Tras las subas de 2025, los precios de la carne se moderarían en las próximas semanas
El sector advierte que esta moderación sería transitoria y que hacia marzo los valores volverían a ajustarse.
Luego de un cierre de 2025 marcado por incrementos significativos, el mercado de la carne vacuna entraría en una etapa de relativa calma en las próximas semanas. Factores estacionales, como la menor demanda por las vacaciones y un consumo históricamente más bajo en verano, generarían una pausa en los aumentos, aunque el sector advierte que esta moderación sería transitoria y que hacia marzo los valores volverían a ajustarse.
Desde la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), su coordinador federal Ariel Morales explicó que el encarecimiento acumulado fue considerable. “En 2024 el kilo de asado finalizó en $14.000 y en la actualidad ronda los $20.000”, precisó, lo que implica una suba anual cercana al 43%, muy por encima de la inflación minorista estimada en torno al 31%. Según detalló, gran parte de este aumento respondió al traslado de costos fijos dentro de la cadena cárnica.
Morales también señaló que, por ahora, el mercado muestra una demanda contenida. La salida de vacaciones de muchos consumidores y la menor preferencia por la carne en esta época del año contribuyen a que en enero y febrero no se proyecten ajustes relevantes. A esto se suma que los precios de la hacienda se mantuvieron estables, ya que los frigoríficos exportadores redujeron temporalmente su participación y no presionaron sobre los valores.
Sin embargo, el panorama podría cambiar a partir de marzo. La oferta de animales sería más limitada debido a la retención de vientres, clave para la reposición, mientras que se espera un repunte tanto del consumo interno como de las exportaciones. En diciembre, la carne ya había mostrado un fuerte impacto inflacionario: C&T Asesores Económicos estimó una suba del 8% mensual, mientras que Analytica relevó un incremento del 5,4% en carnes y derivados en el promedio de las últimas cuatro semanas del mes.
En cuanto al consumo, los datos de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA) muestran una leve recuperación en 2025, con un consumo per cápita de 48,3 kilos por habitante al año, todavía lejos de los 53,3 kilos de 2023. La oferta, en tanto, sigue condicionada por la caída del stock vacuno tras la sequía. En ese contexto, Georges Breitschmitt, presidente del IPCVA, advirtió: “Para 2026 estamos previendo que la faena se retraiga a unos 12 millones de animales”, lo que anticipa un escenario de menor disponibilidad y presión alcista a mediano plazo.
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