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01/08/2025

Cormillot deslumbró en su debut circense a los 87 años con una impactante performance

La rutina que incluyó tap, tango, danza griega y acrobacias aéreas con arnés.

Cormillot deslumbró en su debut circense a los 87 años con una impactante performance

En un espectáculo que combinó emoción, talento y un mensaje inspirador, el reconocido médico argentino Alberto Cormillot debutó en el mundo del circo a los 87 años. El evento tuvo lugar en la carpa de Servian, El Circo, donde sorprendió al público con una rutina que incluyó tap, tango, danza griega y acrobacias aéreas con arnés. Acompañado por sus nietas Abril y Zoe, estudiantes de Artes Escénicas y Circo en la Universidad de San Martín, el doctor compartió una experiencia artística inolvidable ante la atenta mirada de su familia y de cincuenta niños en espera de adopción, especialmente invitados al show.

El doctor Cormillot no dejó nada librado al azar. “Estuve ensayando 4 horas por día”, contó en Cuestión de peso, y detalló que su preparación incluyó entrenamiento con su profesora de tango Nair Schinca, su instructora de aéreo Paula Illane y el profesor de tap Agustín Almirón. “El circo es divertido para los demás… Para los que trabajan en él es algo sumamente serio”, explicó, destacando la importancia de la seguridad, la disciplina y el compromiso detrás de cada función.

Además de las coreografías, el show ofreció momentos de ilusionismo: Cormillot hizo aparecer mágicamente a una de sus nietas bajo una gran tela y a la otra dentro de una jaula. Ellas, por su parte, brillaron en el monociclo y en la danza, acompañadas por un elenco de artistas consagrados. Uno de los puntos culminantes fue cuando el médico realizó giros y desplazamientos aéreos a 15 metros de altura, con pétalos de flores saliendo de sus bolsillos, siempre bajo estrictas medidas de seguridad.

La propuesta surgió casi de forma casual, tras una visita familiar al circo. “Yo había quedado maravillado con las malabaristas. Al final, quise felicitarlas y contarles que yo también hago algunas acrobacias”, relató. Al día siguiente, el gerente del circo lo llamó tras ver sus videos en redes sociales y le propuso participar. “Mi respuesta fue inmediata, lo único que estaba esperando era que me llamaran”, recordó con entusiasmo.

Al hablar de su motivación, Cormillot fue contundente: “Lo hago porque me gusta y el cuerpo me lo permite. Algunas personas dicen que dejé la vara muy alta. Pero yo no intento ser el ejemplo de nadie, intento hacer lo que me gusta”. Y concluyó con una reflexión potente: “Si tuviera que ser ejemplo sería de no decirse ‘viejo’ antes de tiempo. Tener una iniciativa es el primer paso. En mi caso el impulso para comenzar algo nuevo nace de mi curiosidad. El juego no se termina con la edad”. 

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