Luis Caputo envió al Congreso la Ley de Inocencia Fiscal: "Los dólares debajo del colchón son un mal negocio"
Luis Caputo envió al Congreso un nuevo proyecto denominado Ley de Inocencia Fiscal. El objetivo central de esta iniciativa es brindar mayor seguridad jurídica a aquellos contribuyentes que decidan exteriorizar sus ahorros no declarados e ingresarlos al sistema financiero formal.
Este proyecto nace debido a que se estima que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y los ciudadanos argentinos mantienen fuera del circuito legal aproximadamente 170.000 millones de dólares.
Durante la conferencia de prensa en la que se brindaron detalles sobre la medida, Caputo fue enfático al desalentar el atesoramiento informal de divisas. El ministro argumentó que “para las personas, tener los dólares debajo del colchón es un muy mal negocio” debido a que la moneda estadounidense también sufre los efectos de la inflación en su país de origen.
El Ministro de Economía incluso remarcó que "un dólar de hoy no compra lo mismo que hace 20 años", por lo que consideró que mantener el dinero inmovilizado es "una muy mala decisión económica".
La decisión de impulsar una nueva legislación surge tras la insistencia de diversos contadores públicos, quienes advirtieron que la norma aprobada en diciembre pasado dejaba a los contribuyentes vulnerables ante un eventual cambio de gestión gubernamental en el año 2027. Además, el propio ministro reconoció que el proyecto anterior no alcanzó el nivel de adhesión esperado por el Gobierno.
Para revertir esta situación, el nuevo texto buscará corregir varios puntos débiles señalados por los tributaristas en la versión original. Entre los principales cambios, se modificará la forma de calcular la discrepancia significativa y se revisarán los límites para ingresar al Régimen Simplificado de Ganancias (RSG), que actualmente restringe la entrada a quienes posean ingresos anuales de hasta 1.000 millones de pesos y un patrimonio menor a 10.000 millones. La nueva ley permitirá la adhesión de grandes contribuyentes, aunque con la condición de que estos no tendrán la opción de exteriorizar dólares en efectivo.
Según Caputo, "el espíritu de la ley no cambia en absolutamente nada" y su propósito sigue siendo permitir la bancarización de aquellos que en el pasado se vieron forzados a la informalidad.