Editorial HI
30/09/2021

La necesidad de dólares acerca al gobierno al campo, por María Belén Aramburu

La necesidad de dólares acerca al gobierno al campo, por María Belén Aramburu
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ace poco, en el marco de un almuerzo protocolar, con la presencia de algunos funcionarios y empresarios, le pregunté a uno de los funcionarios presentes, por el precio del tipo de cambio, las restricciones para compra-venta de dólares, la brecha cambiaria, la cantidad de reservas del Banco Central y demás temas de economía. Respecto del llamado “cepo cambiario” y nuestro intercambio de ideas sobre el tema hizo referencia a que para levantar las restricciones, y ante la escasez de dólares, era necesario llegar a un nivel de exportaciones, mencionó la cifra de US$90.000 millones, número que tomará relevancia en la continuidad de la editorial de Hace Instantes, al que por el momento nuestro país no accedía. Ante la respuesta, le expuse que, por ejemplo, las trabas impuestas a la exportación de la carne reducían el ingreso de divisas y, los mercados a los cuales les vendíamos nuestros productos obviamente iban a buscar otros países proveedores de los mismos. En la conversación también surgió el tema de la agroindustria ya que, siendo un país principalmente productor del sector primario, el valor agregado a dichos productos implicaba acceder con mejores precios a dichos países y otros. Finalmente, dicho funcionario me transmitió con una enorme sonrisa en su rostro, el alivio que el gobierno siente cada vez que ingresan divisas procedentes de las exportaciones del sector agropecuario. Este gobierno o cualquier otro.

Pasaron pocos días de ese almuerzo en que, la inquietud planteada se reflejó en medidas para el sector agropecuario luego de los resultados de las PASO y el posterior cambio de algunos miembros del gabinete del presidente Alberto Fernández como lo es el de Julián Domínguez a cargo del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca. El Consejo Agroindustrial Argentino, surgido a partir de una reunión del ex canciller Felipe Solá con dirigentes del sector, fue reflotado, en esta oportunidad, para consensuar un proyecto de ley para elevar la cifra de las exportaciones del sector a US$100.000 millones, cuando este año llegarán a los US$65.000 millones. El número planteado por el funcionario de alto rango al que le pregunté sobre las dificultades de las exportaciones agropecuarias con las restricciones a algunos cortes de carne y, siendo que el ingreso de dólares era el motivo, según me manifestó, por el cual no se liberaba el tipo de cambio, fue de US$90.000 millones, como expresé en el párrafo anterior. Ahora bien, esta cifra fue referenciada en concepto de todas las exportaciones con la consiguiente entrada de dólares al país. Y el proyecto de ley que tendrá su correspondiente tratamiento parlamentario, tiene como objetivo, recaudar US$100.000 millones solamente del sector agroindustrial. Por lo expuesto deduzco que esta determinación adoptada por el gobierno hacia este sector, traerá aparejada una modificación en la política económica concerniente al tipo de cambio, materia de análisis del Ministerio de Economía y el Banco Central.

El proyecto de ley que además creará 700.000 puestos de trabajo, incentivos para la inversión, créditos a tasa baja que incluirán a la soja, el maíz y el trigo, contó con el aval de las entidades del Consejo, que son 63, de algunas más que de otras, que no es un tema menor, teniendo en cuenta que además y sobre todo, en el Senado, mantuvieron una reunión a instancias de su titular, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, esperando que, durante su tratamiento parlamentario, no sea susceptible de modificaciones.

Hubo, en el encuentro con funcionarios gubernamentales de la talla de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, el Ministro Julián Domínguez, el Jefe de Gabinete de la Nación Juan Manzur, hoy vocero de las medidas del gobierno de Alberto Fernández, el Ministro del Interior, Wado de Pedro y cinco gobernadores, Axel Kicillof, Gustavo Bordet, Omar Perotti, Sergio Ziliotto y Gerardo Zamora, algunos que esperaban más de lo que se resolvió. Si bien fue un paso para adelante, así fue visto por varias entidades, la Mesa de Enlace esperaba una liberación total de las exportaciones de la carne, cuando sólo se habilitaron las ventas al exterior de vacas de conserva y de manufactura en las categorías D y E, dejando abierto el mercado chino. Considerando que las exportaciones de carne se encuentran atravesando un momento maravilloso, ésta es una buena noticia.

Pese a la flexibilización alcanzada para las exportaciones en el sector de la carne, las restricciones permanecieron para siete cortes populares, paleta, vacío, asado con y sin hueso, matambre, falda y tapa de asado hasta el 31 de diciembre. Y si bien la implementación de estas restricciones eran para supuestamente bajar los precios de la carne en el mercado interno, este producto aumentó en lo que va del año un 77%. El lomo es el corte que registró el mayor aumento, del 86%, así como el asado de tira y el vacío también mostraron aumentos de más del 80%. De hecho en las próximas semanas, quienes hacemos compras de este producto, sentiremos los aumentos en nuestros bolsillos. Desde el sector se aclara que dicho incremento no se deberá a la reciente flexibilización anunciada. Aducen a un tema de costos por inflación a quien uno pregunte sobre esta cuestión y de “la platita” en términos del candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán. Con los actuales controles de precios de distintos productos que el gobierno pretende llevar a cabo, los de la carne no serán la excepción.

Quedará por ver entonces: el seguimiento del tratamiento en ambas Cámaras del Congreso del proyecto de ley sobre el sector agroindustrial, el cumplimiento del objetivo de recaudación de las exportaciones del sector para alcanzar los US$100.000 millones y si el ingreso de divisas devenido de las mismas conllevará a alguna modificación en la política económica sostenida hasta el momento en relación al tipo de cambio.

En materia política habrá que evaluar si el distanciamiento que el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner mantuvo con el campo desde la fallida resolución 125 que llevó paradójicamente a la renuncia de su entonces Jefe de Gabinete, Alberto Fernández, quedó parcialmente acortado con estas medidas.

Por María Belén Aramburu
 

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