Los gremios docentes de la CGT se suman al paro del 2 de marzo y ponen en jaque el inicio de clases
UDA y CEA confirmaron que adherirán a la medida nacional impulsada por CTERA tras el fracaso de la paritaria. La huelga tendrá alcance en todo el país.
El comienzo del ciclo lectivo previsto para el lunes 2 de marzo quedó envuelto en incertidumbre luego de que los sindicatos docentes nucleados en la CGT confirmaran su adhesión al paro nacional convocado por CTERA. La decisión impacta especialmente en la Ciudad y la provincia de Buenos Aires, donde estaba previsto el regreso a las aulas.
La medida será acompañada por la Unión Docentes Argentinos (UDA) y la Confederación de Educadores Argentinos (CEA), ambos gremios con representación dentro de la central obrera. Desde esas entidades señalaron que la determinación se tomó luego de que no prosperaran las negociaciones salariales con el Gobierno nacional.
En un comunicado difundido en las últimas horas, Sergio Romero, titular de UDA y secretario de Políticas Educativas de la CGT, sostuvo: “los docentes de la CGT venimos reclamando respuestas concretas hacia el sector docente, pero no las encontramos”. En la misma línea, Fabián Felman, referente de CEA, afirmó: “Se nos impone, en las actuales circunstancias, generadas por el Gobierno, reaccionar en defensa de los derechos laborales y salariales, por eso se paraliza la educación el 2 de marzo en todo el país”.
Los gremios ya habían advertido días atrás que, de no concretarse una convocatoria formal a paritarias, el conflicto podría escalar. Incluso señalaron que “si no se concretaba una convocatoria a paritaria, el conflicto con el sector docente podía profundizarse y prolongarse”, anticipando un escenario de mayor tensión.
Desde el sector sindical también cuestionaron la política presupuestaria en materia educativa. Afirmaron que “la educación atraviesa el mayor recorte presupuestario en décadas y los docentes de todo el país sufren un fuerte ajuste salarial como consecuencia de la decisión del Estado Nacional de retirarse de obligaciones indelegables, impulsando la derogación de leyes que lo comprometían a realizar inversiones imprescindibles para la educación en Argentina”.
Además del reclamo salarial, el paro incluye exigencias vinculadas al financiamiento del sistema y el rechazo a reformas impulsadas por el Ejecutivo. En ese marco, el Frente de Unidad Docente Bonaerense también anticipó su adhesión, mientras continúan las negociaciones con la administración provincial en busca de un acuerdo que permita destrabar el conflicto antes del inicio formal de clases.

20.7ºc