Cierre de empresas: entre aperturas y bajas, se perdieron 21.938 en dos años
El cierre de empresas en Argentina mantiene una tendencia negativa que se profundizó en los últimos dos años. Según datos oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025 desaparecieron 21.938 empleadores registrados en el sistema de ART, lo que refleja un saldo adverso entre aperturas y bajas. Solo en 2025, el promedio fue de aproximadamente 900 compañías menos por mes, una dinámica que impacta de lleno en el mercado laboral.
En noviembre de 2023, mes tomado como referencia para evaluar la gestión del presidente Javier Milei, el sistema contabilizaba 512.357 empleadores y 9.857.173 trabajadores. Dos años después, las cifras descendieron a 490.419 empresas y 9.566.571 empleados. Esto implica no solo una reducción significativa en la cantidad de unidades productivas, sino también una pérdida de 290.602 puestos de trabajo registrados bajo el seguro obligatorio de riesgos laborales.
La SRT aclara que por “unidades productivas” se entiende a entidades, empresas u organismos públicos o privados que emplean a una o más personas y generan bienes o servicios. El deterioro comenzó a evidenciarse con fuerza tras la devaluación y el ajuste fiscal aplicado a partir de fines de 2023, con un efecto especialmente marcado en la construcción, por la paralización de la obra pública y privada, y en el empleo estatal. Aunque hacia fines de 2024 la caída mostró cierta desaceleración, el número total de compañías continuó en descenso.
Un informe de la Secretaría de Trabajo desglosa la situación por sectores clave. En la industria, si bien la tasa de cierres se mantuvo relativamente estable en torno al 2,2% anual, la creación de nuevas firmas se redujo drásticamente, pasando del 3,9% en el período 2003-2008 al 1,7% en 2024. En comercio ocurrió algo similar: la variación neta pasó de un crecimiento del 2,4% a una baja del 0,2%, no por un salto en los cierres sino por la retracción en las aperturas. En construcción, el panorama fue aún más contundente: de un crecimiento anual del 3,4% se pasó a una contracción del 1,3%, con una tasa de nacimientos empresariales que cayó a menos de la mitad respecto de años anteriores.
El informe también advierte que una proporción considerable de las empresas que ingresan al mercado no logra consolidarse. En los últimos cuatro trimestres analizados, el 34% de los cierres correspondió a firmas con menos de tres años de vida. “Bajo esta premisa, el volumen de cierres en un momento determinado se encuentra condicionado por el flujo de aperturas del pasado reciente. Así, un período contractivo que reduce naturalmente el nacimiento de firmas determinará, en el corto plazo, una baja inercial en el número de cierres futuros”, concluye el Informe. El dato expone un desafío estructural para la economía argentina: sostener la creación de empresas como motor del empleo y la actividad productiva.