Ajmechet defendió la reforma laboral y apuntó contra el “espíritu marxista” en la legislación
La legisladora aseguró que la iniciativa representa un giro conceptual profundo en la relación entre empleados y empleadores.
En la antesala del debate parlamentario por la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, la diputada nacional Sabrina Ajmechet, referente de La Libertad Avanza, respaldó con firmeza el proyecto de “modernización laboral” y defendió los cambios propuestos en la normativa vigente. La legisladora aseguró que la iniciativa representa un giro conceptual profundo en la relación entre empleados y empleadores. “Lo más importante de la ley es que rompe con el espíritu marxista de trabajadores contra empresarios. Ya no es una lucha de clases de unos contra otros, sino que se entiende que hay un sentido colaborativo”, sostuvo.
Durante la charla en el programa Infobae a las Nueve, junto a Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, la diputada subrayó que la esencia de la reforma no debe perderse en la polémica. A su entender, el Congreso está realizando un “buen trabajo” al revisar el texto aprobado en el Senado y avanzar en Diputados con eventuales ajustes. Además, se mostró crítica del sindicalismo tradicional y consideró que la reforma no cuenta con el aval de esos sectores porque afecta intereses consolidados. “A ellos les encantaría que no hubiera ninguna reforma y lo vienen logrando hace décadas”, afirmó.
Uno de los puntos que generó mayor controversia fue el artículo 44, referido a las licencias médicas y la posibilidad de aplicar descuentos salariales. Frente a las críticas, Ajmechet reconoció falencias en su redacción y confirmó que el oficialismo decidió retirarlo del proyecto actual. “Dejamos esta discusión para más adelante, la sacamos de esta ley laboral porque nos estamos metiendo con un tema que sabemos que es real, que es el problema de las licencias. La solución que encontró el artículo 44 es mala. Ahora lo vamos a dejar de lado, pero hay un tema ahí que en algún momento habrá que discutir, porque la Argentina tiene situaciones de irregularidad con licencias que otros países no tienen”, explicó.
Ajmechet también planteó la necesidad de avanzar en transformaciones dentro de las organizaciones gremiales, aunque admitió que hoy no están los votos necesarios para modificar la ley sindical. En relación con la CGT, sostuvo que “lo que licúa el poder de los sindicatos es su pérdida de representación que vienen teniendo hace décadas”. Y agregó: “Decidieron no defender a los trabajadores, sino preocuparse por ellos y preocuparse por el partido peronista. Y ahí abandonaron su verdadera razón de existencia”. No obstante, aclaró que mantiene la disposición al diálogo con todos los sectores.
En cuanto al impacto económico, la diputada aseguró que la reforma laboral fomentará el blanqueo de empleados y aliviará la carga sobre quienes generen nuevos puestos de trabajo. Según detalló, los empleadores tendrán un plazo de un año para regularizar situaciones informales y se reducirán los costos laborales para nuevas contrataciones durante cuatro años. “El empleador de $100 que pone para pagar el sueldo, solamente $60 le llegan al empleado. El resto son cargas sociales, que son altas”, ejemplificó. Para Ajmechet, la informalidad responde tanto a los elevados costos como a la llamada “industria del juicio”, y si bien reconoció que el proyecto no resuelve todos los problemas estructurales, insistió en que es un paso clave hacia una legislación acorde a los desafíos actuales.
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