2026-02-13

¿Se terminan las horas extra? Qué cambia con la reforma laboral y el nuevo banco de horas

La reforma laboral impulsada por el Ejecutivo avanzó en el Congreso tras la reciente aprobación en la Cámara Alta del proyecto de Modernización Laboral. Mientras el texto se dirige ahora a la Cámara de Diputados, uno de los puntos que más debate genera es la implementación del “banco de horas”, un sistema que modifica la forma en que se compensan las jornadas extendidas y que podría alterar la relación entre empleador y trabajador.

Hasta ahora, cualquier hora trabajada por encima de las 8 diarias o 48 semanales debía pagarse con un recargo del 50% en días hábiles y del 100% los fines de semana y feriados. Con la nueva normativa, esas horas adicionales podrán no abonarse en dinero, sino acumularse en una cuenta individual para ser compensadas con francos o jornadas reducidas cuando baje la actividad. El esquema permite que la jornada se extienda hasta un máximo de 12 horas diarias, siempre que se respete un descanso mínimo de 12 horas entre turnos.

El proyecto aprobado en el Senado establece: ‘Artículo 197 bis- El empleador y el trabajador podrán acordar voluntariamente un régimen de compensación de horas extraordinarias de trabajo, el cual deberá formalizarse por escrito, consignando la naturaleza voluntaria de la prestación de horas extras y sus límites, especificando el modo de funcionamiento del sistema y estableciendo un método fehaciente de control que permita a ambas partes registrar las horas efectivamente trabajadas y las horas disponibles para su goce por parte del trabajador. A tal efecto, se podrá disponer de un régimen de horas extras, banco de horas, francos compensatorios, entre otros institutos relativos a la jornada laboral. Dicho régimen, que podrá igualmente ser pactado por el empleador con la representación sindical en la empresa, deberá respetar los descansos mínimos legales, asegurando en todo momento la protección, beneficio e interés del trabajador.’

Las horas extra no desaparecen, pero dejan de ser la única modalidad de compensación. El sistema deberá acordarse por escrito y no podrá aplicarse de manera unilateral. Especialistas subrayan que el consentimiento del trabajador es indispensable para adoptar este esquema de “compensación por tiempo”. Sin embargo, sectores críticos advierten que podría impactar en el salario real de quienes dependen de los adicionales para completar sus ingresos, ya que el beneficio se traduciría en tiempo libre y no en dinero.

Desde el oficialismo y cámaras empresarias defienden la medida al señalar que brinda previsibilidad en los costos laborales, según reportó Infobae, especialmente en sectores estacionales como comercio, turismo o logística. “Se busca adaptar el trabajo a los picos de producción sin que eso implique un costo financiero asfixiante para las PyMEs”, señalaron fuentes legislativas durante el debate. En paralelo, los gremios alertan sobre posibles abusos y remarcan que el control de las horas acumuladas será clave. La reforma también introduce vacaciones fraccionadas en períodos mínimos de siete días, habilita salarios atados a productividad y permite el pago de indemnizaciones en cuotas. Con media sanción en el Senado, el debate ahora se traslada a Diputados y al ámbito laboral.

Te puede interesar