Caso Propofol: chats revelan agujas en el edificio de Tati Leclercq en Palermo
El dato cobra relevancia ahora, tras la imputación de la médica en la causa por robo de anestesia y la investigación por posible alteración de pruebas.
La investigación por el escándalo del propofol incorporó un antecedente que genera fuerte preocupación. En 2025, vecinos del edificio donde vivía Chantal “Tati” Leclercq, en Palermo, denunciaron haber encontrado agujas en el laundry compartido, una situación que quedó registrada en chats internos del consorcio.
Según esos intercambios, los hallazgos ocurrieron en reiteradas ocasiones y estaban vinculados al uso de los lavarropas y secadoras del edificio. El 22 de mayo, un residente advirtió la presencia de material descartable en una máquina y pidió extremar cuidados al momento de dejar la ropa.
Días después, otra vecina reforzó la alerta con un mensaje contundente: “Es un peligro esto”, en referencia a la aparición de agujas en un espacio de uso común, lo que encendió la preocupación generalizada entre los propietarios.
El episodio tomó relevancia pública tras la imputación de Leclercq, acusada de haber sustraído anestésicos del Hospital Rivadavia, donde realizaba su residencia en anestesiología. La causa apunta a un presunto esquema de administración fraudulenta de insumos médicos.
En paralelo, la médica también está bajo la lupa en otra investigación vinculada a la muerte del anestesiólogo Alejandro Zalazar. En ese expediente, se analiza si pudo haber alterado pruebas, aunque su situación procesal aún no está definida.
Por el momento, la Justicia no confirmó una relación directa entre las agujas encontradas en el edificio y los hechos investigados, pero el antecedente suma un elemento clave al contexto general del caso, que continúa en plena etapa de análisis judicial.


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