2026-06-29

Víctor Ramos sobre los terremotos en Venezuela: "Se rompió una falla que llevaba 200 años sin moverse"

El geólogo Víctor Ramos analizó las consecuencias del reciente terremoto registrado en Venezuela y remarcó que, si bien los sismos no pueden anticiparse con exactitud, sí es posible reducir significativamente sus efectos mediante políticas de prevención, controles y construcciones adecuadas.

En diálogo radial con Tuny Kollmann, Ramos explicó que desde hace varios días especialistas de distintos países de la región se encuentran evaluando el fenómeno. “Hace 4 días que estamos trabajando con geólogos de Venezuela, Chile, Argentina y Brasil, discutiendo qué se pudo haber hecho y qué se puede hacer. La primera respuesta es que no se pueden predecir, pero sí prevenir, hay una diferencia”, señaló.

El especialista recordó que incluso las principales potencias científicas del mundo han fracasado en sus intentos por anticipar terremotos. “EEUU, en la Falla de San Andrés, California, ha tratado de aplicar todas las tecnologías posibles para predecir. Después del terremoto de San Francisco que costó tantas víctimas, querían predecir para saber cuándo se iba a mover, pero no pudieron, invirtieron millones y millones de dólares y no pudieron”, sostuvo.

En ese sentido, insistió en que “no se puede predecir, pero sí se puede prevenir” y explicó el comportamiento de las fallas geológicas. “Las fallas no se mueven en forma continua, se mueven a saltos, acumulan tensión que rompe y liberan energía con un terremoto. Lo ideal sería que las fallas liberen su energía durante todos los años”, indicó.

Respecto del caso venezolano, Ramos detalló que la falla que originó el movimiento sísmico llevaba más de dos siglos sin registrar un evento de gran magnitud. “La falla que se rompió y produjo los terremotos no se movía desde 1812, que no tenía un gran terremoto. Se movió la que hacía 200 años que no se movía”, explicó.

El geólogo también destacó la importancia de los organismos técnicos y de las normas de construcción para minimizar riesgos. Recordó que tras el terremoto de 1967 se creó en Venezuela la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), encargada de monitorear la actividad sísmica y promover estándares de seguridad.

“Cuando ocurre el sismo de 1967, nace Funvisis. Toda la parte sísmica de Venezuela tiene códigos de construcción”, señaló. Sin embargo, advirtió que la eficacia de esas normas depende de su cumplimiento efectivo. “Todo el sistema se apoya sobre la ética y el compromiso con la sociedad que tiene el ingeniero para decir que las cosas se hacen como corresponde”, afirmó.

Como ejemplo, mencionó la experiencia argentina. “En San Juan, con el terremoto del 44, el 90% de la ciudad se vino abajo. Ahí se creó el INPRES. Y los códigos antisísmicos se cumplen; en el 73 hubo un terremoto en Caucete de igual magnitud y casi no pasó nada. Si se cumplen esos códigos, desaparece el peligro”, destacó.

Finalmente, Ramos alertó sobre la posibilidad de nuevas réplicas durante las próximas semanas. “Las réplicas ya suelen ser de intensidad decreciente. El Servicio Geológico de Estados Unidos dijo que ese terremoto va a tener varias réplicas, durante semanas seguramente”, indicó.

Además, advirtió que el principal riesgo está asociado a las estructuras dañadas por el movimiento inicial. “Hablan de un orden de fatalidad de hasta 100 mil personas. Puede afectar a un edificio que ya está semidestruido, ese es el problema que persiste”, concluyó.

Escuchá la entrevista completa, acá:

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