Tras el momentáneo cierre de frontera con Venezuela, Brasil aseguró: "Todo bajo control"
Tras la operación que condujo a la detención de Maduro, Brasil cerró, aunque solo durante unas horas, la frontera con Venezuela, que se extiende a lo largo de unos 2000 km. Según el ministro Múcio, no se registraron movimientos anómalos.
El ministro de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira, tuvo que suspender sus vacaciones navideñas para gestionar junto con el ejecutivo de Lula la crisis venezolana.
Ayer participó por videoconferencia en la reunión convocada a petición de Brasil por la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), en la que intervino el ministro de Asuntos Exteriores del régimen venezolano, Yván Gil, quien afirmó que “la agresión contra Venezuela es un ataque contra toda América Latina” y pidió a la organización que “exija la retirada de todas las fuerzas militares estadounidenses del Caribe”.
Hoy, Brasil, representado ante las Naciones Unidas por el embajador Sérgio Danese, condenará la operación de Estados Unidos durante la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU, aunque no sea un país miembro.
La convocatoria de la reunión fue solicitada por Colombia. El sábado, el presidente Lula coordinó una reunión de emergencia de forma remota en la que participaron, entre otros, el ministro de Defensa, José Mucio, el jefe del Estado Mayor, el de la Secretaría de Comunicaciones Sociales de la Presidencia de la República y del Ministerio de Justicia y Seguridad Pública, la embajadora brasileña en Caracas, así como representantes de la Secretaría de Relaciones Institucionales y del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Tras la operación que condujo a la detención de Maduro, Brasil cerró, aunque solo durante unas horas, la frontera con Venezuela, que se extiende a lo largo de unos 2000 km. Según el ministro Múcio, no se registraron movimientos anómalos. “La situación sigue bajo control, a pesar de la circulación de información contradictoria”, afirmó el ministro.
Múcio también informó de que había recibido una llamada telefónica del gobernador de Roraima, Antonio Denarium, a primera hora de la mañana, preocupado por la escalada de los acontecimientos.
La frontera con Venezuela es uno de los lugares más críticos para Brasil, hasta tal punto que en los últimos meses, tras las amenazas de Maduro de invadir Guyana para apoderarse del Esequibo, el ejército brasileño ha destinado de forma permanente a tres generales a la región. También ha añadido un escuadrón de vehículos blindados, pasando así de 20 a 50, de los cuales 28 son de combate, así como misiles antitanque y misiles antiaéreos.
Según el ministro Múcio, hay unos 200 militares en la franja fronteriza, 2.300 en el estado de Roraima y unos 10.000 en la región amazónica. El sitio web de noticias Jovem Pam informó que el sábado, en una operación considerada rutinaria en estos casos, las Fuerzas Armadas brasileñas llevaron a cabo una consulta interna para verificar la disponibilidad de medios militares en caso de operaciones en la frontera.
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