2025-02-24

¿Por qué Milei se alinea con Trump? ¿Trump devuelve el gesto?

El alineamiento del presidente Javier Milei con Donald Trump se ha venido manifestando desde antes que el primer mandatario norteamericano tomara nuevamente las riendas del poder en su país. En plena campaña electoral, siendo Joe Biden quien gobernaba e iba por un segundo mandato, Milei apoyó abiertamente a Trump, pese a que con Biden también jugaba en sintonía, por tratarse del presidente de los Estados Unidos, lo cual le traía beneficios en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional, en el que el peso específico del país del Norte es crucial, además de su ubicación en el contexto de política internacional que lo colocaba en una mirada coincidente hacia el mundo externo.

La ideología en común es lo que más se resalta en el alineamiento entre ambos. Incluso hasta me atrevería a señalar una suerte de competencia entre los dos primeros mandatarios, signada por la asimetría de los dos países que se gobiernan. Javier Milei ha intentado demostrar, tanto en cumbres de derecha de las cuales ha venido participando con cada vez mayor frecuencia desde su asunción, hasta a través de su presencia en las reuniones cumbre de organismos internacionales, que él es el líder bajo cuya hegemonía pretende reunir al resto de las voluntades de derecha del mundo. Donald Trump ha advertido seguramente esa pretensión, por lo que ha tomado la posta desde que asumió la presidencia y, desde ya, a partir de un plafón que, desde su origen, asienta las bases del poder de una superpotencia que succiona a tracción.

Trump no le permitirá tomar la delantera, ni en temas del orden doméstico como de política exterior, e incluso en temas de administración pública en las que Milei pretende mostrarse como el pionero. Tal es así que hasta el argentino pidió tomar nota sobre la tarea realizada por Federico Sturzenegger en relación a los recortes de gastos innecesarios en distintas áreas, que terminaron reduciendo la participación del Estado y la cantidad de empleados públicos a su servicio, privilegiando al sector privado para la realización de tareas que de por sí puede llevar a cabo sin ser el sector público el que deba seguir ejecutándolas. Elon Musk había elogiado su gestión cuando fue designado codirector del Departamento de Eficiencia Gubernamental y fue Milei quien, en su última visita a los Estados Unidos, aprovechó para regalarle una emblemática motosierra gigante al empresario norteamericano, en medio de un acto donde las voces y los aplausos, eran absolutamente afines a ambos.

En el Centro de Convenciones de Maryland, adonde Milei fue invitado, el presidente argentino aprovechó para resaltar sus ideas que lo conectan desde lo más profundo de su ideología con los allí presentes. Es por ello que sus palabras fueron acompañadas por estrepitosos y ruidosos aplausos cuando en su discurso señaló que “hoy podemos decir que la era del Estado omnipresente ha terminado” agregando que “el único camino racional es achicar el Estado hasta su mínima expresión posible”. No estoy tan segura que sea exactamente lo que hace Donald Trump cuando subsidia a sus productores y protege la industria norteamericana, pero este tema es extenso y algo sobre lo cual hice mención en otra de mis editoriales, nada que reste en lo más mínimo el alineamiento ideológico, principal sustento en la relación entre ambos mandatarios.

En el mismo escenario, Maryland, en el contexto de la Conferencia de Política de Acción Conservadora, Javier Milei y Donald Trump se encontraron. Durante su discurso, el presidente norteamericano había elogiado pública y puntualmente a Milei afirmando que “estoy orgulloso de vos”, tratándose de un gesto inusual por parte de Trump a otro primer mandatario. El mandatario argentino había elogiado a su par norteamericano en sendas ocasiones, incluso revelando, y de este modo endulzando oídos propios y ajenos que, “si no fuera por el Mercosur, estaríamos trabajando en una cuerda en un acuerdo de comercio con Estados Unidos”, a sabiendas de que intenta establecer un acuerdo de libre comercio con los Estados Unidos, impidiéndoselo la pertenencia de nuestro país al mercado regional. Los fuertes y cerrados aplausos se convirtieron en el preludio de un encuentro esperado con Milei. Sólo con sus más estrechos colaboradores, tambos mandatarios se reunieron en un salón privado fuertemente custodiado. Y allí resolvieron seguir alimentando tanto sintonía como alineamiento explícito.

En el marco de las felicitaciones por el devenir de la economía en la Argentina y sus logros, la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, brindó su total respaldo y apoyo a la Argentina, siendo que ésta tiene en la mira negociar el acuerdo que venció a fines del año pasado, consensuado bajo el mandato del ex presidente Alberto Fernández. La administración Trump fue la que permitió que, durante el gobierno de Mauricio Macri, el organismo desembolsara 53.000 millones de dólares. Si bien la administración de Joe Biden fue benevolente y no tuvo miramientos cuando de apoyo de parte del organismo financiero internacional se trató, la de Trump promete ser más generosa y abierta. De hecho, el alineamiento anteriormente señalado sirve a tales propósitos sin lugar a dudas. Falta conocer cuáles son los contenidos de lo que será un nuevo programa a establecer.

En momentos en que el presidente Javier Milei va a ser investigado por la publicación que de la criptomoneda $Libra hizo en su cuenta de X, los buenos y abiertos gestos de Donald Trump hacia él, no pasan inadvertidos en el mundo entero, el cual también puso bajo la lupa la iniciativa de Milei con sus conocidas consecuencias. Trump tuvo su memecoin al igual que Melania, su mujer, promocionados bajo sus respectivos nombres:$Trump y $Melania. Entre ganadores, perdedores y sospechosos de estar involucrados en maniobras de criptomonedas más bien conocidas en profundidad en cuanto a su funcionamiento por traders especializados en esta temática, Trump y Milei supieron tener en agenda otro tema en común, aunque esta vez más ríspido que otros. Sobre todo por la cercanía en el tiempo y el desenlace que perpetúa en torno a Milei, en un año electoral.

El alineamiento de Milei con Trump se vio en la anunciada salida de la Argentina de la Organización Mundial de la Salud tal como lo hizo el presidente norteamericano y de lo que será también la del Acuerdo de París, con contenido climático de por medio. Hoy la sintonía más fina llevó a nuestro país a abstenerse en la votación que en el seno de la Organización de las Naciones Unidas nos alejó de la postura que inicialmente habíamos tenido con Ucrania y su presidente Volodimir Zelenski en la guerra que se consideró iniciada por Vladimir Putin en 2022, luego de que Trump calificara de dictador a Zelenski, se mostrará cerca de Putin en esta cuestión de materia internacional, e intercediendo, reuniéndose con el presidente francés, Emmanuel Macron, anunciando que se reunirá con el mandatario ucraniano en la Casa Blanca y afirmando que Putin aceptaría a fuerzas de paz europeas en Ucrania como parte de lo que sería un acuerdo para dar por finalizada la guerra. Todo esto en tan poco tiempo. Mucho y veloz. Para todos.

Volviendo al principio. La ideología es el principal hilo conductor que une a Milei con Trump, a Trump con Milei. De ahí todo lo demás. De ahí se parte para entender lo que sucede y esté por suceder.

Por María Belén Aramburu

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