El Senado dio media sanción a la reforma de la Ley de Salud Mental y hay controversia
La Cámara alta aprobó modificaciones para las internaciones involuntarias. El proyecto pasará a Diputados.
El Senado aprobó la media sanción de la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental y ahora pasará a la Cámara de Diputados. La iniciativa contempla las pautas de internación, el papel de psiquiatras y psicólogos y la atención de personas que atraviesan crisis mentales.
El eje central de la discusión son las internaciones involuntarias. La norma actual exige la presencia de un "riesgo cierto e inminente", pero la reforma permitirá intervenir antes de que una situación sea grave.
Por otro lado, el proyecto contempla la intervención conjunta de un médico y un psicólogo para evaluar las internaciones y altas. Aunque funcionarios marcaron que es un avance, desde el sector médico señalan que se necesita resolver la falta de camas asistenciales en establecimientos especializados.
La Asociación Argentina de Salud Mental objetó los cambios. Aseguró que podría debilitar la atención comunitaria y restringir derechos. En la misma línea, el ministro de Salud bonaerense, Nicolás Kreplak, rechazó la media sanción argumentando que las dificultades del sistema responden a la falta de inversión y planificación. "Nos hacen perder tiempo discutiendo reformas que no solucionan los problemas de nadie", disparó.
Otras de las novedades de la media sanción es que se incorporará la ludopatía dentro de las adicciones contempladas. También establece cambios en la atención de niños y adolescentes.
Rechazamos la media sanción del Senado a la reforma de la Ley Nacional de Salud Mental. No resuelve ninguno de los problemas que atraviesa nuestro sistema de salud y, por el contrario, amenaza con complicar todavía más una realidad que ya es profundamente compleja. Tenemos un Gobierno nacional que no implementa las políticas necesarias, no invierte, no acompaña a las provincias y pone obstáculos a quienes todos los días sostenemos la atención. Somos las provincias y los equipos de salud los que nos hacemos cargo de dar respuestas ante una demanda creciente. En lugar de ayudar, nos hacen perder tiempo discutiendo reformas que no solucionan los problemas reales. Aun así, gracias al trabajo de la militancia, de nuestros senadores y senadoras y de las y los trabajadores de la salud, logramos frenar muchos de los artículos que contenía el proyecto original. La discusión continúa en la Cámara de Diputados. Necesitamos inversión, planificación y políticas públicas que fortalezcan la atención en salud mental, no reformas que agreguen nuevas dificultades. No podemos permitir que avance una modificación que, lejos de resolver los problemas, termine profundizándolos.
— Nicolás Kreplak (@nkreplak) October 30, 2026
20.8ºc