Caputo admitió un freno en la baja de la inflación y lo atribuyó a la falta de confianza en el peso
El ministro de Economía, Luis Caputo, admitió este jueves durante un simposio del IAEF que el Gobierno sufrió “un retroceso” en su objetivo de bajar la inflación en los últimos meses, al tiempo que atribuyó la situación a una caída en la demanda de dinero. En ese contexto, sostuvo que no puede “forzar a la gente a tener pesos en los bolsillos” y defendió el rumbo económico de la administración de Javier Milei.
Caputo explicó que “Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos 7 u 8 meses”, y puso el foco en la desconfianza como factor central: “No podemos controlar la demanda. No puedo forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si ustedes no quieren”. En esa línea, aseguró que la suba de precios no responde a la emisión sino a “la caída en la demanda de dinero”, producto de “un ataque especulativo que minó la confianza”.
Pese a ese diagnóstico, el ministro ratificó la estrategia oficial basada en el equilibrio fiscal y la prudencia monetaria, y se mostró optimista respecto a la desaceleración inflacionaria: “Más temprano que tarde” el índice comenzará con cero, aunque reconoció que “el timing de predecir eso es más difícil, puede pasar en tres meses, seis o nueve”.
El funcionario también cargó contra el kirchnerismo, al que responsabilizó por el escepticismo social: “El daño psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal”, afirmó.
En el plano financiero, Caputo descartó salir a tomar deuda en el corto plazo y aseguró que ya tiene cubiertos los próximos vencimientos de capital, mientras dejó abierta esa posibilidad si baja el riesgo país. Además, destacó la relación con el Fondo Monetario Internacional: “Es un placer trabajar con el Fondo, no hay ni un si ni un no”, en un contexto en el que el organismo valoró que Argentina enfrenta “relativamente bien” el impacto del conflicto en Medio Oriente.