Los gobernadores se unen para exigir a Nación la restitución de fondos
Con un inédito consenso político, mandatarios provinciales impulsan una ley para frenar la pérdida de recursos clave y evitar el ajuste.
Ante el recorte de partidas clave por parte del Gobierno nacional, veintitrés gobernadores y el jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires presentaron un frente común para reclamar la restitución de recursos que consideran fundamentales para garantizar el funcionamiento de servicios básicos. La iniciativa contempla el impulso de un proyecto de ley que apunte a regular y transparentar la distribución de fondos, y marca un grado inusual de consenso político entre mandatarios de distintos signos partidarios.
La decisión de avanzar con esta ley se da en respuesta a lo que las provincias denuncian como un recorte unilateral de fondos que históricamente se distribuían mediante mecanismos establecidos en la Ley de Coparticipación, como el impuesto a los combustibles líquidos y los Aportes del Tesoro Nacional (ATN). Estos recursos tienen un rol clave en la compensación de desigualdades regionales y en el sostenimiento de servicios esenciales, por lo que su eliminación afecta especialmente a las jurisdicciones con menor capacidad de recaudación.
Desde las gobernaciones aseguran que el reclamo trasciende lo estrictamente económico y tiene también un carácter institucional. Las medidas adoptadas desde la Casa Rosada, bajo el argumento de ordenar las cuentas nacionales, habrían impactado en forma directa sobre los presupuestos provinciales. A la pérdida de transferencias no automáticas se suma la presión inflacionaria y la retracción económica, lo que ha llevado a varias provincias al límite de su capacidad para garantizar salarios, salud, educación y asistencia social.
El proyecto legislativo que se discute en el Congreso busca revertir esta situación mediante la restitución del impuesto a los combustibles y una distribución equitativa de los ATN. También propone fijar criterios objetivos para el reparto de fondos, con el fin de evitar el uso discrecional como mecanismo de presión política. El trasfondo del debate es más amplio: se trata de garantizar el funcionamiento del federalismo argentino y evitar que el peso del ajuste recaiga de forma desigual sobre los gobiernos locales.
Los gobernadores advirtieron que, en caso de veto presidencial, insistirán con la sanción de la ley apoyándose en sus bloques parlamentarios. La creciente tensión entre la Nación y las provincias pone en evidencia un conflicto estructural sobre la distribución del poder y los recursos en el país. Mientras tanto, la necesidad de diálogo y acuerdos duraderos aparece como la única vía posible para evitar que el deterioro institucional termine golpeando, una vez más, a la ciudadanía.
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