Reforma laboral: el peronismo se resigna en el Senado y apuesta a un nuevo paro de la CGT
El bloque justicialista contaría con alrededor de 30 voluntades, mientras que el oficialismo superaría los 40 apoyos, una diferencia que consideran difícil de revertir.
La reforma laboral impulsada por Javier Milei avanza hacia su sanción definitiva y en el peronismo ya admiten que la pelea parlamentaria está prácticamente perdida. Con la sesión prevista para el viernes 27 de febrero en el Senado, el oficialismo confía en repetir el resultado favorable que obtuvo en Diputados. En la oposición, en cambio, el clima es de resignación. “La suerte está echada”, reconoció un dirigente justicialista al evaluar el margen real para frenar la iniciativa.
El proyecto, eje central de la agenda libertaria, volvió a la Cámara alta tras las modificaciones introducidas en Diputados. Aunque el peronismo, la izquierda y sectores sindicales expresaron su rechazo, no logran reunir los votos necesarios para bloquear la ley. Según estimaciones internas reveladas por el medio TN, el bloque justicialista contaría con alrededor de 30 voluntades, mientras que el oficialismo superaría los 40 apoyos, una diferencia que consideran difícil de revertir. “Es muy difícil, no creo que cambie nada”, deslizó otro referente opositor.
Ante este escenario, las expectativas se trasladan al plano sindical. “Estamos esperando el paro con movilización de la CGT”, señaló un dirigente kirchnerista. Sin embargo, la última medida de fuerza de la central obrera generó críticas internas por la falta de movilización. “Fue un paro dominguero, sin transporte”, cuestionaron desde el propio espacio. Dentro del sindicalismo también hay tensiones: un sector impulsa una huelga de 36 horas con marcha incluida, mientras que otros dudan de la viabilidad de esa estrategia.
Desde la CGT no hay una postura unificada. Jorge Sola, cotitular de la central y referente del Sindicato del Seguro, adelantó: “Vamos a judicializar la ley en su totalidad. Es inconstitucional”. En paralelo, voces cercanas al triunvirato sostienen que “no ven escenario de movilización y mucho menos de paro”, por lo que la alternativa de recurrir a la Justicia gana terreno frente a una confrontación directa en las calles.
En el Senado, la oposición prepara reuniones internas para definir la estrategia final, aunque reconocen que el margen es estrecho. Desde la Unión Cívica Radical anticiparon que acompañarán el texto con modificaciones. El senador Eduardo Kroneberger explicó: “Es una reforma que inició su debate el año pasado. Tuvo dictamen en comisiones y el radicalismo trabajó mucho para introducir modificaciones que permitieron su aprobación en el Senado. Sabemos que en Diputados se harán más cambios y creemos que van a mejorar la ley. Esperaremos el dictamen modificado y tendrá aprobación en el Senado”. Con este panorama, la reforma laboral se encamina a convertirse en ley mientras el peronismo deposita sus últimas cartas en la presión sindical y el frente judicial.

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