirigente a la que el poder le puso la tobillera por defender la patria, a un presidente al que ese mismo poder le puso collar de perro para venderla”

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, con el éxito a cuestas luego del triunfo por una diferencia de 13 puntos porcentuales en las elecciones locales, y con aspiraciones a ser el próximo presidente de los argentinos, trata de desvincularse de cualquier resultado que pueda resultar más ajustado que lo predecible, como ser un dígito, ya que el armado lo hicieron “ellos”, como dicen en su entorno, por los kirchneristas, mientras que, en las elecciones anteriores, la lapicera fue retenida en su mayoría por el mandatario distrital. En declaraciones recientes a Radio Delta, incluso defendió el desdoblamiento de las elecciones, que fue su propia decisión, aclarando que “hoy todo el mundo está preocupado por cómo va a votar con la Boleta Única de Papel; imaginate si eran dos urnas”.

El gobernador Kicillof apuntó al desenvolvimiento de la economía, sabiendo que la gente está votando preeminentemente desde el bolsillo, señalando que “la gente no llega a fin de mes y se endeuda con la tarjeta”, agregando que el gobierno de Milei comenzará, en los próximos meses, con la “motosierra profunda”. Como ya manifestara anteriormente respecto de que el Ministro de Economía es Donald Trump, en esta oportunidad destacó que “el Tesoro norteamericano no es una asociación de beneficencia”, aclarando que “están convirtiendo al Ministerio de Economía en una mesa de dinero” y, cargando sobre las declaraciones del presidente de los Estados Unidos en relación a la compra de carne argentina, afirmó que esta “sube 8% en las carnicerías”.

Las estrategias tanto de La Libertad Avanza como del kirchnerismo apuntan a defenestrar a su opositor, convirtiéndose, una y otra vez, en dos bandos que amplían la famosa grieta a través de sus diferencias. La última palabra la tendrá el votante. Como siempre, en período de elecciones.si eran dos urnas”.

El gobernador Kicillof apuntó al desenvolvimiento de la economía, sabiendo que la gente está votando preeminentemente desde el bolsillo, señalando que “la gente no llega a fin de mes y se endeuda con la tarjeta”, agregando que el gobierno de Milei comenzará, en los próximos meses, con la “motosierra profunda”. Como ya manifestara anteriormente respecto de que el Ministro de Economía es Donald Trump, en esta oportunidad destacó que “el Tesoro norteamericano no es una asociación de beneficencia”, aclarando que “están convirtiendo al Ministerio de Economía en una mesa de dinero” y, cargando sobre las declaraciones del presidente de los Estados Unidos en relación a la compra de carne argentina, afirmó que esta “sube 8% en las carnicerías”.

Las estrategias tanto de La Libertad Avanza como del kirchnerismo apuntan a defenestrar a su opositor, convirtiéndose, una y otra vez, en dos bandos que amplían la famosa grieta a través de sus diferencias. La última palabra la tendrá el votante. Como siempre, en período de elecciones.

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