El Gobierno anunció un nuevo esquema para reducir las retenciones a la exportación de petróleo crudo
Hasta ahora, todas las exportaciones de crudo tributaban una alícuota fija del 8%.
El Gobierno nacional oficializó un nuevo régimen para reducir las retenciones a la exportación de petróleo crudo proveniente de yacimientos convencionales, con el objetivo de mejorar la competitividad del sector energético y sostener la actividad en regiones productoras. La iniciativa, que responde a un compromiso previo con los gobernadores patagónicos, introduce un sistema flexible atado al precio internacional del barril Brent y busca aliviar la carga fiscal de una industria que atraviesa dificultades operativas y financieras.
Hasta ahora, todas las exportaciones de crudo tributaban una alícuota fija del 8%. Con la nueva normativa, cuando el valor del barril se ubique en 65 dólares o menos, las empresas quedarán exentas de pagar derechos de exportación. Si la cotización supera los 80 dólares, se mantendrá el 8%, mientras que en el rango intermedio se aplicará un mecanismo móvil que ajustará el impuesto de forma proporcional. Esta estructura escalonada pretende adaptarse a la volatilidad del mercado internacional y proteger la rentabilidad de los proyectos convencionales.
La decisión, formalizada a través del Decreto 59/2026 publicado en el Boletín Oficial, impacta especialmente en provincias como Santa Cruz, Río Negro y Neuquén, donde la producción tradicional tiene un peso clave en la economía local y el empleo. En los fundamentos de la norma se advierte: “La producción de hidrocarburos en el país, proveniente de yacimientos convencionales, atraviesa una situación compleja, producto del natural grado de agotamiento de los yacimientos, el incremento de los costos operativos y el impacto de las condiciones macroeconómicas internacionales”.
El texto también reconoce los esfuerzos provinciales para sostener la actividad en áreas maduras. “Las provincias han focalizado sus esfuerzos en sostener y estimular la actividad en los yacimientos convencionales, mediante la adopción de medidas tales como la reducción de regalías y/o canon en áreas maduras, la reconversión de concesiones de exploración, y/o acuerdos de alivio fiscal, evidenciando el esfuerzo provincial por preservar el empleo y promover las inversiones en áreas maduras”. Y añade: “Los esfuerzos provinciales y empresariales requieren de un acompañamiento del Estado Nacional mediante la adecuación de los instrumentos fiscales vigentes, de modo tal de propender a mejorar la competitividad del sector”. La Secretaría de Energía deberá reglamentar el esquema en un plazo máximo de 60 días.
El nuevo marco surge tras un acuerdo firmado por funcionarios nacionales, gobernadores y empresas del sector. Según Ignacio Torres, el encuentro permitió avanzar en “el primer acuerdo de baja de presión fiscal entre Nación, la provincia, los gremios y las operadoras petroleras”. El mandatario alertó: “Las estimaciones de la Secretaría de Energía indicaban que en tres años íbamos a tener que importar ese tipo de crudo”. Desde la Cámara de Exploración y Producción de Hidrocarburos (CEPH) señalaron que la actividad enfrenta costos de extracción de entre 35 y 45 dólares por barril y una caída del precio promedio de 72 a 62 dólares, lo que reduce ingresos y deja márgenes casi nulos. En ese contexto, la baja de retenciones aparece como un paso clave para evitar el declino y sostener las exportaciones energéticas argentinas.

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