El Gobierno intimó a la UTA y a La Fraternidad y amenaza con quitarles la personería si adhieren al paro
En la antesala del paro general impulsado por la CGT contra la reforma laboral que se debatirá en Diputados, el Gobierno nacional lanzó una advertencia directa a los sindicatos del transporte. El Ministerio de Capital Humano notificó formalmente a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y a La Fraternidad que deben abstenerse de interrumpir servicios mientras esté vigente la conciliación obligatoria.
Desde la cartera señalaron que el procedimiento de conciliación laboral continúa en curso y tiene plena validez jurídica. En ese marco, remarcaron que cualquier decisión de paralizar actividades implicaría desoír una disposición oficial. “La adopción de cualquier medida de fuerza configuraría un incumplimiento de la conciliación laboral obligatoria oportunamente dispuesta y actualmente en vigencia", indicaron desde el ministerio en un comunicado.
Ambos gremios ya habían confirmado su adhesión a la huelga de 24 horas convocada para este jueves. La UTA anticipó que no circularán colectivos en todo el país desde la medianoche, mientras que La Fraternidad ratificó que los trenes tampoco prestarán servicio durante la jornada.
“La UTA ratifica su compromiso histórico con la defensa del salario, el empleo y los derechos laborales, y convoca a los trabajadores a acompañar esta medida de fuerza en todo el territorio nacional, para corta, media, larga distancia, combi y subterráneo, con responsabilidad, unidad y conciencia, en resguardo del presente y del futuro de la actividad”, expresó el gremio en un comunicado.
Por su parte, el titular de La Fraternidad, Omar Maturano, cuestionó que la medida de fuerza se limite a un solo día y reclamó mayor presión sobre el Ejecutivo. "Yo creo que ahora se tiene que golpear con un paro de 24 horas y si no nos dan la participación que corresponde y se acuerdan la mayoría de los artículos que perjudican a los trabajadores, la CGT tiene que hacer un paro por tiempo indeterminado", sostuvo en una entrevista radial. Reconoció el dirigente que "sería ir al límite", pero lo justificó señalando que el Gobierno lo traspasó. "Para nosotros sería llegar al límite y ya después es problema de ellos, de los gobernantes", insistió.