Crisis textil: una empresa brasileña despidió a 112 trabajadores en Santiago del Estero
Desde la empresa advirtieron que la situación podría agravarse si no se registran mejoras.
La crisis de la industria textil argentina sumó un nuevo capítulo con el despido de 112 empleados en la planta que la empresa brasileña Coteminas posee en La Banda, Santiago del Estero. La compañía, dedicada a la fabricación de toallas y sábanas de marcas como Arcoiris, Palette y Fantasía, aplicó las desvinculaciones en dos etapas entre noviembre y enero. La fábrica, que en su mejor momento llegó a emplear a 1.200 personas, actualmente opera con apenas 400 trabajadores, reflejando el fuerte retroceso del sector manufacturero.
Según explicó la firma en un comunicado enviado al medio local El Liberal, la decisión responde a un complejo escenario económico. Entre las causas mencionó “la caída del poder adquisitivo, la avalancha de importaciones, así como la reducción de aranceles e impuestos a productos importados y los costos de producción al alza, como los energéticos y financieros y la presión impositiva“. A esto se suman problemas de sobrestock y dificultades para colocar la mercadería en el mercado interno, en un contexto de menor consumo y competencia de productos extranjeros a bajo precio.
Desde la empresa advirtieron que la situación podría agravarse si no se registran mejoras. “La situación descripta generó caída de ventas. Dada la continuidad de ese contexto de la industria nacional y manufactura en especial, la empresa se ve obligada a tomar medidas para adaptarse al nuevo escenario económico y de consumo de la industria textil en particular”, puntualizó. Coteminas, fundada en 1967 por el exvicepresidente brasileño José Alencar Gomes da Silva, cuenta con nueve plantas en Brasil y solo una en Argentina. Se instaló en el país en 1998 y años después adquirió la histórica fábrica santiagueña, desde donde incluso exportaba parte de su producción a Estados Unidos.
El caso se da en medio de un panorama crítico para el rubro. De acuerdo con datos de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad cayó 24% interanual en octubre de 2025, muy por encima del descenso promedio de la industria manufacturera, que fue de 2,9%. Los niveles de producción actuales son comparables con los registrados durante la pandemia, lo que evidencia la magnitud del deterioro. La combinación de apertura importadora, menor demanda interna y aumento de costos impacta de lleno en la competitividad de las fábricas locales.
Otras compañías también aplicaron ajustes similares. La textil Emilio Alal cerró plantas en Corrientes y Chaco y despidió a 260 empleados, mientras que Grupo Dass redujo personal en Misiones y limitó su producción hasta mitad de año. A su vez, Eseka S.A., fabricante de lencería, desvinculó a 140 trabajadores en la Ciudad de Buenos Aires. Con este escenario, el empleo industrial textil enfrenta una etapa de incertidumbre, y el sector advierte que sin políticas que impulsen el consumo y protejan la producción nacional, podrían continuar los cierres y las pérdidas de puestos de trabajo.
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