¿Pueden las lluvias impulsar un nuevo brote de dengue en Argentina?
A pesar de una menor circulación del virus, expertos advierten sobre el riesgo de nuevos casos tras las lluvias recientes.
En las últimas semanas, Argentina ha registrado un repunte en los casos de dengue, concentrándose el 83% de los casos históricos durante los meses de marzo y abril, según el Boletín Epidemiológico del Ministerio de Salud de la Nación. Si bien los picos epidémicos de mayor magnitud ocurrieron en 2023 y 2024, la situación actual es diferente, con una menor circulación del virus. Sin embargo, la pregunta que persiste es si las lluvias recientes podrían desencadenar nuevos brotes.
Para la doctora Sylvia Fischer, investigadora en ecología y mosquitos, las lluvias no son un factor directo que aumente la circulación del virus. Si bien los mosquitos "Aedes aegypti", que transmiten el dengue, se desarrollan en condiciones de humedad, Fischer aclara que la disminución en los casos de dengue este año podría estar relacionada con factores aún no completamente comprendidos, como el grado de inmunidad de la población tras las epidemias previas.
El aumento de casos a principios de 2025, con un promedio de 62 reportes semanales, ha sido progresivo, pero la situación no se considera un brote epidémico como en años anteriores. A pesar de esta tendencia, los expertos destacan que las medidas preventivas deben mantenerse activas durante todo el año, sin esperar a un brote para comenzar con las acciones necesarias. La eliminación de criaderos y el uso constante de repelentes son esenciales para evitar la propagación.
En paralelo a las medidas preventivas, el gobierno argentino ha lanzado una campaña de vacunación contra el dengue en varias provincias del país. La vacuna, que ha sido aprobada por las autoridades sanitarias, busca reducir la propagación del virus y proteger a la población más vulnerable, especialmente en áreas con mayor riesgo de brotes. La campaña está enfocada en los grupos de edad más susceptibles y se complementa con acciones de concientización sobre la importancia de eliminar los criaderos de mosquitos. La vacunación es una herramienta adicional en la lucha contra el dengue, pero los expertos insisten en que no debe reemplazar las medidas tradicionales de prevención, que siguen siendo fundamentales para controlar la enfermedad.
Finalmente, la prevención no solo depende de la cantidad de casos, sino de la eliminación de los criaderos de mosquitos, que pueden encontrarse en recipientes con agua estancada. La recomendación es usar repelente durante el día, especialmente en piernas y tobillos, y mantener los espacios limpios para evitar la proliferación de larvas. La situación sigue siendo de riesgo, y aunque no se puede predecir un brote epidémico inmediato, la vigilancia y las medidas preventivas son fundamentales para mitigar el impacto del dengue en el país.
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