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18/10/2023

La estrategia de cada candidato para las elecciones del domingo

Las PASO nos dieron una sorpresa en cuanto a sus resultados, ¿Qué pasará este domingo?

La estrategia de cada candidato para las elecciones del domingo

Las PASO nos dieron una sorpresa en cuanto a sus resultados. A todos. Nadie se veía venir tan rotundo éxito del candidato de La Libertad Avanza, Javier Milei. Ubicándose Juntos por el Cambio en segundo lugar, con la suma de los votos de Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta, ganando la primera las primarias, el tercer puesto quedó para Unión por la Patria, aunque el Ministro de Economía, Sergio Massa, logró mayor caudal de votos, individualmente, que la ex Ministra de Economía, pero que, junto con los de Juan Grabois, quedó posicionado tercero con su fuerza política.

Se sabe que todo puede pasar, que las variables pueden jugar a favor o en contra de cada uno de ellos, que su maniobra, en un sentido u otro, puede hacer variar el número de votantes, inclinándose hacia un lado o al opuesto en el péndulo, que también con el tiempo pueden sumar votos al compás del cambio de estrategia. Retener los votantes propios, captar los ajenos, y sumar a los que votaron en blanco, o directamente no votaron en las PASO, además del porcentaje de indecisos, que está por encima del 20% son parte de las tácticas a implementar. En este sentido, veremos qué ha hecho y hace cada candidato para ganar las elecciones o, como se ve como panorama más probable, entrar al balotaje.

Con las encuestas en la mano, y con el resultado de las PASO que hasta sorprendió a los propios encuestadores, el libertario Javier Milei se encuentra con las mejores chances hasta el momento. Si bien hay bastante seguridad propia y ajena, respecto de su ingreso al balotaje, él incluso asegura que ganará las elecciones este domingo 22 de octubre. Conocedor del perfil de sus votantes, sabe que son los más jóvenes los que lo han votado y votarán, por lo cual esa franja etaria la tiene cubierta. El resto elige, preferentemente, a los otros dos candidatos, pero entre ellos también hay votantes de Milei. La representación de un cambio profundo, del estallido por los aires de un status quo conocido y que se mantuvo gracias al kirchnerismo preferentemente, al peronismo en términos generales, y al período de gobierno de Juntos por el Cambio con el ex presidente, Mauricio Macri, es el símbolo atractivo que le suma adeptos encantados de terminar con lo que él denomina “la casta” y que el común de la ciudadanía asimila con los partidos y dirigentes tradicionales, y con frentes políticos que consideran no solo no les han brindado solución alguna a sus problemas más urgentes e importantes, sino que los han agravado. La incorporación al espacio de sindicalistas como Luis Barrionuevo ha sido motivo de críticas, ya que lo acercan a la denominada “casta” que tanto combate verbalmente. Habrá que ver si esto pasa inadvertido en los números de la elección, o es tenido en cuenta por quienes adhieren a que esta salga del poder.

El cambio rotundo que propone Milei ha quedado evidenciado a través de las entrevistas que ha brindado en los últimos días, y en cómo se mostró en los debates presidenciales, en el segundo más moderado al principio, para luego retomar el impulso que lo caracteriza. Aprovecha cada milímetro de espacio que se le otorga en los medios de comunicación, que eran mayormente monopolizados por su presencia luego de la sorpresa de las PASO, ya que había crecido el interés por conocerlo más, al candidato y a sus propuestas, tiempos que ahora comparte con el resto de los candidatos por los que también hay gran interés en escuchar. Se muestra ávido por explicar sus propuestas, siendo el caballito de batalla la dolarización y la eliminación del Banco Central y sus funciones, justamente lo que a su vez, es la cuestión que recibe más criticas de parte de sus adversarios. La economía sigue siendo su fuerte, pero, de todos modos, se lo vio más preparado para desarrollar temas de seguridad, educación y salud, que son aquellos sobre los que los votantes quieren escuchar propuestas concretas, además de la economía. Pero esta, en los términos por él propuestos, genera cierta incertidumbre que pretende ser aclarada cuanto antes por los representantes del sistema banquero y financiero, de modo de despejar dudas y saber lo que se vendría de ser electo presidente, ya que es la cara de lo desconocido hasta el momento.

Por su parte, Patricia Bullrich busca meterse en el balotaje. Habiendo quedado su fuerza posicionada en segundo lugar en las PASO, junto con los votos obtenidos por su contrincante en la interna, Horacio Rodríguez Larreta, las encuestas la muestran como tercera, lo que le impediría ingresar a una segunda vuelta. Con el propósito de sumar votos, y a sabiendas de que casi la mitad de sus votantes tienen más de 55 años, ha sido más clara con sus propuestas. Habiendo sumado a Carlos Melconian como su futuro Ministro de Economía si gana las elecciones, éste tomó una relevancia fundamental a la hora de dar a conocer el plan económico de Juntos por el Cambio, logrando diferenciarse de la propuesta de Massa que es la economía que se transita actualmente, y la de Milei, alejándose de la dolarización y hasta poniéndole un precio al dólar si la ex Ministra gana las elecciones. Bullrich se preparó más en el tema económico, lo que dejó en evidencia en las últimas entrevistas en los medios de comunicación, que era una pata floja que se le criticaba, ya que ella es la entrevistada como candidata presidencial y no su probable Ministro de Economía, a quien se le otorga buen espacio en los medios por igual. Siguió mostrándose fuerte en el tema de seguridad, por su anterior rol de Ministra en esta área bajo la presidencia de Mauricio Macri, y desde el cual, entre otros, puede demostrar su capacidad de gestión.

Si bien algunos han hecho la interpretación sobre su intención de sumar votos a través de la oferta que aceptó Horacio Rodríguez Larreta, de convertirse en su Jefe de Gabinete, Patricia Bullrich explicó su necesidad de integrar a su equipo la eficacia y eficiencia de su gestión, como cuando estuvo a cargo de este mandato durante las dos Jefaturas de la Ciudad, de Mauricio Macri. Con la urgencia de realizar un cambio profundo y no gradual, con un ajuste que, dijo, no recaerá sobre la gente, sino sobre los que nunca se ajustaron y obtuvieron siempre ventajas y beneficios, el actual Jefe de Gobierno de la Ciudad, según lo por ella manifestado, sería el indicado para resolver esta situación. De este modo, contaría en su equipo de trabajo con quien fue su acérrimo adversario político en las PASO, trayendo supuestamente con él a sus aliados radicales. De hecho, Fernán Quirós, actual Ministro de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, quien abandonó en su oportunidad su candidatura para ser Jefe de Gobierno del distrito, y aliado a Larreta, con prestigio ganado a través del manejo que hizo del área de salud durante la pandemia, será también parte de la conformación de un probable futuro gobierno de Bullrich. Bullrich se mostró con los gobernadores aliados que sumarían diez, y si bien ha tenido gestos de adhesión de parte de Macri, espera el último y más contundente como respaldo del ex presidente y su sector, para que no queden dudas, por más que lo haya explicitado una y otra vez, sobre su respaldo a su candidatura. Temas elegidos y que ha desarrollado en las últimas entrevistas: economía y seguridad, como mencioné anteriormente, y finalización del kirchnerismo, al cual apunta como blanco para su flecha y el arco, y el combate contra la corrupción, a la que se ha agregado, a los casos judiciales conocidos, la causa por supuesto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero del ex Jefe de Gabinete de Axel Kicillof, Martín Insaurralde, además del combate al narcotráfico. Por lo cual, en la disputa por quién representa el gran y profundo cambio político y económico en la Argentina, Bullrich pretende demostrar que ella y Juntos por el Cambio, llevan la delantera.

Al Ministro de Economía, Sergio Massa, se lo ve activo, desempeñando varias tareas en simultáneo, la propia, la de candidato presidencial, y a veces hasta se lo ve como presidente, siendo que el primer mandatario, Alberto Fernández, está muy ausente del ejercicio de sus funciones, alejado de los temas domésticos y abocado, en algunos momentos, a los viajes al exterior. Sin brindarle apoyo a Massa, este último aparece como representante del gobierno, teniendo alta exposición merced a su candidatura y a los actos propios devenidos de su función ministerial. Se maneja con solvencia en los temas que le son propios y, acostumbrado a los avatares de la política, muestra la cintura que siempre ha sido su característica, para cautivar votos propios y ajenos, en su afán de ingresar al balotaje y no quedar tercero, habiendo logrado posicionarse segundo en las encuestas. No cuenta con Alberto Fernández, no cuenta con Cristina Kirchner ni con el kirchnerismo, no cuenta con Máximo Kirchner y La Cámpora, y fue por más al afirmar que la mitad del gabinete actual no sería parte de un futuro gabinete de su gobierno de resultar electo.

Como lo he dicho en reiteradas oportunidades, el ejercicio de la función, ya sea para recibir elogios o críticas, asume una exposición que, sea más favorable o desfavorable, coloca al funcionario en cuestión, en una posición u otra en el extenso mapa político. Y eso es lo que le ocurre a Massa, sobre todo porque es Ministro de Economía, y los resultados de su gestión, como los de cualquier otro funcionario en ejercicio, cualquiera sea el distrito del que se trate, están a la vista, y en este caso, y sobre todo, con un desbordante índice inflacionario cuya escalada no cesa. Respecto de sus votantes, sabe que tiene una franja etaria de edad media, principalmente, y con una inclinación de los votantes que pretenden permanecer en una suerte de status quo de la política y la economía, sin grandes cambios, en un camino recorrido y conocido, que a algunos les satisface, y otros lo adoptan como rechazo a un cambio de raíz que es lo que proponen los otros dos candidatos, sobre todo el libertario, que señala uno desconocido hasta el momento. El gran dilema de Massa hasta el momento, es cómo conservar el voto kirchnerista, sin el apoyo explícito de este espacio, y que supo brindar la victoria al actual gobierno, sabiendo que se trata de un núcleo duro que se pretende conservar, además de ampliar la base, extendiéndose incluso a los sectores socio económicos más bajos, que antes le eran propios, para luego pasarse al bando de Javier Milei, abroquelándose en ese espacio. Su tranquilidad y moderación al hablar lo muestran sólido, siendo esta una de las cartas que ha sacado para mostrar a mano abierta.

Maria Belén Aramburu

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