Los últimos mensajes del anestesista que murió en Palermo: “Me agarró el bajón”
El 19 de febrero, Alejandro Zalazar, anestesista de 34 años, regresó a su departamento de Palermo cerca de las 22 tras salir del gimnasio. Las cámaras del edificio de la calle Juncal al 4600 registraron que entró solo, con un sobre en la mano, en lo que se convirtió en la última imagen del médico con vida.
Los investigadores analizan ese paquete, que habría llevado consigo al volver a su casa. La grabación, difundida por Infobae, resulta clave para reconstruir sus últimas horas y determinar si allí transportaba las sustancias que luego consumió.
Antes de la tragedia, Zalazar mantuvo una conversación con un amigo, identificado como F.M.T., con quien había coordinado un encuentro. Sin embargo, minutos después canceló la salida, "Che perdón, me re agarró el bajonazo, pero mal", le escribió a las 22:50, según consta en el expediente judicial.
Al día siguiente, la ausencia del profesional en su lugar de trabajo encendió las alarmas. Su amigo intentó contactarlo y le envió un mensaje, "Tenés cirugías programadas para hoy", pero no obtuvo respuesta.
Horas más tarde, familiares ingresaron al departamento y encontraron al residente sin vida en el suelo. Tenía una vía conectada en el pie derecho, un detalle que reforzó la hipótesis de una administración intravenosa.
La autopsia determinó que la causa de muerte fue un edema pulmonar. Mientras se aguardan los estudios toxicológicos, la Justicia avanza sobre dos líneas: esclarecer las circunstancias del fallecimiento y establecer de dónde provinieron los anestésicos involucrados.