Cruce diplomático en la ONU: Israel aludió al caso de Malvinas para responder al Reino Unido
Un fuerte contrapunto diplomático se produjo en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas cuando el canciller israelí, Gideon Sa’ar, respondió a críticas del Reino Unido con una referencia directa a la disputa de soberanía por las Islas Malvinas. El cruce tuvo lugar en una sesión celebrada en Nueva York bajo presidencia británica.
Durante su exposición, Sa’ar cuestionó los señalamientos formulados por la secretaria de Estado para Asuntos Exteriores británica, Yvette Cooper, quien había objetado políticas israelíes en Cisjordania y puesto en duda el derecho histórico judío sobre determinados territorios. En ese contexto, el funcionario israelí lanzó una comparación que elevó el tono del debate.
“¿Cómo pueden los judíos vivir en Londres, París o Nueva York, pero no en la cuna de nuestra civilización? La antigua Jerusalén, que ustedes llaman Jerusalén Este, Shiloh, Hebrón y Bet-El. Señora presidenta, es nuestro país. No están a 13.000 kilómetros de nuestro país, como las Falkland Islands, que los argentinos llaman Islas Malvinas. Es una disputa que no resolvieron con Argentina hasta el día de hoy”, advirtió el canciller de Israel.
Sa’ar también agregó: “Ochenta y cinco países se pararon aquí y negaron el derecho del pueblo judío a vivir en los mismos lugares reconocidos como pertenecientes a un hogar nacional judío”, en alusión a votaciones previas en el ámbito multilateral. Sus palabras marcaron uno de los momentos más tensos de la jornada.
No es la primera vez que el jefe de la diplomacia israelí menciona la cuestión del Atlántico Sur. En diciembre pasado, tras el anuncio de la empresa Navitas Petroleum sobre actividades en la zona en disputa, aclaró públicamente: “Recientemente, la empresa israelí Navitas Petroleum anunció que su filial británica llevará a cabo actividades en el océano Atlántico Sur, en un área cuya soberanía es objeto de disputa entre la Argentina y el Reino Unido”. Y subrayó: “Se trata de una empresa privada y no de una actividad en la que el Gobierno de Israel esté involucrado de manera alguna”. “Lamentamos el malestar que esta situación ha generado en la Argentina”, completó.
En aquella oportunidad, el canciller argentino Pablo Quirno valoró la aclaración y sostuvo: “Valoro las declaraciones del canciller del Estado de Israel en las que reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido. La Cuestión de las Islas Malvinas debe resolverse mediante la negociación entre las partes, de conformidad con las resoluciones de las Naciones Unidas y el derecho internacional”. Además, remarcó que “las empresas de cualquier nacionalidad deben abstenerse de avanzar de manera unilateral en la exploración o explotación de recursos naturales en el área en disputa”.