El duro momento de Caro Ibarra tras el incendio en su casa: “Ya lloré un montón”
La ex “Zapping Zone” perdió gran parte de sus pertenencias.
Caro Ibarra, conocida por haber sido conductora del recordado programa Zapping Zone, atraviesa una situación angustiante luego de que un incendio afectara su vivienda. El siniestro se originó a raíz de un cortocircuito en su vestidor mientras ella se encontraba fuera del país por compromisos laborales. A su regreso, la actriz se encontró con una escena desoladora y decidió compartir lo ocurrido con sus seguidores a través de las redes sociales.
“Estoy en mi casa, volví de viaje y esta es mi habitación... Así quedó el aire”, relató Ibarra mientras mostraba los daños en un video casero. Visiblemente afectada, añadió: “Lo peor es que no tengo más ropa”. En ese mismo tono, explicó que el fuego consumió prácticamente todo su vestidor: “Se quemó el 95% de la ropa”, dijo, aunque trató de mantenerse optimista. “Ya lloré un montón, pero no voy a llorar más porque estoy bien, mi hijo y mi perro están bien, y porque estamos vivos”.
En diálogo con el programa Modo Zapping, la artista dio más detalles del dramático episodio: “Mi casa está destruida, por más que no se quemó toda, no puedo vivir ahí. Está toda la casa negra y las paredes de mi habitación levantadas”. Además, mencionó que actualmente no cuenta con servicios básicos: “No tengo toallas, sábanas, frazadas y ropa. No tengo luz y el electricista me dijo que va a tardar más o menos un mes en arreglar lo eléctrico. La casa está llena de hollín y con un olor tóxico".
A pesar del mal momento, Ibarra también destacó los gestos de apoyo que recibió: “Me la pasé llorando todo el fin de semana. Estoy recibiendo unos mensajes hermosos de gente que no me esperaba... Un par me pidieron el alias para hacerme transferencias, pero me da vergüenza. No puedo hacer eso”. Asimismo, agradeció la ayuda de su círculo cercano: “Tengo un montón de amigas que ya me prestaron ropa y me quieren ayudar”.
Con fortaleza, la conductora eligió cerrar su mensaje con una reflexión esperanzadora. “Gracias a Dios estoy bien. Menos mal que mi hijo y el perrito no estaban. Podría haber sido mucho peor, por eso estoy un poco contenta”, expresó, dejando en claro que, a pesar de las pérdidas materiales, valora lo verdaderamente importante: la vida y el cariño que la rodea.
Así quedó parte de su casa:

17.5ºc