Perú: la derecha cedió el control y un dirigente de izquierda asumió la presidencia interina
El Congreso eligió a José María Balcázar como mandatario provisorio hasta julio, en una jugada que expone la disputa entre el fujimorismo y la derecha radical a semanas de las elecciones generales.
Contra todos los pronósticos, el Parlamento peruano designó como presidente encargado a José María Balcázar, un histórico dirigente de 83 años vinculado al espacio marxista Perú Libre. Reemplaza al destituido José Jeri y gobernará hasta el 28 de julio, cuando asuma el nuevo jefe de Estado surgido de las urnas el 12 de abril.
La decisión sorprendió porque el Congreso tiene mayoría conservadora y, en principio, los números favorecían a María del Carmen Alva, referente de Acción Popular. Sin embargo, las principales fuerzas de derecha optaron por no unificar posiciones y dejaron vía libre a una figura identificada con la izquierda, aunque hoy se declare independiente.
El trasfondo es la competencia abierta entre Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga por liderar ese espacio ideológico de cara a los comicios. Según la directora de Imasen, Giovanna Peñaflor, “Los partidos de derecha han vuelto al enfrentamiento y a la polarización ideológica. Ellos creen que es lo que más les conviene. Esa es la pelea entre Renovación Popular y Fuerza Popular”.
La fragmentación política es un rasgo estructural del sistema peruano. Con 36 postulantes en carrera y sin partidos sólidos, el voto tiende a dispersarse y los presidentes suelen llegar al poder con bancadas débiles. Balcázar es el octavo mandatario en una década; en julio asumirá el noveno, reflejo de una inestabilidad persistente.
Las encuestas muestran un escenario abierto: López Aliaga ronda el 12% de intención de voto y Fujimori cerca del 8%, cifras lejanas al 50% más uno necesario para evitar una segunda vuelta. En ese contexto, crece la expectativa por la irrupción de un outsider en el tramo final de la campaña.
Peñaflor interpreta que la jugada parlamentaria responde a cálculos electorales: “En disputa está quien gana el espacio de la derecha. López Aliaga venía ganando y Keiko trata ahora de recuperar terreno. El país es hoy más de derecha que de izquierda”. Y añadió: “Keiko apuesta a Balcázar para generar caos y López Aliaga busca responsabilizar a Keiko y desligarse del ´pacto mafioso´ que ha gobernado al país desde el Congreso". Con ese telón de fondo, la incógnita es si el presidente interino logrará sostenerse frente a un Parlamento adverso y una campaña que promete alta tensión.

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