2026-02-06

Las importaciones de ropa y calzado superaron los USD 1.500 millones en 2025

En pleno debate por el costo de la indumentaria en Argentina, las importaciones de ropa y calzado alcanzaron los USD 1.506 millones en 2025, una cifra récord que enciende alarmas en la industria local. La apertura comercial impulsada por el Gobierno, junto con la presión oficial para reducir precios, aceleró el ingreso de productos del exterior y generó un fuerte impacto en la producción nacional. El fenómeno reaviva la discusión sobre competitividad, empleo y el futuro del sector textil argentino.

De acuerdo con un informe de Analytica, las compras externas mostraron incrementos interanuales muy significativos. Las importaciones de indumentaria crecieron 97,3%, lo que equivale a unos USD 336 millones adicionales; otros textiles avanzaron 121,2% (USD 94 millones más), mientras que el calzado y sus partes subieron 25,2%, con USD 166 millones extra respecto del año anterior. Además, el comercio vía courier, potenciado por plataformas como Shein y Temu, registró un salto acumulado del 274,2% en 2025, ampliando aún más la presencia de productos extranjeros.

En términos absolutos, las importaciones de ropa totalizaron USD 681 millones, el valor más alto de la serie histórica a precios constantes, y las de calzado y componentes sumaron USD 825 millones, apenas por debajo del récord de 2017. “Estos movimientos reflejan un cambio profundo en la fisonomía local del mercado de indumentaria y calzado, con un desplazamiento de la producción nacional por bienes importados. Con un marcado impacto en dos variables: precios y empleo”, indicó Analytica. En paralelo, el rubro se abarató frente al promedio general: desde noviembre de 2023, la indumentaria y el calzado bajaron 30,6% en términos relativos, mientras la inflación total acumuló 259,4% y el sector avanzó 149,4%.

El alivio para los consumidores, sin embargo, tiene su contracara en el empleo. Entre noviembre de 2023 y octubre pasado se perdieron 18.333 puestos registrados en textiles, confecciones, cuero y calzado, una caída del 15,1% que marca el nivel más bajo desde 2009. A esto se suma la alta informalidad, que en confecciones ronda el 72%. La producción también se desplomó: en noviembre, los productos textiles estuvieron 47,6% por debajo del mismo mes de 2023, y confecciones y calzado retrocedieron 19,3%. Si se compara con el promedio 2016–2023, la merma fue del 40% y 18,1%, respectivamente, con segmentos como curtido y artículos de cuero (-44,1%) y tejidos y acabados textiles (-34,7%) entre los más afectados.

El tema escaló en la agenda pública tras las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien sostuvo: “El sector textil es también un caso emblemático de un sector que ha sido protegido durante muchísimos años, con el cuento de que hay 150.000 familias que trabajan en esto. Pero hay 47 millones de argentinos que han tenido que pagar textiles y calzado dos, tres, cuatro o hasta diez veces lo que valen en el mundo”. El proteccionismo “es una medida zonza y que perjudica a los que menos tienen. Yo no compré nunca en mi vida ropa en Argentina porque era un robo. Entonces, los que teníamos posibilidad de viajar comprábamos afuera”, agregó. Desde la industria, Claudio Drescher, presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), expresó “desilusión y tristeza”, mientras la Fundación Pro Tejer recordó que cerca del 50% del precio de una prenda corresponde a impuestos, 30% a alquileres y financiamiento, 12% a logística y marketing, y apenas 8% queda para la fabricación, reavivando el debate sobre costos y competitividad.

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