La promesa incumplida de Milei sobre el gas tras el faltante en Mar del Plata
El presidente pronunció una frase que, casi un año después, le juega en contra.
En agosto de 2024, durante un encuentro con empresarios del sector energético en Chile, el presidente Javier Milei pronunció una frase que, casi un año después, le juega en contra: “Nunca volverá a haber faltante de gas en la Argentina”. La declaración, que en su momento sonó como una promesa de autosuficiencia energética, resurgió esta semana con fuerza en las redes sociales como símbolo de un compromiso que no se concretó.
El lunes, el Gobierno nacional se vio obligado a restringir el suministro de gas a industrias y estaciones de GNC debido a la alta demanda por el frío y complicaciones operativas en Vaca Muerta. La situación se agravó especialmente en varias regiones del país, incluida Mar del Plata, donde más de veinte barrios quedaron sin servicio por una brusca caída de presión. La demanda energética alcanzó niveles récord, pero el sistema colapsó, exponiendo las debilidades estructurales de una red que no logró acompañar el crecimiento del consumo.
En Mar del Plata, el corte de gas obligó a cerrar escuelas, estaciones de servicio y comercios en plena ola de frío extremo, con temperaturas que rozaron los -9°C de sensación térmica. La empresa distribuidora Camuzzi explicó que, por la complejidad del problema, deben reconectar cada medidor de forma manual. Mientras tanto, trabajadores del sector apuntaron a la falta de inversión en infraestructura, y desde el Gobierno provincial señalaron que obras clave, como la Planta Compresora de Las Armas, siguen paralizadas por decisión de Nación.
La crisis del gas dejó en evidencia que la alta demanda, por sí sola, no justifica la magnitud del colapso. El Gobierno ya había ordenado cortes preventivos en el uso industrial y en estaciones de GNC para preservar el abastecimiento domiciliario, pero esas medidas no fueron suficientes. Desde el sector energético reconocen que, más allá del invierno crudo, también existe un faltante real en la provisión de gas, resultado de años de desinversión y la paralización de obras estratégicas.
En este contexto, las declaraciones de Milei sobre un país con “superávit energético y capacidad exportadora” resuenan con fuerza, pero en tono irónico, en redes sociales y en el debate público. La realidad actual contrasta con el panorama optimista planteado por el presidente en 2024. Lejos de ser autosuficiente, Argentina vuelve a enfrentar cortes, demoras y malestar social, lo que demuestra que la transformación energética aún está lejos de concretarse.
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