2025-09-19

El gobierno dejará de jugar al solitario, ¿qué hará?

El cuadro de situación frente al cual se encuentra La Libertad Avanza y, principalmente, el presidente Javier Milei, es complicada, en especial porque se acercan las elecciones legislativas de octubre, después de la derrota en el distrito de la provincia de Buenos Aires por una diferencia de trece puntos porcentuales.

No es de extrañar lo que sobrevino después. La política tiene tal facilidad para reacomodarse que al gobierno muchos le soltaron la mano, aunque también hagan la lectura sobre una devolución de favores en este sentido. Por su parte, el gobernador Axel Kicillof se mostró agrandado, apoyado por gran parte del peronismo, erigiéndose en el líder y conductor del espacio opositor, rol desde el cual se encargó de criticar cada una de las medidas de política económica del gobierno nacional, advirtiendo sobre las diferencias que colocan a La Libertad Avanza y Fuerza Patria en los grandes contrincantes del escenario electoral que se viene.

Es así como el resultado adverso en la provincia de Buenos Aires tuvo tanta repercusión por la nacionalización que el propio gobierno hizo de estas elecciones distritales, que las consecuencias se trasladaron y extendieron al Congreso Nacional cuestión que se convirtió en un boomerang envuelto en un clima adverso para el presidente Milei y su conducción política. Después de los dos golpes recibidos en la Cámara de Diputados mediante el rechazo a los vetos del Ejecutivo de las leyes de Emergencia en el Hospital Garrahan y de Financiamiento Universitario, recibió un tercero, esta vez en el Senado y contra el veto por la ley de coparticipación de los Aportes del Tesoro Nacional, ATN, para las provincias, aunque falta que pase por la Cámara Baja.

La ley que atañe a los ATN está intrínsecamente vinculada con la relación que el gobierno mantiene con los gobernadores, quienes argumentaron, para lograr su sanción, el interés por terminar con la asignación discrecional de dichos aportes. No alcanzó que el gobierno dispusiera de $12.500 millones a ser repartidos por el recientemente designado Ministro del Interior, Lisandro Catalán, entre los gobernadores de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, de Chaco, Leandro Zdero y de Misiones, Hugo Passalaqua. La amenaza sobre la falta de fondos que implicaría tal medida para casos de emergencia molestó aún más a los primeros mandatarios provinciales, a estos cuatro y a la mayoría en general. Y como este golpe legislativo se entrelaza estrechamente con la economía, fue Luis “Toto” Caputo quien arremetió contra los senadores vía X para acusarlos de querer “romper el equilibrio fiscal” y, más contundentemente, de “voltear al presidente”, cuestión que los legisladores se ocuparon de responderle utilizando el mismo medio.

Hubo una gran resistencia de parte de los gobernadores al veto sobre los ATN y estos se lo hicieron saber en el lugar donde más le duele al presidente y en el que más fácilmente podían lograrlo. El Congreso se convirtió en los últimos días en un campo de batalla. Era el tercer golpe que recibía Milei a los vetos emitidos por las leyes sancionadas que, según manifestó, atentaban contra su plan económico. La batalla se dio entre el oficialismo y la oposición, entre los legisladores aliados al oficialismo y entre dos poderes, el Ejecutivo y el Legislativo, ya que, si bien el presidente, según indica la Constitución, puede vetar una ley, así mismo el veto puede ser revisado por el Congreso. Y como La Libertad Avanza no alcanza la mayoría en ninguna de las dos Cámaras, necesita de los aliados, siendo que ahora cuenta formalmente con el PRO mediante una alianza electoral, pero no puede contabilizar, hoy por hoy, a los legisladores que responden a los gobernadores que antes eran aliados, pero decidieron abandonarlo a su suerte luego de los vetos y el respaldo que el resultado de las elecciones en la provincia de Buenos Aires le dio al peronismo, restándole poder e influencia a La Libertad Avanza.

No pudiendo jugar al solitario, veamos qué pasó con su súper aliado, el PRO, con el que Milei, a través de sus emisarios, pudo construir un puente que, no sin dificultades y diferencias, y hasta desavenencias y disputas privadas y públicas, derivó en un acuerdo electoral que se profundizó tras la derrota electoral pasada, pero no tan sólida y fuerte como se pensaba para pasar la frontera del Congreso. Si bien el PRO ya venía dividiéndose en internas que se agudizaron por la cercanía partidaria a La Libertad Avanza y por la migración de algunos de sus dirigentes hacia las filas del oficialismo, la adherencia mayor o menor en los proyectos de gobierno de Milei fue la que demostró una grieta, aún dentro de un espacio político afín a los libertarios.

Así fue como se vivió una situación muy tensa cuando se generó una fuerte discusión entre el jefe de la bancada del PRO en la Cámara de Diputados, Cristian Ritondo, y la legisladora Silvia Lospennato en el recinto de la Cámara Baja. Ritondo se enojó con ella y con quienes “sistemáticamente voten en contra de la línea dispuesta por la conducción del bloque”, so pena del análisis de medidas que pueden ser las de “la expulsión del bloque o el apartamiento de cargos de representación partidaria en la Cámara”. Es que Ritondo es uno de los que se encargó, en representación del PRO y junto con Diego Santilli principalmente, de las negociaciones con La Libertad Avanza, comprometiéndose, tras un acuerdo de alianza electoral, a acompañar al gobierno en sus proyectos. Lospennato y otros, entre los que se encuentra María Eugenia Vidal, no están dispuestos a apoyar a ciegas al oficialismo en el proyecto que sea en el que decida embarcarse.

Y tal como hemos observado durante la campaña electoral, el presidente Javier Milei sigue siendo el protagonista de su partido para alzar la voz libertaria, con las ventajas y desventajas derivadas de ello, cualesquiera resulten ser ellas de ganar o perder. No tiene tantos cuadros políticos conocidos como aquellos de los que gozan otros espacios, sumado al rol que ejerce desde un notorio personalismo. Se lo ve activo en los actos de campaña brindando discursos para ganar adeptos, en las redes y medios de comunicación, y hasta en cadena nacional para dar a conocer el presupuesto para el próximo año, priorizando áreas sensibles con incrementos en las jubilaciones, salud, educación y pensiones por discapacidad, luego del revés parlamentario ya expuesto, pero manteniendo “una regla de estabilidad fiscal”. Para ello aclaró que “si el presupuesto es el plan de gobierno, y el 85% de este presupuesto está destinado a educación, salud y jubilaciones, eso quiere decir que la prioridad de este gobierno es el capital humano”. Y de todas las frases, la que quedó tallada en la memoria de todos fue la que aludió al porvenir cuando afirmó que “lo peor ya pasó”. Y si bien buscó aliados con la presentación pública de la proyección de ingresos y gastos entre los dirigentes políticos y el electorado, la política le dio la espalda en el Congreso y los votantes podrán optar por elegir su plan de gobierno o rechazarlo en las elecciones de octubre.

La estrategia del gobierno es sumar aliados, aunque solo perciben que los han alejado cuando de tratamientos parlamentarios que les son adversos se refiere, recuperar los que se tenían, aunque resulte cada vez más complejo llevarlo a cabo, reforzar las medidas de gobierno en materia económica difundiéndolas para que tomen estado público y el electorado las conozca y entienda, y seguir manteniendo como figura central de la campaña al presidente Milei, promoviendo a quienes lo representarán en las listas de las  boletas partidarias. Para el primer propósito mencionado serán claves el Jefe de Gabinete Guillermo Francos y el Ministro del Interior Lisandro Catalán, mientras que para el segundo es el Ministro de Economía Luis “Toto” Caputo quien lo está implementando.

La victoria del peronismo en la provincia de Buenos Aires agrandó la figura del gobernador Axel Kicillof de tal manera de quedar en un lugar destacado como presidenciable y líder del Partido Justicialista aunque no lo presida, convirtiéndose en el elemento convocante de todos los sectores del espacio y referente protagónico de la oposición con duras y permanentes críticas al gobierno de Milei. El desdoblamiento de las elecciones, pese a las dudas que sobre él tuvieron Cristina Kirchner y La Cámpora, lo benefició y el peronismo, más unido que antes, busca otro triunfo en las elecciones de octubre.

El gobierno no movió muchas fichas en el tablero. Cuando corresponda, deberá suplir a los Ministros de Seguridad Patricia Bullrich y de Defensa Luis Petri, dos PRO devenidos en libertarios. El cambio lo hizo en el comando de campaña electoral. El ladero de Karina Milei en el armado partidario, el tan cuestionado “Lule” Menem quedó afuera, la jefa de La Libertad Avanza en el distrito de la Ciudad de Buenos Aires, Pilar Ramírez, se empoderó pasando a ser coordinadora de campaña, siempre bajo el ala de la Secretaria General de la Presidencia, y Sebastián Pareja fue confirmado en el ámbito provincial.

La mejor área en la que se desempeña con idoneidad Javier Milei es en la económica. Tuvo que aprender a desenvolverse en la política, pero todavía le cuesta. Animado a pronunciar discursos que consideren la política además de la economía como eje elegido y ponderado, el presidente vinculó la suba del riesgo país que llegó a casi 1.500 puntos con una “espiralización del pánico político” cuando disertó en la Bolsa de Comercio de Córdoba con motivo de su aniversario 125. En este mismo escenario explicó que “Argentina es uno de los cinco países del mundo que tiene equilibrio fiscal”, mostrándose fuerte frente a los embates de la oposición, a la que bautizó como “partido del Estado”, acusándola de “querer romper todo”. En la batalla que mantiene con el Congreso de la Nación, en la que en estos últimos días la victoria se la llevaron la oposición y los que eran sus aliados que eligieron combatirlo para colocarse en la fila de enfrente, destacó que ellos “nos sacaron más de 40 leyes en contra”. La arenga partidaria fue una invitación a “pintar toda la Argentina de violeta el 26 de octubre”. Y recordó a los aliados, ya que ahora los necesita más que nunca. Resaltando la labor de Patricia Bullrich, quien dejará su gabinete para ser senadora por la Ciudad de Buenos Aires, destacó que “gracias a su grandeza y entereza”… “habló con el ex presidente Mauricio Macri y juntos decidieron apoyar y así llegamos a la presidencia…”.

El presidente Javier Milei instó a “seguir para adelante” y que lo acompañen para continuar con su plan de gobierno, prometiendo que “en 10 años nos vamos a convertir en un país de altos ingresos, en 20 años una potencia y en 30 años uno de los países del top 3 del mundo”. Es en las urnas donde se expresará la voluntad popular sobre el camino a seguir.

Por María Belén Aramburu

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