2026-02-12

Hito en el cine argentino: una película se financiará por primera vez en el mercado de capitales

Por primera vez en la historia, una producción del cine argentino consiguió financiamiento a través del mercado de capitales, marcando un precedente para la industria cultural. La operación se concretó mediante la emisión de Pagarés Bursátiles Electrónicos a la Vista con ajuste BADLAR, que fueron negociados en el Mercado Argentino de Valores (MAV). De esta manera, el sector audiovisual ingresa formalmente al sistema financiero con instrumentos de oferta pública.

La película que protagoniza este hecho es El enigma de Franca Fermín, dirigida por Octavio Revol Molina y producida por las compañías argentinas Cabustra Arts y Blurr Stories, junto a las coproductoras internacionales Red Collision (Colombia) y Sangre Films (España). El esquema contó con la participación activa del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA), que actuó como promotor e inversor al adquirir los pagarés bajo condiciones de mercado y estándares de transparencia.

El instrumento financiero utilizado fue impulsado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) y el MAV, con intervención de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado. Al estar ajustados por la tasa BADLAR, referencia que pagan los bancos por depósitos a plazo fijo mayoristas, estos pagarés permiten que la inversión se actualice según las condiciones del sistema financiero, reduciendo el riesgo ante variaciones abruptas de tasas. El mecanismo abre la puerta a que proyectos no tradicionales, como una producción cinematográfica, accedan a financiamiento estructurado bajo reglas del mercado.

El avance se produce en un contexto complejo para el INCAA y el modelo de financiamiento del cine nacional. El proyecto original de la reforma laboral, que obtuvo media sanción en el Senado, contemplaba eliminar las asignaciones específicas que sostienen al organismo, aunque ese artículo fue finalmente retirado. El Fondo de Fomento Cinematográfico continuará vigente hasta 2028 y se nutre, entre otras fuentes, de un 10% sobre cada entrada de cine, otro 10% sobre la venta de videogramas y el 25% de lo recaudado por el ENACOM a través de gravámenes a canales de TV y cable.

En paralelo, el Gobierno de Javier Milei impulsó en 2024 una reestructuración del INCAA mediante el decreto reglamentario 662, que modificó los criterios de asignación de subsidios con el objetivo declarado de priorizar producciones con mayor convocatoria. Según datos oficiales, en el último año de la gestión anterior 135 de 241 películas nacionales no superaron los 1.000 espectadores. En términos presupuestarios, el INCAA destinó $6.361 millones en 2023; en 2024 esa cifra cayó a $4.629 millones en un contexto de inflación del 117,8%, y en 2025 los fondos alcanzaron $6.155 millones, por debajo en términos reales. En este escenario, el ingreso del cine argentino al mercado de capitales representa una alternativa innovadora de financiamiento productivo.

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