El Gobierno se muestra optimista por las reformas 2026 pero advierte límites con aliados legislativos
Pese al clima de confianza, puertas adentro prevalece la cautela: la colaboración de los aliados podría reducirse a medida que avance el calendario electoral.
El Gobierno nacional transita uno de sus momentos políticos más sólidos desde que asumió. En la Casa Rosada consideran que el fortalecimiento legislativo y la coordinación estratégica permitieron avanzar con proyectos centrales, como la inminente sanción de la reforma laboral, mientras el peronismo kirchnerista pierde gravitación en ambas cámaras. En este escenario, el 2026 aparece como el último gran período parlamentario para impulsar transformaciones estructurales profundas. Sin embargo, pese al clima de confianza, puertas adentro prevalece la cautela: la colaboración de los aliados podría reducirse a medida que avance el calendario electoral.
Según Infobae, las señales de optimismo se reflejaron en dos encuentros decisivos a comienzos de semana. El lunes se reunió la mesa política para delinear la hoja de ruta legislativa, y el martes se revisaron los logros de gestión ministerial y el paquete de cambios previstos hacia adelante. El presidente Javier Milei instruyó a cada cartera a preparar múltiples iniciativas. “Deben tener más de 10 cada uno”, indicó recientemente ante un interlocutor. En la misma línea, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró en Radio Rivadavia que podrían enviarse alrededor de 50 proyectos este año. La cifra refleja confianza en la actual correlación de fuerzas, aunque en el oficialismo reconocen que no todo será sencillo en el segundo semestre.
En efecto, distintos operadores libertarios admiten que la etapa más favorable podría tener fecha de vencimiento. “No veo que este año estemos sacando una decena de reformas, sí priorizando las más importantes con la ventaja legislativa que supimos construir”, sentenció un importante integrante del Gobierno. La proximidad de elecciones provinciales y la discusión sobre la eventual eliminación de las PASO podrían tensionar las negociaciones. Incluso si prospera la reforma electoral que impulsa el Ejecutivo, con la eliminación de primarias, ajustes en la Boleta Única Papel y cambios en el financiamiento de campañas, el clima político podría endurecerse antes de fin de año.
El respaldo circunstancial de gobernadores fue determinante para sostener votaciones clave. Mandatarios de distritos como Salta, Tucumán, Catamarca, Misiones, Santa Cruz e incluso Córdoba facilitaron acuerdos, en algunos casos promoviendo ausencias estratégicas. Pero esa cooperación responde también a intereses territoriales y a la expectativa de cómo jugará el oficialismo en esos distritos en 2026. En paralelo, la reforma del Código Penal, impulsada con fuerza por el entorno de Santiago Caputo, figura entre las prioridades, con modificaciones que abarcan delitos de corrupción, terrorismo, endurecimiento de penas y la imprescriptibilidad para homicidios y delitos sexuales.
Tras la Modernización Laboral, el siguiente eje estructural es la reforma tributaria. No obstante, en el entorno presidencial advierten que el frente fiscal es delicado. “La cosa está muy justa”, reconoció uno de los operadores consultados. Aunque se había anticipado una simplificación impositiva con posible reducción de tributos como Ganancias para personas físicas, hoy no hay definiciones firmes. El Ejecutivo entiende que debe aprovechar esta ventana parlamentaria para avanzar en iniciativas centrales y evitar proyectos secundarios que desgasten el vínculo con aliados. Esa lógica explica por qué quedaron en pausa debates sensibles como la integración de la Corte Suprema o la designación del Procurador General, mientras se prioriza el envío de más de un centenar de pliegos para jueces federales. El desafío es claro: capitalizar el momento antes de que la oportunidad política se reduzca.

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